Día del Químico

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  • El primero de diciembre se celebra en México el Día del Químico, sin embargo no es el único país donde se celebra.

Fue en 1948, en la ciudad de La Habana, Cuba, dentro del Congreso Panamericano de Química y Farmacia que María de los Ángeles Zaldo Arredondo propuso que se instituyera una fecha para conmemorar al profesional de esa área, definiéndose así el 1 de diciembre para tal reconocimiento.

Desde entonces el Día del Químico se celebra oficialmente en Latinoamérica cada 1 de diciembre.  No obstante, Cuba y Argentina no lo celebran el mismo día, en Cuba, el Día del Químico se celebra cada 4 de Noviembre en conmemoración del natalicio de Álvaro Reinoso, mientras que en Argentina se celebra el 26 de noviembre debido a que ese día pero en el año de 1901 egresa Enrique Herrero Ducloux, primer Doctor en Química de ese país.

En México el Organismo que concentra a los profesionistas del área es la Sociedad Química de México. Fundada el 16 de marzo de 1956 y constituida el 27 de agosto del mismo año, por un grupo de ilustres químicos encabezados por los Químicos Rafael Illescas Frisbie y José Ignacio Bolivar Goyanes los Ingenieros Químicos Manuel Madrazo Garamendi, Guillermo Cortina Anciola y la QFB. María del Consuelo Hidalgo Mondragón.

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El origen de la Sociedad Química de México se remonta a la primera mitad del siglo XX; en la década de los años cuarenta. Entonces el Químico Rafael Illescas y un grupo de egresados de la Escuela de Química, se reunían cada lunes en el laboratorio “Control Químico” propiedad del Químico Illescas. En este espacio se discutían temas de interés para la química mexicana en esos momentos y de estas reuniones surgió la idea de conformar una organización capaz de apoyar el desarrollo de esta ciencia en México.

La Dra. María del Consuelo Hidalgo Mondragón, integrante de este grupo menciona que -“en las ocasiones en que nos reuníamos profesionales de las distintas ramas de la Química, desde los años cuarenta, un tema que con frecuencia abordábamos era la necesidad y conveniencia de tener una sociedad que agrupara a todos los profesionales químicos, de todas las ramas, y de todas las instituciones”.

Durante los años cuarenta se realizaron reuniones convocadas por el Químico Illescas y por otros profesionales del sector académico e industrial de la sociedad mexicana; sin embargo no fue hasta 1955, durante el Congreso Latinoamericano de Química (CLAQ) de 1955 organizado en Venezuela, que el presidente en turno de la CLAQ, el Dr. José Lorenzo Prado se acercó Al Químico Illescas y a la Dra. Mondragón para preguntar si México aceptaría ser sede del próximo CLAQ, rápidamente los dos mexicanos se comunicaron con autoridades pertinentes para poder así aceptar el compromiso y solicitar apoyo formal para el mismo. La respuesta fue positiva y en la clausura del congreso en Venezuela se anunció que México sería la próxima sede del CLAQ en el año 1959.

Era necesario contar con una organización capaz de llevar a buen término el congreso latinoamericano. Cuentan las historias de la SQM que en 1956 mientras comían el Dr. Rafael Illescas, el Dr. Jorge Luis Oria y la Dra. María del Consuelo Hidalgo Mondragón decidieron concretar la idea de la Sociedad Química en nuestro país y sin más elementos que la voluntad se constituyeron como el “Comité Organizador de la Sociedad Química de México”, acordando el carácter y objetivos de la Sociedad y distribuyendo las primeras responsabilidades en la organización de tan importante empresa.

En abril de ese mismo año, se lanzó un comunicado en los periódicos para invitar a más profesionales relacionados con la química a formar parte de esta iniciativa. La respuesta fue amplia y la mayor parte de los asistentes a aquella reunión se inscribieron a la naciente Sociedad. En una tercera reunión celebrada en el Aula Río de la Loza de la vieja Escuela de Ciencias Químicas de Tacuba de la UNAM, se eligió a la mesa directiva y se nombró al Dr. Illescas como presidente.

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Actualmente la Sociedad Química de México organiza en la primera semana de octubre de cada año el Congreso Nacional de Química y en Congreso Nacional de Educación Química. El próximo año la sede será la ciudad de Querétaro que albergará a la edición número 50 del Congreso Nacional de Química y al número 34 del de Educación Química.

