Las matemáticas del amor

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El amor es un concepto tan complejo en el que intervienen diversos elementos: factores cognitivos, afectivos sociales, culturales, económicos, históricos entre otros, por lo que su comprensión puede llegar a ser difícil de iniciar, no obstante Hannah Fray, propone una nueva forma de conceptualizar al amor a partir de las matemáticas.

Hannah Fray estudió matemáticas en el University College London y ha mostrado interés por los patrones comportamentales de los seres humanos, sobre todo en las relaciones amorosas. Ella menciona que si bien las emociones no son completamente ordenadas, racionales  o predecibles, eso no significa que las matemáticas no tengan nada que ofrecer para entenderlas, al final del día las matemáticas estudian patrones y proponen modelos para comprenderlas. Frey reconoce que no pretender hacer un reduccionismo de las manifestaciones del amor, más bien pretende compartir la perspectiva que las matemáticas pueden ofrecernos para obtener conclusiones al respecto.

¿Cuales son las posibilidades de encontrar el amor?

Fray explica que Peter Backus, investigador de la Universidad de Warwick, en su artículo “Why I don’t have girlfriend?” (¿Por qué no tengo novia?), utilizó la fórmula desarrollada en 1961, por el Dr. Frank Drake para detectar la presencia de civilizaciones en nuestra galaxia, con el fin de conocer cuales eran sus posibilidades de encontrar el amor en Londres. El resultado que obtuvo fueron solo 26 mujeres que cumplían su criterio personal. Sí bien su procedimiento no permite calcular con exactitud, si es una estimación. De hecho para Fray esta estimación la considera hasta cierto punto radical, ya que si se hiciera presente mayor flexibilidad en los porcentajes de cada parámetro establecido la cifra sería 832 mujeres incluso más.

¿Hasta que punto la belleza importa?

Muchos científicos, psicólogos y matemáticos se han interesado por definir que es aquello que proporciona belleza a una persona y la convierte en una pareja elegible. Si bien cada persona posee criterios propios y la percepción de la belleza cambia de persona a persona existen características que son unánimes.

La respuesta para esto es un concepto matemático: el número áureo. El numero áureo es un numero irracional que equivale aproximadamente a 1.61803399 y suele representarse con la letra griega phi, o Φ. Su aplicación es muy diversa desde el numero de pétalos de una flor, una población de conejos, la estética en el arte, incluso la belleza humana.

Lo curioso es que Fray menciona que vincular la belleza humana al numero áureo no es ciencia cierta y se vuelve complejo analizarlo a partir de este concepto, ya que muchas veces es imposible delimitar el inicio y final de alguna parte del ser humano, por lo que concuerda con el matemático Keith Devlin, de la Universidad de Stanford, el número áureo como definición de la belleza parece realmente «el mito que nunca desaparecerá».

Por otro lado se ha encontrado que al superponer los rostros de algún grupo étnico, la media que se obtiene es el patrón facial que puede considerarse bello de manera generalizada para esa población. Así mismo la simetría facial es algo que nos resulta atrayente ya que puede enviarnos información sobre la salud de la persona.

¿Cómo elegir a la pareja perfecta?

Ante tantas posibilidades ¿cómo saber que estamos eligiendo correctamente a la persona con la que queremos pasar nuestro tiempo? o ¿cómo saber si esa relación realmente tendrá éxito?. Si bien es cierto que no es recomendable casarse o tener una relación con la persona que nos muestra interés, tampoco la gente busca deja pasar su vida sin antes encontrar a alguien para amar y ser amado. Para solucionar esta incógnita existe la teoría de la parada óptima:

Imaginemos ahora que uno empieza a salir con gente a los 15 años e idealmente, desea casarse a los 35. Existe un número de personas con las que posiblemente uno podría tener una cita en algún momento de la vida, con diferentes niveles de aceptación. Ahora, la regla es que una vez que uno se decide por alguien y se casa, ya no puede seguir buscando para ver lo que podría haber obtenido, y además, no se puede volver atrás y cambiar de opinión.

Las matemáticas dicen que lo que se debe hacer con el primer 37 % de las citas, es rechazarlas todas, como potencial serio de matrimonio (o pareja) y posteriormente se debe elegir a la siguiente persona que llegue, la cual será mejor que todas anteriores.

No obstante esto tiene sus riesgos pues no ofrece una tasa de éxito del 100 %,pero no existe otra estrategia posible que funcione mejor. Aunque resulta curioso que existan peces que durante la etapa de apariamiento así eligen a su pareja. ¿Interesante no?

 

 

 

Referencias:

Fray, H. (2014). Las matemáticas del amor. TEDxBinghamtonUniversity. Recuperado de https://www.ted.com/talks/hannah_fry_the_mathematics_of_love/transcript?language=es#t-535203

Frey, H. (2015). Las matemáticas del amor. España: Empresa Activa

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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