La felicidad de descubrir el café

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El café debe ser negro como el infierno, fuerte como la muerte y dulce como el amor.

Proverbio Turco.

 

En la rutina de muchos el café es un elemento clave para impulsar sus mañanas, esta bebida se ve rodeada de un sin número de leyendas e historias tradicionales que la vuelven única por su origen y los efectos que produce, entre ellos la energía y felicidad.

El café consiste en la semilla de las bayas producidas por el cafeto, inicialmente son verdes pero posteriormente adquieren un color carmesí característico de su proceso madurativo.Existe información que señala el origen del café en el noreste de África, concretamente en Etiopia. Posteriormente los persas tuvieron conocimiento de esta semilla hasta llegar a los árabes quienes fueron los encargados de dar a conocer el café mundialmente.

Una de las leyendas cuenta que el origen del café es la del Pastor llamado Kaldi proveniente de Etiopía, quien observó un comportamiento más energético en su rebaño: sus animales se veían más vivaces y la producción de leche se mejoró, aumentando la curiosidad del pastor. En consecuencia decidió seguir los movimientos de su rebaño y se halló con la sorpresa de que las cabras disfrutaban de las bayas de un arbusto, el cual podría ser el causante de su cambio de conducta. Después de ver que eran duras para simplemente masticarlas decidió tostarlas, al oler su aroma característico decidió usarlas en un brebaje causándole una vivacidad antes visa en sus cabras.

Otra leyenda popular en torno al café, narra la historia de un curandero que laboraba alegremente en el mercado de Gondar, sin nada de complicaciones hasta que descubrió la belleza de la princesa Jazmín, hija del sultán. Ambos se enamoraron perdidamente pero al enterarse de su impertinencia, el sultán decide desterrarlo a un bosque lejano donde el curandero en la espera de rencontrarse con su amor busca un regalo que agrade al corazón de sultán y permita estar junto a su amada. Como poco a poco se empezaron a desvanecer sus ánimos necesitó de una bebida hecha de bayas de los cafetos silvestres. No tardó nada en descubrir que justo era ese el regalo que buscaba, por lo que volvió de inmediato ante el sultán quien se alegró con su presencia al ver el brebaje concediéndole felizmente la mano de su hija.

Finalmente existe una leyenda que cuenta la historia del café y Mahoma, quien un día se encontraba afligido por la infinidad de problemas que debía resolver cayendo enfermo, al ver su situación el arcángel Gabriel le ofreció un regalo que le animaría y serviría de consuelo; se trataba de una bebida negra de un color similar a la piedra negra de Kaaba, con más ánimos Mahoma lo nombró como “qahwah”, palabra que en árabe significa energético o lleno de fuerza. Fue de esta forma con los árabes que el consumo del café se extendió, al ser una bebida que aportaba energía y que fue enviada por Alá a través del arcángel Gabriel.

 

 

Referencias:

Gómez, G. (2010). Cultivo y Beneficio del café. Revista de Geografía Agrícola , (45), 103 – 193.

Almazara, E. (2012). De vaindas y brebajes, café. Contactos, (83), 52-56.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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