Los dos terrorismos: contra la ecología y el yihadista

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Por Francisco Cruz

Trump ha sacado a los Estados Unidos del convenio de París para luchar contra el calentamiento global. Por odio a su antecesor Obama, negocios mal entendidos y demagogia populista dirigida a sus seguidores. Apoyado en falsedades burdas y tonterías mil, como la de ostentarse representante de los habitantes de Pittsburg y no de ¡los de París! Emmanuel Macron, que muchos sentimos que habló en nombre del mundo, ha criticado, con elegancia diplomática y al mismo tiempo certeza y rotundidad, la bárbara decisión de este neoyorkino que el absurdo ha convertido en presidente de los Estados Unidos.

La decisión del mandatario, que pone a Estados Unidos del lado de Siria y Nicaragua, los únicos estados que no apoyan el convenio, ha dado lugar a la protesta, no sólo de ciudadanos sino de gobernadores, alcaldes, rectores de universidades y directivos de más de 100 grandes empresas. Éstos anuncian que presentarán en Naciones Unidas un proyecto para que el país, aunque no sea parte del convenio, cumpla con la reducción de emisiones; y los políticos –gobernadores y alcaldes- están poniendo en marcha mecanismos para que sus estados y ciudades apliquen el convenio. Entre estos ciudades –más de 100- y estados, los medios hablan de Boston, Chicago, Pittsburg, Hawai, Minesota, Washington, California, Alaska, Arkansas, Arizona, Kansas, Colorado, Maine, Carolina del Norte, Connecticut y Nueva York,

Macron también, ha invitado a Putin, hoy consolidado, gracias a la política de Trump, como otro de los presidentes del mundo -con Merkel y Xi Jinpin- a París; y en el escenario de Versalles -¿gemelo de San Petesburgo?- el ruso ha hecho gala de su talento y virtuosismo de líder internacional, ofreciendo una vez más su verdad sobre Ucrania, Siria y la OTAN, temas que no pueden ser de blanco y negro, como quisieran los ingenuos y los fundamentalistas. Se refirió también, con argumentos inteligentes, no exentos de sorna, a la presunta intervención de hackers rusos, a favor de Trump, en la campaña presidencial estadounidense.

El presidente francésrecibió igualmente, en la capital francesa, a Narendra Modi, primer ministro de la India, quien ratificó que su país seguirá  apoyando el acuerdo de París, como lo hacen la Unión Europea y China. “Para mi, para los indios, la protección del medio ambiente, del planeta, es un artículo de fe porque los vedas (textossagrados del hinduísmo) nos enseñaron que existen desde hace milenios”, declaró el premier. La India, que ostenta, por cierto, un vergonzoso tercer lugar mundial como generador de contaminantes,es interlocutor clave de Europa, contrapeso de Pekín en Asia y hoy por hoy la economía de mayor crecimiento –superior al de China. De manera que es otro sosten de peso al acuerdo de París.

Mi intención en estos comentarios era tratar sólo por encima y rapidamenteel aburrido, fatigante tema Trumpy mejor ofrecer un pot-pourri -empleo ex profeso el vocablo francésacudiendo abusivamente al significado literal de “olla podrida”, de temas desagradables incluso “podridos”. Desde luego el primero sí es podrido:los atentados yijadistas, que en las últimas horas han multiplicado dramatismo e infamia; el fin de semana en Londres, en Manchester los últiomos días de mayo, y de marzo igualmente en Londres. Sin hablar,sólo en 2017, de otros en Suecia, Francia y Turquía, así como en Egipto contra cristianos, y enIrak, Pakistán, Afganistán, Filipinas, Mali, Nigeria, Yemen y Somalia, cuyas víctimas han sido principalmente musulmanes.

Los atentados, los más recientes empleando vehículos, armas blancas y atacantes suicidas, con explosivos, han dado lugar, como esta justificado, a dudas y críticas sobre la eficacia de los servicios de seguridad –policía, migración, etc.- y nuevamente a un examen de conciencia, si puedo permitirme la expresión, respecto a la organización y políticas de integración de inmigrantes y refugiados, particularmente musulmanes, puestas en marcha por los estados; y en relación también con la solidaridad –caridad si quiere acudirse a las virtudes religiosas- de los nacionales con los que han de convivir estos inmigrantes y refugiados.

Dan lugar asimismo, lamentablemente, a la efervescencia xenofóbica, que no entiende que el problema no son los inmigrantes sino la interpretación y uso perversos de la religión por ignorantes y fanáticos islamistas y el odio entre religiones, en el que comparten la responsabilidad los xenófobos cristianos, judíos, budistas –fundamentalistas en Tailandia y países vecinos-, hinduistas ultranacionalistas en India, etc. Es pretexto también para que el irresponsable Trump exija a los tribunales que levanten el veto impuesto a su decreto que prohibe el ingreso a Estados Unidos de musulmanes de ciertos países; y calumnie al alcalde, de religión musulmana, de Londres.

A nosotros nos permite, en cambio, afirmar de nuevo cuan torpe –el calificativo tendría que ser más fuerte- es la alianza que pretende el mandatario estadounidense con Arabia Saudita para combatir al Estado Islámico y a los yijadistas,que el wahabismo saudí ha financiado.Hoy mismo los “aliados” de Trump en la lucha contra los yijadistas: Saudi Arabia, los Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Egipto, rompieron relaciones con Qatar,el otro “aliado, enun fondo de luchas de poder y por causa de Irán, “bestia negra” de los primeros y con quien Qatar desea dialogar.

Sigo con el Reino Unido, para referirme a las elecciones generales del jueves 8, en las que la primera ministra Theresa May esperaba obtener una victoria contundente que la fortaleciera en la negociación del brexit el 19 de junio en Bruselas. Pero las encuestas, que al inicio de la contienda la situaban un 20% arriba de Jeremy Corbyn y el laborismo, hoy le dan apenas un 3% de ventaja: 42% de apoyo contra 39% de Corbyn. Se ha dicho que éste dio una imagen de frescura y que ella es un trinosaurio

Para colmo de males para May, Corbyn encabeza la condena que se le está haciendo, responsabilizándola, como ministra del interior que fue los últimos 6 años, de las fallas en la seguridad que hicieron posible los atentados. De manera que la previsible victoria de May será amarga; y,además, en un escenario en el que se le critica por no cumplir sus promesas de gobierno y debe soportar elescarnio de una canción que, por ello, la acusa de mentirosa: Liar, Liar GE2017, ya escalando a los primeros lugares de popularidad del país.

Estudiante de 18 años, me gustan los deportes y la música, acompañados de buena comida. Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo.

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