Comienzo de año: Nada es casualidad

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El tiempo no espera y el comienzo de año ha llegado para hacer un balance de lo que nos funcionó y aquello que necesitamos cambiar; la vida es un juego continuo en el cual vamos resolviendo problemáticas que nos van acercando a lo que queremos. Al igual que otros años seguro ya te has planteado algunas resoluciones (no tener resoluciones, también es decidir), así que una vez más estas dentro de este juego de la vida. Lo importante: en él existen pistas y reglas que nos permitirán abrirnos paso para lograr aquello que nos propongamos.

Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, decía que no existen las casualidades psíquicas, ya que siempre hay una implicación inconsciente. Desde el punto de vista de las neurociencia, muchas veces captamos demasiados estímulos y algunos que pareciera carecen de importancia son trasladados a la Memoria Largo Plazo, sin que nos demos cuenta de ello.

A partir de la propuesta freudiana, Carl Jung, psiquiatra suizo, acuñó el término de “sincronicidad”, para referirse a ese momento donde dos eventos similares suceden sin tener aparente relación causa-efecto. Es decir, se trata del instante adecuado donde encuentras aquella respuesta que necesitabas, por ejemplo: Muchas veces no sabemos cómo resolver  algún problema de amigos, lo pensamos durante días y de la nada en una tarde de Netflix & Chill, Stranger Things pareciera te resuelve la vida y comienzas a tener idea de qué hacer con dicho problema.

¿Todo suena mágico, no? Pero realmente requiere un poco de esfuerzo; porque generalmente no sabemos leer entre líneas aquello que sucede en nuestra cotidianeidad: estamos acostumbrados a ver el mundo como islas o entes individuales y separados, pero no vemos nuestra conexión. Así que te propongo algunas estrategias para comenzar a ver estas señales:

1.- Entiende toda la película
La vida es como una película, encuentra la relación de aquello que no pareciera… Muchas veces los errores o actos fallidos son formas de decirnos que debemos de cambiar, entender esto nos permitirá movernos mejor en nuestro entorno. Así mismo recuerda no asumir todo, es mejor preguntar para tener más certeza de las cosas, recuerda la comunicación es clave.

2.- Pon atención
Muchas veces la rutina nos come completamente; no nos damos cuenta de las pequeñas cosas que suceden a nuestro alrededor por ir en nuestro celular o simplemente por no saber manejar nuestra atención, un buen ejercicio podría ser observar los detalles arquitectónicos de algún edificio, esto nos permitirá obtener una imagen global y a su vez más detallada de los elementos relacionados, y repetirlo en aquello que nos va sucediendo.

3.- Limpia tu visión
Es inicio de año y puede ser un punto para trabajar nuestras creencias, puesto que estas pueden llegar a convertirse en grandes obstáculos. Imagina que eres como una computadora y tienes ciertos programas que ya no son tan efectivos, simplemente se han quedado obsoletos y no te permiten trabajar de forma óptima ¿Qué debes hacer? Una actualización. Por ejemplo, ante la creencia de éxito, a veces se piensa que se debe pisar a todos, pero esto no es así… muchas veces el triunfo colectivo es mejor.

4.- ¡Prepárate!, pasos pequeños hacen el camino
No va a llegar nadie de la nada a reconocerte por algo que aún no has hecho, si por ejemplo este año has planteado la idea de irte de intercambio, da el primer paso, toma cursos de idiomas, mejora tus notas y haz todo aquello que debas hacer, no te preocupes si son pasos pequeños, recuerda que esos te harán llegar a sincronizar con lo que quieres.

5.- No hay casualidad, sino causalidad
Lo más importante es que eres responsable de todo lo que te sucede y sucederá, recuerda que una cosa te llevará a otra y así se irán encadenando eventos a lo largo de tu vida. Por lo que si quieres convertirte en la mejor versión de ti, la clave estará en las bases que vayas construyendo para serlo.

Lo increíble de esto es que la sincronicidad nos hace poner más atención en esos mensajes y da sentido a aquello que vamos realizando; viéndolo de forma más poética podríamos decir que debemos estar preparados para el momento en que la sincronicidad nos visite.


Bibliografía:
Freud, S. (1901) Psicopatología de la vida cotidiana. Madrid: Alianza Editorial
Blas Lahitte, H., Azcona, M. & Ortiz Oria, V. (2013). La noción de causalidad en Sigmund Freud. Límite, 8 (27), 59-74.
Fernández del Castillo, B. (2010). ¿Las casualidades existen? Recuperado de https://beatrizdelcastillo.wordpress.com/tag/causa-y-efecto/

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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