5 películas para entender la mente psicópata

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En el mundo del cine existen personajes que nos resultan peculiares por las acciones que desarrollan; parecieran seres de otro mundo que poseen un todo estructurado en busca de trasgredir las normas y generar caos. Así mismo,  se mueven con una facilidad ante un propósito violento, puesto que poseen un sentido de grandiosidad  que incluso llega a fascinar a varios. Así es, hablamos de las personas psicópatas.

La psicopatía es un término que causa mucha controversia debido por la confusión que puede suscitar para la población en general, además de que suele no haber un consenso sobre los límites para hacer una diferenciación de este desorden de la personalidad. En el Manual de Diagnóstico y Estadístico V (DSMV) no se incluye como tal dicho trastorno, sino que se le denomina bajo el término “Trastorno Antisocial de la Personalidad”.

Este desorden de la personalidad se hace presente en personas con fuertes alteraciones en las funciones afectivas (no muestran empatía), gran impulsividad, tendencia a las conductas violentas, dificultad en el seguimiento de normas y la ausencia de alteraciones en su capacidad intelectual.

Estos rasgos impulsivos, deshonestos, agresivos y de indiferencia han captado la atención de muchos directores que plasmaron en la pantalla grande la mente psicópata de los personajes.

Gone Girl

Basada en una novela homónima, Gone Girl describe la misteriosa desaparición de Amy, una mujer encantadora,  quien durante su infancia fue inspiración de sus padres para escribir libros, que la hicieron conocida como “La asombrosa Amy”. Durante su 5° aniversario de bodas se da la desaparición de ella, lo que atrae los reflectores de distintos medios y a detectives de la policía en busca de respuestas. A lo largo de las investigaciones se dan cuenta de que su marido Nick, parece no conocer nada de la vida de su esposa (amigos, hobbies, gustos) y hallan un diario donde ella narra indiferencia y agresividad por parte de Nick, que aunado a la nula empatía durante la búsqueda, hace pensar a todos que Nick es un sociópata, pero lo que nadie espera es un final que sin duda te hará volar la cabeza y descubrir que no hay un sociópata sino realmente un psicópata.

 

Tenemos que hablar de Kevin

La maternidad no es para todas, eso está claro, pero en ocasiones las cosas se tornan más que difíciles, sobre todo cuando teniendo un futuro prometedor te encargas de cuidar a tu hijo psicópata. Desde su nacimiento Kevin muestra rechazo a las formas de afecto, no tiene consideración por los sentimientos de su madre en relación a sus objetos personales, tampoco sigue las pequeñas normas que un niño puede seguir y cuando de repente consigue parecer alguien “normal” con el hobbie de tiro con arco, logra sacarle el ojo a su pequeña hermana. Aun así, eso no es todo, por lo que ver este flashback de la vida de Kevin te hará pensar seriamente el funcionamiento de una mente como esta.

Se7en

Pese a que en esta película nuestro psicópata no está desde el principio en  escena, se siente la energía de misterio y horror que busca trasmitir y es en el final donde su aparición retrata la este trastorno de personalidad. En dicho final da coherencia y sentido a una serie de crímenes que ocurrieron durante 7 días  aludiendo a los 7 pecados capitales, es por tal motivo que David Mills (Brad Pitt) y William R. Somerset (Morgan Freeman), tratan de resolver siendo este caso el retiro de Somerset y una sorpresa violenta para David Mills.

Bajos Instintos

Al igual que en las películas anteriores la psicópata Catherine Tramell, muestra una gran capacidad intelectual, posee una gran habilidad para ser parte de los juegos de palabras y tener coartadas precisas que la libren de las acusaciones que la señalan por la muerte de su novio el rockero Jhonny Bozz. Esta sexy mujer es  además escritora de una novela que narra la muerte de un Rockstar, lo que hace sospechar a los investigadores sobre ella, al cuestionarla sobre qué tema tocará en su próxima obra ella afirma: “Un detective se enamora de la mujer equivocada… ella lo mata”.

Sin lugar para los débiles

Anton Chigurh (Javier Bardem) nos muestra de forma tan realista la esencia de un psicópata, la simplicidad de comenzar el caos y la violencia que rodea a una persona así. La película nos lleva a Texas, lugar en el que Anton será el encargado de recuperar una inmensa cantidad de dinero que esta en manos de Llewelyn Moss, no obstante Anton no se tocará el corazón y seguirá sus instintos con el fin de seguir su deber. En esta película no hay compasión, solo sangre y la elección de dejar fuera del juego a las leyes.

– Si no regreso dile a mi madre que la amo.
– Tu madre está muerta, Llewelyn.
– Bien, entonces se lo diré yo mismo.

 

Referencia:

López, S. (2013). Revisión de la psicopatía: Pasado, presente y futuro.. Revista Puertorriqueña de Psicología, 24 (2), 1-16.

Estudiante de Psicología. Desde hace 20 años jugando a ser humana.

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