¿Miedo a crecer?

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Un día despiertas y te das cuenta que tus maravillosos 16 años se esfumaron y te emociona más entrar en el pasillo de supermercado a ver las ofertas que saber si habrá fiesta el próximo fin de semana. No tampoco se trata de que por arte de magia tengas ahora 100 años, pero sí comienzas a ser más conciente de las facturas, tal vez de que debes de cuidar tu salud, tu primer empleo (o conservar el que tienes), la escuela, tu pareja (o no) y demás cosas que pueden sonar abrumadoras y para muchos lo son, dando como resultado el Miedo a crecer o Síndrome de Peter Pan.

Curiosamente con estas palabras “Miedo a crecer”, las personas no se refieren a crecer como tal, puesto que este es un concepto más biológico, sino a continuar con el desarrollo propio de la persona, es decir el cambio de esquemas en busca de estabilidad que se producen de forma sistemática y son adaptativos.

De ahí que sean un poco (o muy)conflictivo y que en ocasiones se presente actitudes muy infantiles, pero ¿Por qué nos quedamos atrapados en el pasado o en este “miedo a crecer“?

-Porque hay una necesidad que no se completó.

-Porque no cerramos algún duelo.

-Porque tenemos miedo de no poder cumplir las expectativas (propias o ajenas).

-Porque tenemos miedo a no poder controlar el futuro o no tener certeza de este.

-Porque es un mecanismo de defensa.

-Porque hay un miedo al cambio.

-Porque no queremos asumir responsabilidades “adultas”

Esta serie de cosas puede meter a más de uno en un lío mental, no obstante se convierten en una oportunidad para salir de nuestra zona de confortes muy cómodo estar como un niño pequeño que no tiene responsabilidades, que tiene más facilidad para conseguir cosas, que esta protegido en todo momento, no obstante seguir en esa zona de confort te deja encasillado en no ser tratado como un adulto dentro del “mundo adulto”.

¿Qué hacer?

-Deconstruir el miedo: preguntarse cómo es que este se hace presente e ir desentrañando diversas situaciones y experiencias por las que hemos atravesado. Recuerda si quieres hacer algo y tienes miedo, no importa simplemente hazlo.

-Ten presente tus prioridades: saber que quieres en que momento te ayudará a encaminarte para lograr tus objetivos, también es imprescindible que recuerdes que existe un plan B (y hay otras  tantas letras en el abecedario, por si hacen falta).

-No te preocupes de tu salud, mejor ocúpate

-Entiende y aprende de las protestas de tu ambiente: Definitivamente agradar a todo el mundo es imposible, pero sí puedes elegir aquella gente que es significativa para ti y te ayudará en tu desarrollo psicosocial, por lo que aprender de todo aquello que pareciera un obstáculo te ayudará  a crecer.

-Contar con redes de apoyo: cuando se es adulto será de primera vez de muchas cosas, desde saber cuando pagar la luz hasta tener idea que hacer con los hijos (en caso de que tengas), por lo que nunca viene mal alguien que te oriente, no importa si es un amigo o familiar, incluso alguien del exterior seguro tendrá alguna forma de apoyarte.

Lo más importante es que durante tu desarrollo te sientas cómodo con quien eres, buscando siempre hacer lo que te gusta/necesitas y como dice esta canción “Nada es fácil, pero lo intentas cuando lo quieres de verdad”.

 

Referencias:

Parolari, E. (2009). No quiero crecer más. Tredimensioni 6, 175-186. Recuperado de http://www.isfo.it/files/File/Spagnolo/e-Parolari09.pdf

Papalia, D.E. (2017). Desarrollo Humano. México: McGrawHill

Torres Vilar, N. (2011). El miedo a crecer: El síndrome de Peter Pan a
través del cine. Persona 14, 187-199.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

1 Comment

  • Responder abril 19, 2018

    Xál

    alguien se acuerda del Peter Pan de ciudad universitaria BUAP? estuvo rondando la zona de las facultades de quimica, fisica, ingenieria y arquitectura allá por los años 2000 a 2006 más o menos. Era un “chavo” flaco bien raro que siempre, pero siempre iba a la universidad con peinado tipo medieval, igualito que el del principe Adam de he-man pero en negro. Su bigote tupido a la George Harrison, sus zapatos negros de charol SIN calcetas, su sudadera verde olivo ultradesgastada y lo más característico de su indumentaria, su micro short verde olivo igualmente todo desgastado y raído, que dejaba ver, para desagrado de todo aquel que se le cruzara a su paso, unas huesudas y largas piernas ultrapeludas. Por eso comentaban cuando iba pasando, que allí iba “el Peter Pan” … Nadie se acuerda? no lo llegaron a ver?

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