Ofrendas Prehispánicas, historia, elementos y significados.

Compartir

Seguramente para celebrar el día de muertos ya habrás comido hojaldras, decorado tu casa y puesto tu ofrenda con su camino de flor de cempasúchil para esperar la visita de tus queridos difuntos, sin embargo… ¿Conoces cómo eran las ofrendas durante la época prehispánica? El día de hoy hablaremos sobre ellas, sus elementos, significado y la forma de colocación.

Las culturas de nuestro México prehispánico pensaban que la verdadera vida, llena de luz y eternidad se alcanzaba después de la vida en la tierra, por esto la importancia de colocar una ofrenda donde se les ofrecía como tributo a los difuntos, fruta, alimentos variados, flores, incienso e incluso vidas humanas.

Antes de la llegada de los españoles, la celebración del día de muertos era conocida como “Hanal Pixán” o “comida de las almas, sin embargo, después de la conquista se modificó la forma de celebrar esta fecha. Para las culturas prehispánicas, el acto de morir era el comienzo de un viaje hacia “Mictlán”, el reino de los muertos descarnados o inframundo que también era conocido como “Xiomoayan”, término que los españoles tradujeron como infierno.

Imagen relacionada

Una de las principales características de este tipo de ofrendas era la austeridad, pues en aquella época se enfocaban en el ritual y en colocar los elementos que ayudarían a las almas a llegar a Mictlán, de los cuales hablaremos a continuación:

Agua: Simboliza la vida, se colocaba en vasijas para calmar la sed del espíritu de aquel que vendrá del otro mundo. (Para la cultura maya, los cenotes representaban las puertas mismas de Xibalbá.

Tierra: Representa el plano al que los muertos llegarán y se coloca como bienvenida, siendo representada por frutos, semillas, especias y otros regalos de la Tierra.

Copal e incienso: El copal es un elemento prehispánico que limpia y purifica las energías de un lugar y las de quien lo utiliza; el incienso santifica el ambiente.

Resultado de imagen para ofrendas prehispánicas

Velas, veladores y cirios: Estos elementos se consideran como una luz que guía el camino del difunto en este mundo.

Sal: Es un elemento de purificación, sirve para que le cuerpo no se corrompa durante su viaje de ida y vuelta para el siguiente año.

Flores: Son uno de los elementos principales para la decoración, ya que aportan un significado de frescura y armonía para el fallecido.

Objetos del difunto: La familia de la persona a quien iba dedicada la ofrenda, colocaba un objeto de mucho significado para él/ella.

Semillas: Las semillas se colocaban tanto con el cadáver como en las ofrendas, pues se creía que cuando el alma de las persona llegaba a Mictlán ayudaba a tener mejores cosechas.

Imagen relacionada

Tengo 20 años y soy estudiante de tercer semestre de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Me gusta la música y mi mayor pasión es el fútbol.

Be first to comment