¿Por qué nos gusta tanto la música?

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Estaba escribiendo cuando alguien me mandó una canción nueva de Lady Gaga, su mensaje fue “llora conmigo” y tras escuchar una voz en conjunto con la música y sentimientos, mis ojos tuvieron ese golpe. Eso me hizo cuestionarme, pues casi nunca hablo sobre la música pese a que es una de mis artes favoritas. Y conforme iba avanzando en mi mente, la tonada de fondo me hizo reaccionar que este arte es tan complicada que para hablar de ella no sabría por cual camino ir o que dirección tomar; pensé en la filosofía, en el estético, el comercial, el sociológico, el histórico y hasta en el matemático, me sorprendió reconocer que todas las artes cuentan con esta variación, pero sólo la música se presentan en un objeto que es intangible.

El trabajo del músico es indudablemente más que los 4:29 minutos que uno tarda en escucharla.

Y es que cada quien disfruta la música como más le agrada, pues mientras hay personas que escuchan la misma melodía una y otra vez sin aburrirse (aunque a los demás ya nos tenga hartos), otros apagan las luces y cierran los ojos, pues disfrutan que un único sentido (el auditivo) los conecte y lleve a un nirvana, hay quienes no pueden desempeñar ninguna otra actividad sin música: deporte, estudio, presentación, baile o alguna otro arte, incluso hay quienes la necesitan hasta para cepillarse los dientes, pues viven la música. Lo cierto es que da una curiosidad interminable de porque nos gusta tanto, y cuantas veces se pueden combinar las notas para que siempre salgan estilos, géneros y canciones diferentes. El que tantas ciencias y métodos se hayan empleado para el estudio de una sola arte, nos presenta una realidad que tiene un significado diferente para cada quien, pero que esta expresado en el mismo lenguaje.

La música es entonces esa torre de Babel que nos presenta la biblia como el lenguaje universal.

El primer sonido que el ser humano lo conecta con el otro, es el latido del corazón, pues cuando el embrión esta en desarrollo siente el “boom, boom” del corazón de la madre y posteriormente conforme el desarrollo los oídos se agudizan y comienzan los sonidos del exterior, la voz de la madre entre otras cosas. La funcionalidad de la música también ha sido transformada, pues desde los inicios que antes eran para venerar a alguna deidad, se convirtió en un intento de reproducción del corazón (razón del nacimiento de los tambores) de los hombres pues era el órgano que se le daba la carga de vitalidad y emociones… Paso por maestros grandes que la convirtieron en la que hoy conocemos como música clásica pues ha traspasado el tiempo y que nos llega de admiración sobre las mentes que lo crearon, hasta la comercialización de hoy en día y el gran repertorio que nos inunda y que nos da la posibilidad de amarlos a todos u odiarlos. Lo curioso es que no sólo puede enmarcar la personalidad de una persona sino que exterioriza los sentimientos humanos cuando es necesitado de una consuelo o de complicidad frente a una felicidad, la funcionalidad no sólo se ha radicado en prestar voz, sino que también hay estudios que demuestran que la música es capaz de aliviar los pesares (por eso escuchamos música triste). Hay quienes deciden colocar música en el vientre para que su bebé desarrolle agilidad mental. Quien la coloca para calmar pacientes con alguna enfermedad mental y hasta hace pocos meses se demostró que la música es capaz de regresar la memoria (como se vio en la película de Disney, Coco), pues la música es ese motor humano.

Finalmente los tiempos han cambiado, lo que para muchos era pedir silencio y soledad se transformó en tiempo para escuchar música. La única manera de romper con ambos sin transgredir a la persona, es por ello que es muy común contestar “estoy escuchando música”, ante la pregunta de ¿qué haces? Esta actividad ha incursionado una serie de rasgos que nos dan pistas para descubrir qué clase de persona somos. Es tan basta que tardaríamos muchos años para lograr escuchar toda la música que hasta hoy se ha compuesto, porque aunque nos cueste reflexionarlo, la música siempre ha existido en el hombre.

La música, es esa parte crucial de la vida que nos permite realizar un aprendizaje, capaz de revivir experiencias, encender las emociones y comunicarnos con otros, pues la música es mejor cuando se comparte, ya que ese lenguaje  nos empatiza y demuestra que el mundo podrá tener sus carencias y algunas veces no podremos tener lo que queramos, pero siempre existirá algo bello que nos demuestra que la mejor creación del hombre lleva ritmo y notas musicales.

Bencivelli, Silvia (2011)  Por qué nos gusta la música: oído, emoción, evolución. ROCAEDITORIAL, Barcelona.

2 Comments

  • Responder enero 28, 2018

    Nidia Ruiz

    No tengo un gusto en especifico porque me gustan todos pero mis preferidos son el jazz, pop y contemporánea
    Saludos😘

  • Me parece un análisis muy interesante sobre la música y es cierto muchos la necesitamos para hacer varias actividades. De igual forma creó que la música en las películas es indispensable para apoyar a la historia que se está proyectando. Una de mis canciones favoritas es de Maroon 5 “Won’t Go Home Without You”

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