Antropometrías de la teoría de la transición de Yolanda Ceballos

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Por Berenice Reyes Jurado

La 5ta edición del programa Bancomer MACG, en el Museo Carrillo Gil, tuvo entre sus artistas, tres hombres y seis mujeres. La curaduría estuvo a cargo de Tatiana Cuevas y el discurso curatorial está vinculado la serie de televisión y al libro de John Berger Modos de ver el cual aborda cómo nuestros modos de ver afectan la forma de interpretar.

De las nueve propuestas de los artistas la que resulta más interesante es la pieza de Yolanda Ceballos Teoría de la transición, la cual se constituye por tres momentos. La artista los define como “destrucción, habitación, reconstrucción” cada etapa analiza el proceso de transformación de un espacio habitacional en la Ciudad de Monterrey. El primero es la pieza Teoría de la transición: destrucción es un video de una duración de 4 minutos, el cual es el registro audiovisual de los terrenos previamente habitados, donde nos sirve para situarnos en el territorio y permite crear un ambiente donde lo único que se percibe son los residuos del destrozo y la devastación.

El segundo momento denominado Teoría de la transición: habitación resulta el más climático de la obra debido a que responde a más de un motivo. La pieza está realizada con Carboncillo sobre tablarroca, sin embargo, lo interesante de está propuesta es que la artista utiliza su cuerpo para construir simbólicamente las casas destruidas, es decir, Yolanda Ceballos toma su cuerpo como medida y a partir de ahí realiza un estudio antropométrico del lugar y nos acerca con mayor intimidad al sitio.

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La última fase Teoría de la transición: reconstrucción nos habla de como se construye un nuevo lugar/espacio a partir de la memoria corpórea y lo realiza únicamente utilizando alambre y barro. La construcción se rige a partir de lo corporal y con eso no sólo crea un espacio y un lugar, desarrolla también una vivencia que respira y se expande como un músculo del cuerpo.

Es importante terminar por mencionar que el momento más estimulante de la obra donde Ceballos decide “habitar” el espacio, decide resolver dicho conflicto de la mejor manera, utilizando su cuerpo. ¿Cómo habitamos el mundo? Decía Simone de Beavoir que “El cuerpo no es una cosa, es una situación; es nuestra comprensión del mundo, el boceto de nuestro proyecto” en dicha afirmación podemos sostener que el cuerpo es discurso, es lenguaje, sintaxis. De está forma Yolanda Ceballos está confrontando a Simone de Beavoir utilizando el cuerpo como un dispositivo de memoria que ayuda a construir y habitar, y en está búsqueda logra explorar la relación cuerpo-territorio.

 


La exposición permanecerá abierta al público hasta el 29 de abril en el Museo Carrillo Gil.

Maestría en Historia del Arte por la UNAM. Interesada en la danza, las prácticas corporales y el arte contemporáneo.

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