Y ahora ¿qué sigue?

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Vaya susto que acabamos de pasar con el temblor del 19 de septiembre, pero debemos pensar en lo que sigue, ¿o no quieres seguir? Un comediante de stand up, Franco Escamilla, nos platicaba la semana pasada un resumen de cómo estaban las cosas.

Así que con todo lo que hemos visto y escuchado estos días, podemos reflexionar y prepararnos para lo que sigue a partir de este terremoto tan fuerte.

Después del evento

Todos estamos afectados. Unos más, unos menos, pero nos tocó sentir dos terremotos como pocos se han visto en los últimos años. El primero de magnitud 8.1, el 7 de septiembre, como no se había sentido en cien años. El segundo, de magnitud 7.1, con un epicentro inaudito, en centro de la república y que de pura casualidad ocurre nuevamente en 19 de septiembre.

Cuesta entenderlo, pero ha sido catastrófico. Según el grupo Re Construir México, en lo que va del mes se encuentra en estado de emergencia el 31% del país, ya que están afectados 9 estados y 600 municipios. Contando a Baja California Sur, afectado con el huracán Lidia el 1 de septiembre. Así que este evento no nos puede dejar sin conmovernos. Y no debemos vivir con miedo

Después de esto debes calmarte. Habla, camina, disfruta de tus seres amados y empieza de nuevo. Si necesitas ayuda nuestra universidad tiene apoyo para ti por parte del DAU en dau.bienestaremocional@correo.buap.mx, o a los teléfonos celulares 2223448905/2227653423, serivicio 24/365 y también en el 2295500 extensión 5917 o 5908.

O lee, como nos recomiendan Alberto y Raquel:

En mi caso, por ejemplo, no tenía ganas de escribir, pensaba que lo que dijera no tendría importancia, pero poco a poco lo estoy superando.

Comentaban los de la brigada israelí, si no me equivoco, que a diferencia de otros países donde la gente huía del lugar y dejaba que todo lo hiciera la brigada, en México la gente se arriesgaba y empezaba a sacar a las personas de los escombros.  Vieron que México era diferente.

Hubo muchos memes para dar ánimos a partir de lo que se estaba viviendo en cada lugar de desastre. Uno en particular me gustó mucho: se ven los superhéroes de toda la vida, Batman, Superman, Spiderman, Wonderwoman, preguntando a alguien “¿cuál es tu superpoder?”, y en el siguiente cuadro se ve un rescatista con su perrito y responde “soy mexicano”.

Aquí pondría el Huapango de Moncayo mientras limpio la lagrimita que me sale debido al polvo de los escombros:

La mayoría de la gente común mostró lo mejor de sí: me tocó ver como los chicos de los locales salían a organizar el tránsito donde los semáforos no funcionaban, y cómo la mayoría de los autos los respetaban, evitando accidentes cerca de CU.

Es importante que inmediatamente después de eventos de este tipo verifiques que te encuentres bien, y ayudes a los demás a calmarse. Si estás capacitado ayuda, o apoya a que la gente se organice. Si no puedes apoyar de ese modo no pasa nada, después podrás hacerlo en zonas de acopio o de limpieza.

Algo que siempre puedes hacer, y que es muy importante, es que la información que transmitas o retransmitas por tus redes sociales esté verificada. Difundir rumores, datos erróneos o bromas pesadas puede dar lugar a que alguien que esperaba rescate muera. Y esto es un hecho triste: hay historias de personas que esperaron ayuda y no llegó porque todos estaban atentos a la historia de la niña que nunca existió.

En este temblor se rompió uno de los mitos que se tenía sobre los millenials: que nada  les importaba, pero han respondido, muchas veces convocados desde las redes sociales,  Uno de los ejemplos mas  notables fue la activación de la página Verificado19SPuebla, que continuamente está haciendo este trabajo de revisar en donde se necesita ayuda y de que tipo.

Después de todas las tragedias que hemos vivido ahora queda seguir apoyando, llevando lo que los centros de acopio soliciten, que pasados los días pronto será material de construcción para que la gente pueda hacer un refugio en lo que se vuelve a levantar.

Durante el temblor

Lo más importante es conservar la calma. Es difícil, pero si lo logras, puedes pensar mejor en tus alternativas para actuar. Estate alerta y no corras ni grites. Trata de colaborar y mantente siempre cerca de seres queridos o conocidos.  Los topos recomiendan salir, si puedes, en quince segundos; en caso contrario busca un lugar seguro.

Debes alejarte de ventanas, bardas o lugares donde se pueda caer algo. También de postes y cableado eléctrico. No prendas fuego por si hay una fuga de gas. Una vez que suena la alerta sísmica tienes en promedio 40 segundos antes que empiece el sismo. Una vez que logres un poco de calma trata de calmar a los que están junto a ti.

Tal vez este danzón te calme:

Antes del temblor

Nadie puede predecir un temblor. Quien te asegure lo contrario te está mintiendo y tal vez busque asustarte o sacar algo de provecho para sí. Pero que no sepas cuándo será un terremoto, o un incendio, o un accidente, o una balacera, no impide que te prepares.

Toma en serio los simulacros. Participar en varios me permitió tener calma y apoyar a mi grupo a desalojar con cuidado el salón de clase. Conocer las salidas de emergencia y los puntos de reunión te ayudará a sentirte más seguro y moverte con firmeza en el momento adecuado.

Porta siempre una identificación. Mantén cargado tu celular, recuerda que es un medio de comunicación, no solo de diversión. También puedes organizar en una mochila elementos que sirvan para la sobrevivencia si quedas a la intemperie.

Y lo más importante: sigue viviendo.

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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