De retornos, viajes y nuestro hogar: una tarde musical en Puebla

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El pasado sábado 10 de marzo, la ciudad fue sede de una tarde/noche llena de rock en sus diferentes variantes, que iban desde lo clásico y surf hasta lo más experimental y pesado.

Mi primera parada fue en el zócalo de la ciudad, lugar donde se llevó a cabo la segunda edición del FestON, un festival dedicado a los jóvenes, organizado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla. Allí distintas bandas se dieron cita desde temprano para compartir con todos los asistentes sus grandes propuestas.

Aproximadamente a las seis de la tarde al escenario llegaban Los Pegajosos, una de las bandas consentidas del público poblano, quienes con toda su energía y buena vibra pusieron al público a bailar, con temas como Ácido surfúrico, Andrómeda, Grunge activity, entre otros geniales temas , hicieron que los saltos, el baile y el slam fueran una catársis de emociones entre los asistentes. El grupo de surf rock sigue celebrando con música y geniales conciertos  sus 17 años juntos.

Siete de la noche cuando cambiábamos de género y esta vez aparecían en el escenario The Torcido Monkey Dreambanda de Junk Rock que mezcla distintos géneros para dar como resultado un distintivo y fresco sonido que incita al relajo y la diversión. Con letras que tratan distintas temáticas (desde temas sociales hasta críticas y relajo) los primeros acordes pusieron a la gente a agitar la cabeza con su poderoso ritmo, durante su presentación pudimos escuchar temas como Sin Nombre, Scum, y otros temas de sus discos Hard To Dance y Mizarusin duda una de las propuestas más interesantes y sólidas de la ciudad.

El público estaba impaciente, los jóvenes poco a poco habían abarrotado la explanada del zócalo, con la energía a tope producto de los Torcidos, la gente pedía a gritos a los estelares de la noche, desde CDMX regresaban a casa una de las bandas poblanas favoritas de la ciudad: JolietteDesde el momento en que llegaron al escenario los jóvenes comenzaron a gritar y aplaudir a los integrantes quienes se mostraban contentos por poder regresar a la ciudad. Aproximadamente a las ocho de la noche, las distorsiones, el poderoso bajo y la enérgica batería se combinaban en un potente sonido que puso a todos los asistentes a brincar, agitar la cabeza y armar un slam bastante movido, en donde la gente rápidamente se unió.

Temas como Czirros, Todos Odian, Qúmulos y otros éxitos de su álbum Principia, fueron cantados a todo pulmón por los quienes no sintieron el paso del tiempo y antes de que nos diéramos cuenta, se tenían que ir, no sin antes recordar que se presentarían el jueves 22 de marzo en el Beat 803, y como regalo a sus fans revelaron una sorpresa que se llevó las ovaciones y palmas del público.

Eran las nueve de la noche, la gente comenzaba a desalojar la explanada del zócalo, algunos iban a casa, otros de fiestas, y algunos más querían disfrutar de más música. Para esos últimos había una propuesta que seguro llamaría su atención, pues a dos calles de allí, La Despachería tendría una sorpresa esperando por aquellos que buscaban continuar el tinte experimental y potente en cuanto a música se refiere.

Directamente desde Valencia, España se presentaba en la ciudad Dûrgauna impresionante banda de post-rock quienes realizaron una gira de cuatro fechas en el país, eligiendo nuestra ciudad como última parada de su tour.  Diez treinta de la noche, cuando los amplificadores se encendieron, la banda se subió al escenario y allí a medias luces, entre oscuridad e intriga, como un potente golpe la música comenzó a sonar. La energía proyectada por la banda era impresionante, con un sonido definido, cambios de ritmos constantes que te llevaban por una atmósfera de sonidos y sensaciones que hipnotizaban al espectador.

Una atmósfera bastante interesante era la que se vivía en el lugar, momentos instrumentales llenos de virtuosismo y precisión al tocar, acompañados de otros en donde la intensidad y la calma estaban perfectamente marcados y que llevaron al público en una montaña rusa de emociones y sensaciones auditivas durante todo el show con las canciones de su disco Venjanca.

Los errores suelen ocurrir, y ellos no se libraron de eso pues durante el show surgieron algunas fallas técnicas que parecía iban a parar el show, sin embargo (y mostrando su talento), sacaron provecho de la situación para mostrarnos una interesante improvisación rítmica entre bajo y batería. la cual se llevo las palmas y ovaciones del público, una vez solucionados los problemas el show continuó y las últimas canciones llegaron con toda la energía en intensidad que nuevamente cautivó al público. Finalmente agradecieron a la gente por acudir al show, por la hospitalidad mostrada y la buena vibra compartida, así como mencionaron sus cosas favoritas de la ciudad en el breve recorrido turístico que pudieron realizar, prometiendo volver próximamente a la ciudad.

Era casi media noche cuando para cerrar el show llegaban al escenario para representar el talento local Leñadores, banda que no se anda con rodeos y rápidamente con su enérgico y duro sonido punk tomaron por sorpresa a los asistentes. Tocando temas de su reciente disco Sinérgico demostraron la calidad que hay en la ciudad  y con toda la actitud y energía hicieron vibrar el escenario con su música. La gente se acercó para mover la cabeza al ritmo de su música y entre relajo y sorpresa, aproximadamente a las doce veinte de la noche el show pronto terminó.

De esta forma vemos que Puebla cada vez tiene más propuestas para aquellos que buscan algo distinto en cuanto a música se refiere, no solo grandes propuestas locales, sino gente que viene a presentar sus proyectos a nuestra ciudad, poco a poco Puebla va sonando fuerte y pronto se hará escuchar.

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

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