La depresión desde la literatura de Virgina Woolf

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La complejidad de su personalidad permitió a Virginia Woolf escribir aquellas contradicciones que le eran propias. Para Virginia desde su nacimiento, un 25 de Enero de 1882, el mundo se convertiría en una montaña rusa que trataría de poner en control por medio de la literatura.

Su vida misma es completamente una novela; Virginia Woolf nunca existió en la imaginación de sus padres, la realidad es que esta importante escritora no debió de haber nacido. Sus padres no habían planeado el nacimiento, puesto que su unión ocurre después del fallecimiento de sus respectivas parejas anteriores. Este hecho es clave ya que desde entonces la muerte estaría muy cerca de Virginia Woolf.

Soy una melancólica de nacimiento. El único modo de mantenerme a flote es trabajando. Apenas dejo de trabajar me voy a pique.

Desde muy pequeña Virginia comenzó a mostrar extraños comportamientos; en ocasiones se mostraba tímida y aislada de los demás, de hecho comenzó a hablar más tarde que sus hermanos, pero al mismo tiempo existían momentos en que sobresalía por ser extrovertida y por su habilidad e ingeniosidad con las palabras.

Es imprescindible señalar que Virginia se desarrolló en un hogar con demasiado capital cultural de donde explotar. Su padre Leslie Stephen fue un destacado intelectual se convirtió en punto de referencia para Virginia, puesto que él era un asiduo lector y dedicaba gran parte de su tiempo a la escritura. Por otro lado, es su mismo padre un antecedente para explicar la depresión que vivió Virginia Woolf, ya que él había pasado por varios cuadros depresivos, sobre todo después de la muerte de su primer esposa.

Desde los 8 o 9 años, Virgina tiene la necesidad de expresar aquellas vivencias que ha interiorizado y comienza a escribir con su hermana “Hyde Park Gate News”. Más tarde a la edad de 13 años presentaría su primer periodo depresivo, que duraría seis meses. El detonante principal: la muerte de su madre. Durante este periodo Virginia se culpa así misma por la muerte de su madre, se hace patente  una despersonalización Ylas ideas pesimistas y de desesperanza son permanentes.

Además de esta muerte, Virginia vive otro momento trágico en su vida cuando su hermanastra Stella muere por una peritonitis. Ante este hecho su padre prohíbe que se nombre a Stella, dejando un sufrimiento en un ciclo de duelo inconcluso. Estas cargas emocionales, provocan en Virgina Woolf una hipersensibilidad ante un mundo hostil para ella. Su dolor se condensó y la trasladó hasta la orilla de una introspección que reflejaba sufrimiento absoluto.

Te hundes en el pozo y no hay nada que te proteja contra el asalto de la verdad. Allí abajo no puedo escribir ni leer; sin embargo, existo, soy.

Para Virginia tal estado depresivo lo atribuía a un castigo que se merecía. Durante su adolescencia sus hermanastros abusaron sexualmente de ella:  Recuerdo el contacto de su mano debajo de mis ropas, avanzando firme y decidida cada vez más abajo. Recuerdo que yo esperaba que se detuviese de una vez, que me iba poniendo más tensa y me retorcía a medida que la mano iba aproximándose a mis partes más íntimas. Pero no se detuvo. Recuerdo que me sentí ofendida, que no me gustó”. Estas acciones provocaron un temor y vergüenza hacía su propio cuerpo, no era capaz de mirarse ni siquiera al espejo y las relaciones sexuales con su esposo Leonard Woolf, se volvieron un infierno para Virginia, puesto que le rememoraban estos hechos.

Su tercer episodio depresivo fue significativo, puesto que sucedió tiempo después de su matrimonio con Leonard y fue la primera ocasión en que intentó el suicidio. Leonard llevaba un diario donde anotaba todas las reacciones de su esposa; él describe insomnio, irritabilidad,  estupor maníaco, presencia de lenguaje incoherente y regularmente mantenía discursos ella misma.

Probablemente en este último síntoma podríamos hablar también de una especie de introspección propia de esta escritora; su fuga de ideas verbalizadas permitía una especie de creatividad en Virginia Woolf. Durante esta fuga de ideas Virginia alcanzaba un nivel de hiperconciencia único, debido a la inhibición de su sensopercepción que le permitía surgir un incesante caudal de pensamientos mucho más rápidos que sus palabras.

En su novela “La señora Dalloway” retoma sus experiencias para  ilustrar la locura de Septimus (su protagonista). En su primer brote, Virginia escuchaba cantar a los pájaros en griego y veía al rey Eduardo VII oculto detrás de unos arbustos gritando obscenidades.

De hecho las aves se vuelven un recurso simbólico recurrente durante toda la obra, su monólogo interior hace identificarse y expresar sus alucinaciones y lo caótico de su desesperación:

Ella era como un pájaro que se cobija en el hueco de una hoja delgada, un pájaro que parpadea al sol cuando la hoja se mueve; que se asusta por el crujido de una rama seca. Estaba desamparada; estaba rodeada de enormes árboles, vastas nubes de un mundo indiferente, desamparada, torturada; y ¿por qué tenía ella que sufrir? ¿Por qué?

Pero este discurso que libera a Virginia durante sus novelas y ensayos también le tiende una trampa que se ha venido formando a lo largo de su vida. Las palabras que viven por ella, la aguardan para desplomarse sobre su ser y culminar su vida en lo que había escrito alguna vez en “La señora Dalloway”; un suicidio protagónico en 1941.

Libros para leer a Virginia Woolf:

  • La señora Dalloway (1925)
  • Al faro (1927)
  • Orlando (1928)
  • Una habitación propia (1929)

Referencias:

García Nieto, R. (2004). Virginia Woolf: Caso Clínico. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, (92), 69-87. Recuperado de http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0211-57352004000400005&lng=es&tlng=es.

Figueroa, G. (2005). Virginia Woolf: enfermedad mental y creatividad artística. Revista médica de Chile133(11), 1381-1388. https://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872005001100015

Castellanos, R. (1962).Virginia Woolf o la literatura como ejercicio de la libertad. Casa de las Américas, 10,26-35.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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