El universo en tu mano

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Universo

Imagina que estás en una isla remota…

De este modo empieza el viaje en el que Christofe Galfard nos guía para conocer nuestro universo.  Al leerlo, a veces me parecía una novela por la forma en como nos va presentando los viajes. Una novela de ciencia ficción dura. Pero tan dura que queda muy poca ficción.

Imaginas que estas en una isla remota y empiezas a viajar en el espacio, y en el tiempo.  Ya habíamos comentado de otros libros en donde se usa un recurso parecido: los sueños, como lo hizo Sor Juana, como lo hizo Kepler.

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Sin embargo, en este libro es diferente. Porque al hacer la invitación de imaginar tienes la posibilidad de controlar lo que haces en tu viaje. Y eso resulta ser un recurso divulgativo poderoso. En una ocasión eres un ente inmaterial que explora la historia del sol, en otro viajas hasta el confín del universo. Más adelante tienes masa, y de hecho tienes un traje espacial, y puedes sentir las fuerzas inerciales y gravitacionales y de ese modo nuestro autor describe de una manera simple, y tal vez la más clara que jamás haya leído, qué es la gravedad.

En uno de los primeros viajes nos habla de la muerte de nuestro sol, y me acordé del Doctor, cuando lleva a Rose a ver el fin del mundo, tragado por la expansión de nuestra estrella.

Y si bien ya en otro lado nos han dicho Einstein describió la gravedad como una deformación de la geometría del espacio, la pluma de Galfard es tan hábil, que te puedes hacer una idea clara de este concepto tan complejo.

Y esta es una de las bondades de este libro: la lectura es muy ágil. Es emocionante y a la vez preciso. Te puedes pasar varias horas leyendo capítulo tras capítulo porque de momento pareciera ser una novela de aventuras, o de misterio, en la que quieres saber que pasará a continuación.

Galfard, como buen físico, es preciso, y tiene datos duros. Por ejemplo, el universo visible para nosotros es de 13 800 millones de años luz. Pero a veces esa precisión hace uso de una forma más efectiva para hacernos entender la magnitud del dato: la longitud de Planck corresponde a 16 millonésimas de una milmillonésima de una milmillonésima de una milmillonésima de un milímetro, ¿verdad que suena que es algo muy pequeño?

Algo que no me gustó es que haya tomado el ejemplo de su maestro, Stepehn Hawking, el cual decía que por cada ecuación que pongas en tu libro hace que pierdas a la mitad de tus lectores. Así que sigue su ejemplo y sólo pone la famosa ecuación de Einstein a partir de la cual se concibe la idea de que el universo evoluciona:

Y esa idea dio luz a la cosmología, la ciencia que intenta desentrañar la historia pasada y futura de nuestro universo. Antes de Einstein, teníamos solo cosmogonías, historias que nos contábamos unos a otros para no volvernos locos al pensar en el misterioso origen de nuestra realidad. Ahora contamos también con la ciencia, un medio de desentrañar la historia creado no por el ser humano, sino por la naturaleza.

El libro consta de siete partes, compuestas de capítulos muy breves, en las que valientemente se atreve a explicarnos todo lo que se sabe del universo, desde la física, hasta el momento.

En la primera parte, El cosmos, nos explica cómo es el universo haciéndonos viajar con la imaginación desde una isla paradisiaca en nuestro planeta hasta el borde mismo del universo. Nos explica lo que es una estrella, un planeta, una luna, y que las estrellas nacen, viven y mueren, generando elementos y la vida como bien había comentado antes Sagan.

De ahí rescato esta frase

…Cuando tocas tu piel, o la de otra persona, estás tocando polvo de estrellas. Te preguntabas antes porqué las estrellas como el Sol tienen que morir y explotar al final de su existencia, y aquí tienes la respuesta: sin esos finales, solo existiría el hidrógeno y el helio. La materia de la que estamos hechos se encontraría prisionera para siempre en el interior de las estrellas eternas. La Tierra no habría existido. La visa, tal y como la conocemos, nunca se habría producido.

Flor Esquivel trata de decirnos esto mismo por medio de la danza:

Comprender el espacio exterior es el nombre de la segunda parte y ahí nos plantea lo que es la cosmología, como arriba lo he mencionado, pero nos plantea y explica los principios de la cosmología.

Primer principio cosmológico: de alguna manera somos capaces de comprender la naturaleza, más allá incluso de lo que nuestros sentidos son capaces de explicarnos.

