Máscaras, cabelleras y surf: Sr Bikini celebra sus 18 años en Puebla

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La música surf en México actualmente es sinónimo de fiesta, buena vibra y diversión. Sr Bikini es una de las bandas icónicas para el revival del género durante la década de los noventas, combinando la música, lo instrumental, la energía en el escenario, la identidad méxicana y las máscaras brindan un show impresionante que los ha posicionado como una de las bandas favoritas del público mexicano.

Hablar del Sr. Bikini es hablar de una de las bandas más representativas del surf rock en México, es hablar de una de las bandas independientes más importantes, es hablar de energía, buena vibra y de lucha libre al trepidante ritmo de la batería, del groove del bajo y los pegajosos ritmos de guitarra. Puebla ha sido una ciudad importante en la carrera la banda, por lo que en agradecimiento al público poblano decidieron cerrar esta gira por sus dieciocho años aquí en la Angelópolis, dando así una noche inolvidable y llena de relajo que quedará grabada en la memoria de los asistentes por muchísimo tiempo.

Saquen la chela

Semanas antes se había anunciado el regreso del Sr. Bikini a Puebla, acompañado de grandes bandas de varias partes del país como los Primitivos, Vadrok y los Suprahumanos, presagiando así una noche de fiesta y descontrol. En todo momento las bandas mantuvieron un contacto el público, promocionando el evento y alentándolos a asistir, el interés iba en aumento y por fin la noche había llegado.

Sábado veinte de enero de dos mil dieciocho, eran aproximadamente las nueve de la noche en el Beat 803 cuando un grupo de jóvenes que vestidos con máscaras de lucha libre y camisetas floreadas se dieron cita para pasar un buen rato. El frío no disminuyó los ánimos, las pláticas acerca de las expectativas, las experiencias pasadas y el acercamiento a las bandas daban muestra del como la música da distintas experiencias a todos, uniéndolos al final de cuentas por una buena causa. Las opiniones acerca de la banda y el foro mostraban como poco a poco este lugar ha ido ganando fama y el corazón del público al traer estás nuevas propuestas a la ciudad. Conforme pasaba el tiempo más personas seguían llegando, la gente se empezaba a impacientar y finalmente después de un rato el telón se comenzaba a levantar y el show estaba a punto de empezar.

Nuevas propuestas, impresionante energía

Diez de la noche cuando el telón se comenzó a levantar, poderosos acordes de guitarra y un enérgico ritmo comenzaron a sonar, el público dejó lo que estaba haciendo, poco a poco se comenzaron a acercar y la fiesta estaba por comenzar. Desde León Guanajuato llegaban Los Primitivos Surf, grupo de surf que mezcla varios géneros en sus canciones (un surf punk como ellos le dicen), abriendo la noche con Chernobyl Monster. La gente rápidamente se puso a bailar. Sus siguientes canciones fueron una amalgama de géneros (rock y ska, surf y rockabilly) que demostraban el talento de la banda al momento de tocar y contagiar su energía a los demás. Para su quinto tema un amigo se subió a cantar y haciendo así una combinación por dos canciones el surf y el rap se conjuntaron para que al ritmo de las palmas la música no fuera a parar. Así rápidamente media hora se paso en un santiamén y entre cambios y combinaciones de ritmo, los Primitivos se despidieron de la ciudad, exhortando a continuar la fiesta.

Diez cuarenta de la noche y los ánimos no dejaban de aumentar, directo desde la Ciudad de México llegaba Vadrok un grupo de rock alternativo que con su buena vibra y energía rápidamente conectaron con el público. Mostrando una propuesta fresca e interesante, con melodías alegres así como coros y riffs pegajosos poco a poco atrajeron a la gente a cantar con ellos, los chistes y las dinámicas no se hicieron esperar; animando más el ambiente promocionaron su nuevo sencillo “El mismo mundo” y pusieron a todos a bailar con ellos. Finalmente recalcaron que debemos apoyarnos entre todos, no solo en los momentos difíciles, sino siempre que podamos pues si nosotros no nos ayudamos ¿Quién lo va a hacer?, despidiéndose de la ciudad prometieron volver y conmemoraron la ocasión con una foto con todo el público.

