Salvador Dalí: un mundo onírico en la pantalla grande

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Salvador Dalí nace el 11 de mayo de 1904 en Figueras (Girona) y muere un 23 de enero de 1989. Hijo del matrimonio compuesto por el notario Salvador Dalí Cusí y Felipa Domènech Ferrés. Dalí se interesa por el mundo del arte desde muy pequeño, cuando tiene por primera vez contacto con el Impresionismo, gracias a la colección del pintor Ramón Pichot. Posteriormente inicia clases en la Escuela Municipal de Dibujo en Figueras y para el año de 1919 participa en una muestra colectiva y junto con unos amigos funda la Revista Stadium.

Ante el gusto por la pintura, el padre de Dalí le propone continuar con la condición de que estudie en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, para que posteriormente pueda impartir clases, a lo que Dalí responde de manera afirmativa.

Durante su etapa de juventud se convirtió en un joven rebelde; fue expulsado de San Fernando por encabezar una protesta estudiantil y posteriormente regresó de forma intermitente, hasta 1926 cuando fue expulsado de forma definitiva. No obstante en este periodo comienza a entablar amistad con Luis Buñuel, Federico García Lorca, Pedro Garfias, Eugenio Montes, Pepín Bell entre otros.

Posteriormente en su segunda Exposición individual, deja al descubierto muestras claras de “Surrealismo”, es en esta misma época el momento en que Joan Miró le presenta a André Bretón, reconocido como el fundador del surrealismo.

Salvador Dalí nos envuelve en una atmosfera onírica; que permite señalar una realidad olvidada. Para este artista fue fundamental el análisis de las obras del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud. De igual forma se enfocó en plasmar aspectos de física como es el caso de la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein. Fue un momento de fascinación para Dalí; el contenido onírico y su relación con el inconsciente merecían ser descifrados de su misticismo mientras que la teoría de la Relatividad lo alejaba de un determinismo.

Los sueños, la perversión, el complejo de Edipo, el trauma de nacimiento y el instinto de muerte se ven reflejados en las obras pictóricas de Dalí, no obstante estos elementos psicoanalíticos también se posicionan en la pantalla grande. Dalí no sólo se avoco a la pintura, también incursionó en la escritura y el cine, este último le permitió mostrar su genialidad y crear polémica en torno a su figura.

Un perro andaluz (1929)

Dalí trabajó junto con Buñuel en la realización de este peculiar cortometraje. Ambos acordaron que la escritura de ideas para este proyecto sería en automático y sin explicaciones psicológicas, racionales o culturales. Este trabajo trasgrede moralmente al espectador, con lo agresivo que puede llegar a ser, sin embargo es la intencionalidad y genialidad de estos dos.

 

La edad de oro (1930)

La edad de oro es la segunda y última colaboración de Dalí y Buñuel. Esta película al igual que la anterior sembró críticas negativas por parte de la sociedad más conservadora, esta ocasión porque rompió con las normas morales y sociales más arraigadas. Así mismo tuvo dificultades para ser proyectada, debido al estallido de la Guerra Civil en España. La historia nos describe una pareja que no quiere dar fin a su amor pasional, sólo por los prejuicios y preceptos morales tradicionales, sino dejar fluir sus instintos y acabar con los pilares tradicionales que limitan la expresión de su amor.

 

 

Spellbound (1945)

Esta película es dirigida por Alfred Hitchcock quien acude a Dalí para la realización de una escena onírica. La película transcurre en un contexto psiquiátrico donde un el director de la clínica será sustituido por el doctor Edwards, antes su llegada la Dr. Constanza se enamora de él. No obstante nada es nunca lo que parece y eso se hace presente durante la cinta, sobre todo la escena escrita por Dalí quien evidencia lo onírico, lo bizarro y lo carente de realidad.

Destino (2003)

¿Alguna vez imaginaste una colaboración de Dalí en Disney? Esta íncreible colaboracón comienza en los años 40, aunque se vió pausada debido a que formaba parte de un proyecto màs ambicioso que no pudo realizarse, ya que faltaban dibujos de este artista. Finalmente en el año 2003 se retoma esta animación y se hace pública, lo que le valió la nominación al Óscar en 2004.

 

 

 

Referencias:

Ruiz, C. (2006). Salvador Dalí y la ciencia, más allá de una simple curiosidad: Obras completas. España: Fundación Gala-Salvador Dalí

López Herrero, L. (2004). Nota de prensa. La cara oculta de Salvador Dalí. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, (89), 211-213.

Ferren, A. (2004). Another side of Dali. Artnews, 103(1), 56- 59.

Sanchez Vidal, A. (2000). Dali y Hollywood, Arte y Parte, 28, 64-76.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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