“Solamente una vez”, aniversario luctuoso del inigualable, Agustín Lara.

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Por Sofía Abundis Mendivil

El Flaco de oro nació un 30 de octubre de 1897 en Tlacotalpan, Veracruz (aunque hay quien afirma que nació en Ciudad de México), bajo el nombre de Ángel Agustín María Carlos Fausto Mariano Alfonso del Sagrado Corazón de Jesús Lara y Aguirre del Pino, tal vez demasiado largo para el compositor e intérprete de boleros que sería referente de la música mexicana.

Desde muy pequeño pasó su vida en Coyoacán y tuvo contacto con la música de forma muy curiosa, ya que para tenerlo entretenido dejaban que jugará en el Armonio de su tía Refugio, quien se encargaba del hospicio de niños. Fue entonces cuando el pequeño Agustín sintió que la magia surgía al tocar las teclas con su mano izquierda, a la par de evitar caerse sujetándose con la derecha, por lo pequeño que era.

Al correr de los años su padre quería que dedicará su vida a la milicia para apoyar a su familia, no obstante Agustín sabía que ese no era su camino por lo que dedicaba su tiempo a tocar en cantinas, centros nocturnos y prostíbulos. Fue entre alcohol y cigarrillos donde empezó a ser conocidos por quienes frecuentaban estos sitios y también donde empezaron a surgir canciones de madrugada como “Farolito”.

Durante 1930, cuando inauguran la XEW, Agustín Lara empieza a trabajar en la estación de radio por invitación de Emilio Azcárraga Vidaurreta, a quien le vendió la canción “Imposible” por la cantidad de 45 pesos, de la cual nunca obtuvo mayor regalía. De ahí se pone al frente del programa “La hora Azul” y forma su primera orquesta llamada El Son de Marabú, con la que realizó diferentes presentaciones dentro de la radiodifusora.

Sus boleros llevan por tema sin duda las mujeres y el (des)amor, en cada una de ellas nos confiesa el azar de su destino en el juego del amor, esto le valió para acercar a María Félix a su vida, con quién se casó en 1945. Sin embargo sus infidelidades llevaron irrevocablemente al divorcio. No obstante este matrimonio nos dio uno de los más grandes regalos para la música mexicana: “María bonita”.

Dentro de sus canciones también se halla un halo sombrío y amargo, Agustín es capaz reflejar el dolor y la pasión por las mujeres, logra captar su sentir y devolverlo a través de un bolero, un mensaje tan claro para el pueblo y tan profundo de sentir tal como sucede con canciones como Arráncame la vida, Solamente una vez, Cada noche un amor, Humo en los ojos o Noche de Ronda.

Agustín Lara falleció en la Ciudad de México el 6 de noviembre de 1970, después de haber padecido un derrame cerebral, actualmente sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres.

Entrevista de Álvaro Gálvez a Agustín Lara

Da click en la imagen para acceder al archivo de la Fonoteca Nacional

Estudiante de 18 años, me gustan los deportes y la música, acompañados de buena comida. Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo.

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