#Recomendación ‘Bálsamo’ – Caloncho

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En la escena musical mexicana se necesita sacar al menos un gran hit y material inservible el resto de su carrera para poder dar el salto a las grandes ligas (ir al Vive Latino, y luego de gira a festivales o ciclos de OCESA o Apodaca Group) y quedarse ahí por un buen rato, inclusive obligando a la gente a odiarlos pues son las que aparecen recurrentemente como relleno en cada cartel, casos de bandas así hay muchos, como Víctimas del Doctor Cerebro, Quiero Club, La Lupita, entre otras más. Hay unos que aprovechan ese breve éxito para sacar algo, tal vez no malo pero, que cae en lo repetitivo revestido de algo distinto, como Camilo VII, Reyno o Comisario Pantera. Parte de esto se debe a que hay poco espacio para las agrupaciones (realmente) alternativas, pues las marcas lo que buscan es vender a toda costa.

Cada artista decide si explotar sus capacidades álbum tras álbum, o pensar en sólo seguir dando conciertos por cada estado de la República. Es ahí donde entran los que toman esa atención del público para sacar algo interesante, casos como estos son Little Jesus, Porter o Natalia Lafourcade, quienes tendrán que laborar mucho para que su nombre se pueda poner a la par de Molotov, Café Tacvba o Caifanes. A este pequeño grupo de obreros, podemos agregarle uno que proyecta intenciones de labrar un camino peculiar, Caloncho.

Óscar Alfonso Castro Valenzuela, mejor conocido como Caloncho, apareció ante las luces de los escenarios en el 2011 cargando en sus manos un material corto de nombre Homeotermo, con este su fama le llegó rápido, lo que estaba justificado pues su sonido era muy peculiar, algo no tan común en nuestro país. Esto siguió reforzándose en su álbum debut, Fruta Vol II (2015), en el que presumió su tropifolk, combinado con reggae, pop y algunos toques de psicodelia, con argumentos sonoros para sentir que fue un buen primer paso. Estaba en manos de Castro Valenzuela, él dar un salto de calidad, o seguir pegando en la radio bajo la sombra de Mon Laferte. Es así que en el pasado verano presentó Bálsamo.

Son 13 cortes los que conforman este compilado. El primero que presentó fue Hedonista, un material, que en palabras del músico, surgió a partir de una composición de tres acordes inspirada en la melancolía del género ranchero. Sin embargo este está revestido de sintetizadores, baterías y algunos loops. Su alegría y sencillez se plasmó en el siguiente sencillo, Opitmista, un gancho hacia el pop de los 80’s que se siente en la misma línea del primer sencillo.

Desde la portada se percibe lo que Caloncho quiere decirnos, que la música es un bálsamo que le da color a la vida. Y es que en cada track el autor crea sus propios conceptos y da su punto de vista para diversas situaciones del diario, pero sin caer en lo presuntuoso. Fotosítensis es un track que representa lo que los artistas indie en México han buscado retomar (Porter, Natalia Laforucade, etc.), trabajar con variantes como el afro-Pop, con instrumentos que  busquen hablar en distinto lenguaje, como un piano desdibujado entre jazz y reggae, pero aún así mantener el sentido de su tierra natal con toques de viento, como el lo hace con una trompeta.

Otra cosas que se percibe en la imagen representativa de Bálsamo es una playa, retrato que se siente en gran parte de Bálsamo, en especial en las brillosas cuerdas y vivaz y sereno compás de Equipo. Esta característica la viene compartiendo con el productor de este material (del que también presume ser gran amigo), Jorge Siddhartha (González Ibarra).

Es agradable encontrar a artistas honestos en su trabajo, cosa que Caloncho denota en este álbum, en especial en No Me Caigo Bien, y Bebé, momentos en los que acompañado de su guitarra acústica, disuelve su sonido. Sin embargo también denota novatez, pues se sienten poca o nulamente trabajados (en producción), como un intento de interludio. Antes de despedirnos tenemos uno de los mejores tracks de su carrera, Amigo Mujer, un pulcro trabajo en los acordes, que se combina con un alegre piano y cierra estrepitosamente entre vientos y un teclado.

Sé que fue un poco larga mi tesis introductoria, pero esta fue para recalcar el excelente trabajo que Óscar Alfonso Castro Valenzuela ha hecho, sin salirse de la línea de las tendencias actuales. Un sencillo segundo material, que le da argumentos válidos para seguir subiendo peldaños en la escena musical mexicana.

Te invitamos a que escuches Bálsamo y nos des tu opinión, en la caja de comentarios.

Estudiante de 18 años, me gustan los deportes y la música, acompañados de buena comida. Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo.

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