Así mismo entrega dos premios, el premio Nacional de Química Andrés Manuel del Río que se entrega de forma anual tiene como finalidad hacer un reconocimiento público nacional a la labor realizada por profesionales de la Química que hayan contribuido de manera extraordinaria a elevar la calidad y el prestigio de la profesión Química en México, de acuerdo a los objetivos de la Sociedad Química de México, A.C. El premio es nombrado en honor a este destacado minerólogo español asentado en la Nueva España pues a él se puede atribuir el descubrimiento de un metal que en su tiempo llamó Vanadio, del Río entregó una muestra de este metal a Humboldt quien lo llevó a ser analizada por Hippolyte V. Collet-Descotils quien concluyó que era cromo, como del Río no conocía el cromo concluyó que se había equivocado con su “supuesto descubrimiento” luego de leer la descripción que Antoine François Fourcroy hacía acerca del metal, es en 1830 cuando Nils Gabriel Sefström redescubre el metal y lo llama Vanadio. El mismo del Río al enterarse achacó del error a Humboldt por negligencia, este mismo acepta el error y envía a Friedrich Wöhler una nueva muestra del mineral mexicano para analizar concluyendo que es el mismo metal que Sefström había descubierto y que no se trata de cromo, sin embrago históricamente el nombre vanadio se impuso al de eritronio.

El otro premio que entrega la Sociedad es el premio bianual en honor al Dr. Mario Molina tiene entre sus objetivos: estimular el desarrollo de las actividades de los profesionistas de las ciencias químicas que se hayan distinguido de manera sobresaliente en el desempeño de sus actividades de investigación, docencia, divulgación, vinculación, desarrollo institucional, promoción, desarrollo tecnológico y/o desarrollo industrial en beneficio de la colectividad.

Sobra dar la explicación del por qué el premio lleva el nombre del Dr. Molina quien cursó estudios en la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México. Realizó estudios de postgrado en Alemania, y obtuvo el doctorado en la Universidad de California, Berkeley, en 1972. Vinculado al Instituto Tecnológico de Massachussets desde 1989, adquirió la ciudadanía estadounidense y fue nombrado profesor titular en 1997. Recibió el Premio Nobel de Química en 1995 por sus investigaciones en torno a los Cloro Floro Carbonados (CFC) y el daño que estos le ocasionan a la capa de Ozono, sus investigaciones llevaron a la firma del Protocolo de Montreal, cosa que no fue fácil pues sus trabajos eran desestimados por afectar los intereses económicos de las compañías que los producían. En 2004 se crea el centro Mario Molina que busca la generación de consensos entre todos los sectores de la sociedad, que permitan la instrumentación de medidas viables, tanto técnica como económicamente, que contribuyan a incrementar el bienestar social. Esto implica trascender la generación de conocimiento colaborando con los tomadores de decisión, para propiciar que las propuestas del Centro se transformen en soluciones reales. El pasado 19 de noviembre de este año el Dr. Molina recibió el premio Campeones de la Tierra por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) como reconocimiento a su incansable labor en pro del medio ambiente.

Estos son solo dos de los profesionales de la química que representan el trabajo que todos los que nos dedicamos a ello hacemos día con día, basta ver la lista de más de 70 ganadores de los premios que otorga ha otorgado la sociedad desde 1964. Vaya desde aquí una felicitación a todos los colegas químicos, al Dr. Andoni en la UNAM, a las Dras. Edith e Iliana en la Universidad Autónoma de Coahuila, al Dr. Guillermo de la Universidad de Guadalajara. A mis maestros y colegas de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, los Drs. Fetter, Gudiño, Gárate, Aguilar los Mtros. Soto, Meléndez, Dávila, Toriz, Soto, Castro, Quiroz, a Itxel. A mis estudiantes de los diferentes cursos en la Facultad, a todos los que pueda omitir sin intención, en fin a los que elegimos ejercer esta profesión.

 

¡Feliz día del Químico!

Profesor de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, interesado en la didáctica de la Química y la divulgación de la ciencia a través de ejemplos cotidianos y de textos de ficción.

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