Síndrome del Impostor

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En los últimos años ha captado la atención de algunos investigadores la presencia de expectativas negativas o dudas ante el afrontamiento de retos en personas con una importante trayectoria o considerados exitosos en sus respectivas áreas.Tener una carrera profesional o logros académicos importantes y sentir que todo ha sido cosa de la suerte y que se irán en cualquier momento, pueden ser signos del Síndrome del Impostor.

El síndrome del impostor se define como un experiencia interna de falsedad o falta de autenticidad con respecto a la autoimagen de competencia, vivido por personas con una apreciable historia de éxitos. No importan los logros obtenidos por la persona, los impostores manifiestan incertidumbre sobre sus habilidades y consideran que los demás sobreestiman sus habilidades reales. Por tanto estas personas, no se creen merecedoras de los éxitos y reconocimientos obtenidos, al contrario sienten temor de que sean descubiertos y las personas se den cuenta de que no son tan inteligentes o exitosos.

Este miedo a ser descubiertos  provoca ansiedad ante el fracaso, incluso puede causar depresión al parecer ante los demás como incompetentes, es decir al derrumbarse su autoimagen. Por otro lado, estás personas demuestran demasiada creatividad al momento de negar las valoraciones positivas que reciben, para justificarse.

Al principio este síndrome estaba asociado con mujeres que comenzaban a formar parte del mundo profesional, Sin embargo actualmente se sabe que 70% de la población ha experimentado al menos un episodio del Síndrome del Impostor  y los Investigadores han identificado  algunos factores que contribuyen a desencadenar este Síndrome como:

  • Perfeccionismo: Para los impostores es fundamental construir una imagen de éxito, para tratar de corregir u ocultar sus debilidades. A nivel cognitivo presentan pensamientos perfeccionistas en busca de ser aprobados socialmente.
  • Dinámica familia: Personas con este síntoma  perciben sus talentos como atípicos o fuera del común de su familia (aprendido generalmente de las figuras parentales), posteriormente su familia envía mensajes sobre lo conveniente e importante de estas habilidades y finalmente hay una discrepancia en la retroalimentación familiar, es decir, generalmente hay una falta de reforzadores positivos.
  • Personalidad: Este fenómeno generalmente se asocia con personas neuróticas, ya que ambos presentan constante insatisfacción con la vida, además de presentar bajos niveles de conciencia y alto perfeccionismo.

Estos factores influyen seriamente en las personas que consideramos como Superman o Superwoman y en realidad tienen dificultades con la internalización del éxito conseguido, de ahí que sea importante tener en cuenta los siguientes puntos:

Identificación de sentimientos: Los sentimientos preceden a la acción ¿cómo te sientes cuando alguien te dice algún cumplido o reconoce tu esfuerzo?. Ser consciente de los momentos en que nos sentimos como impostores ayudará a conocer cómo actuaremos posteriormente.

Diferencia los sentimientos y la realidad: Nuestra actitud ante la realidad tiene que ver con 3 componentes, lo cognitivo, lo social y lo afectivo; en consecuencia es necesario identificar nuestros pensamientos y sentimientos que nos dirigen a percibir la realidad de esa forma. Al reconocer nuestros pensamientos automáticos, caemos en cuenta de nuestra mentalidad y podemos buscar un cambio.

Autoimagen y autoestima: Lo más importante en este caso es la congruencia entre lo que eres y lo que intentas aparentar ser. Como se mencionó anteriormente este tipo de personas buscan una aprobación social, por lo que puede ser buen momento para replantearte aquello que es valioso de tu persona y aquello que aporta a construir quien realmente eres “una persona con fortalezas y debilidades”.

 

Referencias:

Sakulku, J. & Alexander, J. (2011) The Impostor Phenomenon.  Internation Journal of Behavioral Science, 6 (1), 73-82. Recuperado de: http://bsris.swu.ac.th/journal/i6/6-6_Jaruwan_73-92.pdf

Fernández, E. (2000) El pesimismo defensivo y el síndrome del Impostor: Análisis de sus componentes afectivos y cognitivos. Revistas de Psicopatología y Psicologías Clínica, 5(2). 115-130. Recuperado de http://www.aepcp.net/arc/02.2000(2).Fernandez-Bermudez.pdf

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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