Eternos enamorados: Escritores amantes del amor (y desamor)

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No hay instrucciones para sentir el amor, menos para escribir sobre él. Todos alguna vez en la vida hemos experimentado alguna forma de amor, por más rara que parezca y por supuesto todos tenemos una forma muy peculiar de experimentarlo. No obstante solo algunos tienen el valor de dejar por escrito aquello que los marco del amor (y desamor). Esta fuente de inspiración de más de uno,  ha sido capaz de sacar lo mejor dentro del mundo literario por lo que te presentamos algunas ideas y vivencias de escritoras y escritores entorno al amor.

Rosa Montero

El cambio de estaciones nos coloca al compás de las mismas, sincronizamos con ellas sentimientos y pensamientos, así pues para Rosa Montero el regreso de la primavera logra alterarnos la sangre y nos inyecta de impulso en la vida. Montero expresa que el amor romántico es una trampa de la trampa que mencionaba Nitzche, quien decía que el sexo era una trampa para que la naturaleza no se extinguiera.Así esta trampa romántica se convierte en una envoltura sedosa y emocionante que nos cautiva y engancha para no dejar perecer a la naturaleza.

El amor no es sino la acuciante necesidad de sentirse con otro, de pensarse con otro, de dejar de padecer la insoportable soledad del que se sabe vivo y condenado. Y así, buscamos en el otro no quien el otro es, sino una simple excusa para imaginar que hemos encontrado un alma gemela, un corazón capaz de palpitar en el silencio enloquecedor que media entre los latidos del nuestro, mientras corremos por la vida o la vida corre por nosotros hasta acabarnos.

Javier Marías

Javier Marías es un escritor que ha dado de que hablar en numerosas ocasiones no solo por su trabajo como escritor sino por las veces que se ha considerado favorito para un premio Nobel sin aún conseguirlo, este escritor español explora en diversas de sus novelas como los seres humanos nos comportamos ante el amor. Él menciona que si bien es cierto el amor saca lo mejor de las personas también puede sacar nuestro lado más siniestro y volvernos en seres odiosos o mezquinos. De igual forma señala que muchas veces el amor que construimos nace de las “sobras” (no tanto en un sentido peyorativo), es decir, dependemos en gran medida de quien esta disponible y para quienes somos atractivos, la ciudad donde vivimos actualmente o aquella en la que pretendemos vivir. Todas estas conexiones las vamos uniendo hasta configurarnos una idea de destino, que es aquella que mantiene viva nuestra creencia del amor.

Inverosímilmente logramos convencernos de nuestros azarosos enamoramientos, y son muchos los que creen ver la mano del destino en lo que no es más que una rifa de pueblo cuando ya agoniza el verano…

Alfonsina Storni

Esta poeta sueca desde muy pequeña se vio sumergida en condiciones muy precarias, debido a la mala racha que tuvo la familia alintentar diversos proyectos, el alcoholismo de su padre y posteriormente su muerte, lo que la obligó a trabajar desde muy pequeña. Storni así mismo tuvo que librar batallas con las decepciones amorosas, para entonces ya tenía suficiente experiencia en el campo del (des)amor por lo que en 1916 sus poemas se ven compilados bajo el título “La inquietud del Rosal”. Pasados los años y más dificultades en su vida personal y literaria conocería a Horacio Quiroja, quien se convertiría en un compañero de vida para Storni hasta el momento de separación y posterior suicidio de Quiroga en 1937.

Andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes
por los caminos echaremos a andar.

Julio Cortázar

Julio Cortázar vivió el amor a cada paso que daba; mantuvo una relación muy intima con Alejandra Pizarnik, ellos se conocieron el 1960 cuando ella realizó un viaje a París e hicieron conexión de inmediato; la correspondencia que mantenían era el medio para expresar todo lo que sentían hasta 1972 cuando Pizarnik logra suicidarse. Posteriormente Cristina Peri Rossi y Cortázar se conocen, para descubrir nuevamente el amor, ella en ese momento lo describe como un hombre melancólico, que estaba por divorciarse de su esposa Aurora y mantenía una relación con su editora Ugné, no obstante las preferencias de la escritora lo convirtieron simplemente en un amigo intimo. Ese mismo hombre melancólico es el que narra sobre el amor y para el amor a su estilo muy peculiar.

Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.

Rosario Castellanos

Rosario Castellanos además de dar voz a las mujeres  convirtió la poesía en su mejor aliada para expresar aquello que de forma vertiginosa entraba en su mente. Su poesía puede resultar violenta, cruda y a veces irónica en este juego de dualidad vida-muerte, donde un el eco inalcanzable del amor deja visible un diáfano halo de melancolía.

Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.

 

Referencias:

Avión de Papel. (2011). El peligro de enamorarse, según Javier Marías. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=aUD9xWWci20

Peri Rossi, C. (2001). Julio Cortázar. Barcelona:Omega.

Montero, R. (2014). El amor y el sexo. El país. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2014/04/11/eps/1397233596_937325.html
García Basa, M. (1978). Alfonsina Storni: Cincuenta años después de un suicidio. Tiempo de historia, 4 (46), 104-111.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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