La felicidad en los tiempos de las redes sociales

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Hace 8 años el mundo se sorprendía de que Steve Jobs, fundador de Apple, lanzara al mercado un íncreible diapositivo: el “Ipad”, después de este importante hecho sorprendió aún más que sus hijos nunca hubieran entrado en contacto con la tecnología desarrollada por su padre. No obstante, este alejamiento del mundo tecnológico en los niños suele ser común en las personas que se encargan de la creación de nuevas tecnologías.

Este peculiar comportamiento atrajo el interés del psicólogo Adam Alter. En primera instancia señala el aumento progresivo que destinamos, consciente o en automático a nuestros dispositivos móviles; cuando se lanzó el primer IPhone la mayoría de las personas destinaba 7.5 horas para su descanso 8.5 para laborar y 3 en actividades de supervivencia, lo cual dejaba un aproximado de 5 horas que podíamos utilizar libremente en algún hobbie, cultivar alguna relación de pareja, pasar tiempo con los amigos o disfrutar a la familia.

Sin embargo, en la actualidad y a medida que se han introducido al mercado diferentes innovaciones tecnológicas, la gente ha reducido aquellas horas en los que podía hacer estas actividades sociales por están enfocadas en diversas aplicaciones de sus teléfonos móviles.

Adam Alter señala que dichas aplicaciones pueden conllevar efectos positivos tal es el caso de aquellas que se enfocan en la salud, la educación, aspectos cotidianos como el clima, el ejercicio y la lectura. Pese a esto la mayoría de la población suele invertir más tiempo en aquellas redes sociales que suelen producirles infelicidad: juegos, citas, redes sociales, noticias, entretenimiento entre otras. Si bien es cierto que la felicidad es un concepto difícil de definir, la mayoría concuerda en que esta actividad no le aporta bienestar, por lo que no parece muy inteligente gastar nuestro tiempo en estas redes sociales.

Algo curioso es que una de las razones que se mencionan para que se haga presente este proceso es la falta de señalas de parada. Alter menciona que en actividades como ver un programa de televisión o leer un libro hay un momento en que puedes parar y realizar otra actividad, puesto que  debes esperar al siguiente día o simplemente has acabado tu actividad, como puede ser el caso del libro.

Este término de “señales de parada” resulta inexistente en las redes sociales, ya que no hay nadie quien determine hasta cuando es suficiente de estar en ellas. Esto llevan en ocasiones a llevar trabajo en lugares donde no es algo requerido, como cuando vas de vacaciones, así mismo sucede cuando estas en un evento serio y de repente te encuentras ante un conjunto interminable de memes. Por otro lado al no haber claras señalas de paradas muchas veces consumimos contenido que lleva ha ponernos en una balanza de comparaciones muy extremas de nuestra persona con otras (que muchas veces ni siquiera hemos conocido personalmenmte).

En consecuencia es fundamental establecer límites que se adecuen a nuestras necesidades, pero que nos lleven a adoptar un uso más responsable del teléfono celular y por supuesto de las redes sociales.

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Referencias:

Alter, A. (2017). Why our screens make us less happy. TEDtalk. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=0K5OO2ybueM

Muñoz G., G. (2010). Las Redes Sociales: ¿fórmula mediática contra la soledad y el aburrimiento?. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, (1), 51-64.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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