Segundo principio cosmológico: para imaginar lo que sucede en puntos muy, muy lejanos de nuestro planeta, los científicos asumen que no existe ninguna posición preferencial.

Tercer principio cosmológico: si un observador concreto se pusiese a viajar, todas las direcciones le parecerían siempre iguales, puesto que las galaxias distantes se alejarían de su posición, del mismo modo que como lo hacen de nosotros en la Tierra.

En la tercera parte, Rápido, nos explica los efectos relativistas al viajar en velocidades cercanas a la de la luz. Un poco como lo que nos cuenta Javier Santoalla:

Aquí vale la pena comentar una idea que se desarrolla en el libro: Newton pudo describir el mundo que vemos cotidianamente, pero para objetos con mucha masa, muy grandes o muy veloces la descripción debe hacerse con las ecuaciones de la relatividad de Einstein.

Y para hablar de lo que ocurre en objetos muy pequeños, la cuarta parte, Un chapuzón en el mundo cuántico, nos habla del mundo subatómico y las fuerzas que ahí se observan.

Todo lo que tú, yo y todos nuestros amigos experimentamos a diario se rige por el juego de trasformación entre la materia y la luz, y por el rechazo categórico de los electrones a compartir su pedacito de espacio tiempo con una copia de sí mismos.

Antman tiene su propia versión del viaje en el que nuestro autor nos guía:

En la quinta parte, Hasta el origen del espacio y el tiempo, encontré algo que no me esperaba: una explicación acerca del vacío, que no existe, y de la antimateria.

…lo que los científicos denominan el vacío … es lo que queda cuando se quita todo lo demás: campos cuánticos con el mínimo nivel de energía posible, con partículas virtuales que surgen espontáneamente de ellos, se desplazan por todas partes y vuelven a desaparecer en el olvido.

En la sexta parte, Misterios inesperados, empieza definiendo tres tipos de misterios para la física:

Los primeros son inherentes a las propias teorías; son misterios teóricos. Los segundos están relacionados con las observaciones y los experimentos. Estos son los que normalmente, aunque no siempre, impulsan la investigación. El tercer tipo de misterio surge cuando ya nadie entiende absolutamente nada.

Nos habla del famoso gato de Shrödinger, y de como Hug Everet plantea “si todo en nuestro universo está hecho de materia cuántica, todo debería, por tanto, considerarse una onda cuántica gigantesca de posibilidades que existen simultáneamente.” Lo cual da origen a la idea de los universos paralelos, que en lo personal me atrae mucho.

En cierta manera, la visión literal de Everett de la física cuántica dice que si dejas de lado el egoísmo nunca estarás triste. Cuando te pasa algo malo aquí, un número infinito de túes en un número infinito de universos paralelos no sufren esa mala noticia y continúan felices.

Y así como esa hay muchas frases optimistas en el libro.

Luego nos platica de la materia y la energía oscura, cada una postulada para responder problemas distintos. Y como es que  su maestro, Stephen Hawking, plantea que el gris es el nuevo negro, ya que descubre que los agujeros negros despiden cierta energía, y no se devoran todo como nos han dicho.

Sin embargo aquí hay una afirmación interesante. La propuesta de Hawking requiere de energías y masas tan grandes que por eso no se puede verificar esta teoría experimentalmente. Y la energía gris es tan pequeña que se opaca con la de las estrellas, por lo que no se ha podido observar con los telescopios. Hasta que no se logre verificar, Hawking no podrá tener un premio nobel por esta afirmación.

Finalmente, en Un paso más allá de los desconocido, la parte final, introduce la teoría de cuerdas y un concepto que ahora empieza a explicar un poco mejor  las cosas: las branas. Las cuerdas generan las branas, palabra que viene de membranas sin la parte de “mem”.

Y como con ellas buscan unifica las teorías cuánticas y relativistas resulta que se deben considerar, ya no en tres dimensiones, SINO EN MUCHAS MÁS.

Me gustaría seguir platicando de lo que encontré en el libro, pero será en otra ocasión, para hacerlo con mucho más detalle, porque lo merece. Te recomiendo su lectura, verás que encontrarás mucho más de lo que aquí he podido comentar. Este libro que ha sido todo un éxito en Europa y que lo puedes conseguir aquí en México también.

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El autor Christophe Galfard tiene un Ph.D. en física teórica por la Universidad de Cambrige. Ha dejado el mundo académico para convertirse en divulgador. Puedes saber más de él en su sitio oficial: http://www.christophegalfard.com/

El universo en tu mano. Cristophe Galfard. Editorial Blackie Book. Barcelona. Enero de 2017.

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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