#Crónica Billy Elliot y la memoria socialista

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Por: Berenice Reyes Jurado

Billy Elliot, El musical visitó la ciudad de Puebla este sábado 17 de febrero en el Auditorio del CCU de nuestra máxima casa de estudios con dos funciones una a las 17:00hrs y otra a las 20:30hrs. Con la dirección del prestigioso Alejandro Gou, quien cuenta con más de 25 años de experiencia en la producción y realización de musicales, comedias y conciertos. El auditorio tuvo casi un lleno total y durante 3 horas fuimos testigos de un espectáculo lleno de energía, magia y excelentes cantantes, bailarines y actores con gran carisma.

La historia comienza con la huelga de los mineros del Reino Unido de 1984-1985. Billy es un niño de 11 años huérfano de madre. Su familia se constituye únicamente por su padre y su hermano que son mineros; y su abuela. La historia se desarrolla cuando accidentalmente Billy se queda en el gimnasio donde toma clases de boxeo y observa la clase de ballet. A espaldas de su padre decide asistir a las clases de ballet. Su maestra, la señorita Georgia Wilkinson lo impulsa a realizar las audiciones para la Royal Academy, la escuela más importante de ballet en Inglaterra.

Un día el papá de Billy descubre que ha dejado de asistir a clases de box y que en su lugar está asistiendo a lecciones de ballet. Molesto por dicha situación decide castigarlo y le prohíbe asistir nuevamente a las clases de ballet. Después de unos días, recapacita y permite que continúe con su educación artística. El siguiente problema al que se enfrenta Billy es que al venir de una familia de clase trabajadora y a causar de la huelga, no puede costear su viaje. Con el apoyo de sus vecinos y amigos del Pueblo, logra juntar suficiente dinero para asistir a las audiciones. Meses después Billy recibe la carta donde se le notifica que fue aceptado para ingresar a la Royal Academy con una beca que cubre todos los gastos de manutención.

Uno de los elementos más destacables de la puesta fueron las coreografías grupales donde se lograba percibir gran simetría, y un estupendo trabajo coreográfico caracterizado por perfectos unísonos y gran manejo de canon. La primera coreografía grupal donde observamos a todos los trabajadores de la minera bailar y utilizar el cuerpo para transmitir ese mensaje de lucha, es sin duda de los mejores momentos de toda la puesta en escena.

La iluminación durante toda la obra fue muy acertada debido a logró ambientarnos adecuadamente y permitió trasladarnos a lugares mágicos. Un ejemplo de esto, son las memorias de Billy. Cada recuerdo de Billy con su madre estuvo adecuadamente realizado con una iluminación que permitió acercarnos un poco más a Billy e intimar con esos recuerdos tan profundos.

Otro momento destacable durante la puesta, fue la coreografía entre oficiales y las compañeras de clase de ballet de Billy. En donde más que una lucha lo que se percibe es una sinergia entre la autoridad y la sensibilidad humana. De igual manera resultaron interesante las reflexiones que realizó la profesora Wilkinson y sus divertidos comentarios con toques socialistas. Sin duda Billy Elliot, El musical es una obra que toco el corazón de muchos poblanos.

Maestría en Historia del Arte por la UNAM. Interesada en la danza, las prácticas corporales y el arte contemporáneo.

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