¿Es posible una vida sin basura?

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De acuerdo al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) en México se recolectan diariamente 86 mil 343 toneladas de basura, es decir casi 1 kilo de basura diario por persona. Todos los días consumimos diferentes productos para satisfacer  nuestras necesidades, dichos productos generalmente incluyen algún tipo de envoltura que los proteja o les de una mejor presentación, por lo que parece imposible vivir en un mundo sin crear nada de basura.

Sin embargo en las últimas décadas se ha ido desarrollando en Europa y algunas partes de Estados Unidos un fenómeno interesante el Movimiento Zero Waste (Movimiento cero residuos o cero basura). Dentro de este movimiento se busca disminuir o eliminar en el mejor de los casos la huella ecológica que las personas dejan a su paso por la tierra.

Actualmente debido a las formas de producción, globalización y procesos sociales nos encontramos en una sociedad de desecho, que ha adaptado la postura de consumir más debido a que los productos que adquiere no poseen la calidad suficiente para perdurar o están construidos bajo el concepto de obsolescencia programada, conjuntamente no se recurre a la reparación de objetos que presentan algún problema, a diferencia de nuestros abuelos o bisabuelos quienes costumbraban reparar las cosas y darles otra oportunidad. Ahora resulta más fácil comprar y remplazar aquello que se descompuso.

La contaminación a partir de estos desechos originados por el hiperconsumismo y la preocupación por la escasez de recursos naturales ha llevado a diferentes grupos a implementar medidas para vivir de forma más sustentable. En primera instancia estas personas tratan de consumir productos que no contengan demasiados empaques o buscan que estos puedan ser hechos composta o reutilizados.

Asimismo han adoptado ingeniosas formas de realizar diferentes actividades cotidianas, por ejemplo: Ir al súper. Cualquiera de nosotros iría compraría cereal en su caja, algún shampoo en su envase de plástico, tal vez desodorante en otro envase de plástico, alguna producto congelado envasado en plástico y finalmente del departamento de frutas tomaría alguna otra bolsa de plástico para guardar nuestra compra, así hasta llegar a la caja, donde una vez más nos darían más bolsas para poder llevar nuestros productos a casa.

En cambio las personas que viven bajo la ideología cero residuos llevarían su bolsa al supermercado, buscarían productos que no contengan envases de plástico, incluso muchas veces ellos mismos llevan sus tarros de vidrio o bolsas semitransparentes hechas de tela para comprar las cosas a granel ¿sorprendente, no?

De acuerdo a este estilo de vida no sólo se trata de producir menos basura, sino también de elegir marcas que manejen políticas más éticas para el medio ambiente durante sus procesos productivos, además de que cuestiona las actitudes consumistas y el ciclo que tiene la basura, ya que muchas veces no sabemos el fin de nuestros desperdicios; tal como sucede con los ordenadores; los cuales son desechados y enviados en conjunto con una minoría de computadores en buen estado a países tercermundistas con el fin de ayudar, pero lo único que ocasiona es traer más basura, tal como sucede en Ghana.

Lauren Singer, fundadora de Trash is for tossers, ha logrado algo inimaginable, toda la basura que ha producido en los últimos 4 años cabe en un frasco Mason Jar. Al igual que otras personas comprometidas con esta causa ella ha decidido cambiar su vida utilizando productos que puedan convertirse en composta, ser reciclados o reutilizados.

De igual forma algunas ciudades se han denominado como Ciudades Zero Waste, ya que dentro de sus políticas han apostado por la concientización, la creación de nuevas infraestructuras dentro de la ciudad que reduzcan los desperdicios y se enfoquen en el reciclado, además de la legislación en relación a métodos de tratamiento de la basura.

Por ejemplo: En Estocolmo, Suecia se ha desarrollado una iniciativa llamada “Visión de Estocolmo en 2040” que prioriza el caminar la bicicleta y el trnsporte público para reducir la emisión de carbono. Además casi el 99% de desechos producidos en los hogares son reciclados y se motiva a la gente a separar sus desperdicios.

¿Qué tal esta forma de conceptualizar y tratar la basura que producimos? No importa el motivo, ya sea por reducir nuestra huella ecológica, consumir productos más éticos, incluso ahorrar dinero, este movimiento se está convirtiendo en una opción viable para muchas personas.

 

Referencia:

Uz Zaman, A &Lehmann, S.(2012).The zero waste index: a performance measurement tool for waste management systems in a ‘zero waste city’. Journal of cleaner production, 50, 123-132. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2012.11.041

Freden, J. (2017). The Swedish recycling revolution. Sweden Sverige. Recuperado de https://sweden.se/nature/the-swedish-recycling-revolution/

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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