Once veinte de la noche y el frío de la ciudad ya no se sentía al interior, al igual que una montaña rusa poco a poco los ánimos y emociones iban en aumento y la gente se comenzaba a soltar. Representando el talento local subían al escenario los Suprahumanos, quienes al sonar sus primeros acordes rápidamente pusieron al público a bailar; mediante el uso de secuencias y sintetizadores dan un sonido más retro y sumamente bailable, en cada una de sus canciones pusieron al público a bailar o mover la cabeza con ellos. La energía y los ánimos solo crecían, el frenesí y la catársis estaban en su máximo punto, la gente se olvido del frío, de la pena y se armó el slam; momento en que incluso los miembros de la banda aprovecharon para lanzarse desde el escenario con los demás para ponerse a bailar. Así el tiempo se pasó antes de que nos diéramos cuenta y siendo poco más de las doce de la noche los cumpleañeros estaban por arribar.

¡Fuera ropa!

Doce y media de la madrugada y el tan esperado momento acababa de iniciar: el Sr. Bikini regresaba a la ciudad listos para ponerse a celebrar, con toda la energía todos en el Beat se pusieron a saltar, y entre brincos, cervezas, máscaras, cabelleras y slam la gente no se pudo calmar. El lugar estaba repleto, varios ídolos de las luchas (como Blue demon, Matemático, Dr. Wagner, Blue Panther y hasta Memin Pinguin) se dieron lugar en la pista para participar en el slam, y es que el surf se ha ligado a la lucha libre mexicana, las máscaras, la identidad y relación que se ha creado con aquellas películas de antaño en donde los héroes enmascarados peleaban contra un sin fin de amenazas; el slam parecía un cuadrilátero en donde los rudos y técnicos se jugaban sus máscaras contra cabelleras al ritmo del surf (llegando incluso el Blue Panther a lanzarse desde el escenario, haciendo la clásica “zambullida al público que eufórico lo recibió).

La energía y las canciones no paraban, un eufórico y potente set que era un recorrido por la historia de la banda tenía a la gente más que contenta, incluso la gente llegó a subirse al escenario para ponerse junto a la banda a bailar. Poco después de cuarenta minutos tocando sin parar dieron paso a su set acústico, comenzando con una exhortación a frenar la violencia contra la mujer, al respeto y la igualdad de género, momento relajado y que todo el mundo aplaudió pues finalmente de eso se trata la música de unir a las gente y transmitir cosas positivas, pues está en nosotros hacer un cambio, el cuál sin duda hará una diferencia en la sociedad.

Después de aquel momento de descanso para recuperar fuerzas, la energía continuó desbordándose el slam incrementando, la gente saltando y la euforia aumentando, así después de hora y media de show agradecieron una vez más al público poblano por todo el apoyo a través de estos dieciocho años, pues fue Puebla la primera ciudad en la que se presentaron fuera de su ciudad natal, motivo por el cual es para ellos un lugar especial. Sin embargo, la gente pedía a gritos otra canción y con la frase “Al público poblano no se le puede negar nada” tocaron un rato más para deleite de todos, quienes perdieron el control y se llevaron una noche increíble que no van a olvidar.

Dieciocho años se dicen fáciles

Al terminar el evento no pude evitar pensar que no fue solo un gran concierto, no solo del Sr. Bikini, sino de todas las bandas que se presentaron. Como ellos mencionaron en algún momento, a pesar de todos los problemas que pudieron tener, limaron las asperezas y continuaron trabajando, eso es algo que a veces se olvida en el camino de la música. No es fácil tener una banda independiente, requiere mucho trabajo y esfuerzo, pero comprometiéndose y trabajando se puede lograr; el Sr. Bikini es la prueba de ello, su agradecimiento y cariño a la ciudad eran evidentes, el público poblano les correspondió y entregó una vez más demostrando así que Puebla suena fuerte, y pronto se hará escuchar.

Muchas gracias a Los primitivos surf, Vadrok y los Suprahumanos por compartir su buena vibra y energía con la ciudad, así como en hora buena al Sr. Bikini por sus dieciocho años, que esperemos (y estamos seguros) serán muchos más.

 

Geek, bajista, meme andante, escritor ocasional. Timado en renovación.

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