Los maravillosos años del rock en Puebla

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Gustavo Cerati, 11 de marzo de 1993 @ Polideportivo Ignacio Manuel Altamirano (Créditos @flacostereo1 en Instagram )

Entre la agonía de la década de los 80 y principios de los 90, la ciudad de Puebla estaba en una transición en el ámbito rockero. Lo subterráneo de la histeria o LSD en donde nos dábamos cita todos los honorables ciudadanos con gustos raros en esos años; los pata de perro, los de unión libre, poetas, artesanos y demás para escuchar, intercambiar y, por qué no, hasta tomar un poco de Sotol; la gran poeta Gaby de la Puente nos resguardaba cada tarde.

El lugar por excelencia cada fin de semana, era el Umbral (siempre concurrido por todos esos entes) que se encontraba arriba de las suites Puebla, en San Manuel Boulevard 18 Sur 5718, Jardines de San Manuel. Y cada sábado era los amigos, conocidos, amores y rivales (como en telenovela), los que nos reuníamos para ver a aquellos grupos pioneros de Puebla; LA DOSIS (compuesta por integrantes de la facultad de biología de la entonces UAP), los chicos fresas de Unión Libre, Sol Muerto, La Compañía Libre, Polimorfia y, por primera vez, Tex Tex en Puebla; eso de recalcar que tenías que bajar con mucho cuidado a altas horas de la madrugada por el exceso del alcohol, absolutamente todo era flota conocida y se bailaba, cotorreaba y hasta se ligaba entre la concurrencia con las mujercitas tan hermosas de aquella época, incluso por 1991 hice contacto con La LUPITA recién fundada y para mala experiencia no aprovecharon el traerla, ya que en ese entonces era desconocida, pero la historia apenas iniciara.

Otro lugar que se volvió la mera catedral del rock, fue el famoso Rosete instalado en la esquina del boulevard Atlixco y la 11 sur, en verdad un lugar que dejó historia, ya que bandas como la Candida Erendira, Metáfora y ese gran cartel de la entonces Culebra Recods, hacían su labor oscuro; La Lupita lanzando su álbum debut (aún recuerdo los tragos con Don Lino Nava) o La Castañeda, Tijuana No (una banda que había ganado en la ciudad de México un concurso), El Ansia y si Rola Linda, Déjame leerte en braille, y la CUCAAAAAAAAAAAA; una locura desenfrenada con su invasión de los blátidos espeluznantes recuerdos.

Los domingos se hacían maratones para el que quisiera bailar slam, quitaban todas las mesas y a darse; ritmos desde industrial, grunge, rock clásico, te taladraban el alma, y era obvio el grupo anfitrión: Estrés, quienes a buen ritmo sus covers divagaban en nuestros cuerpos a ritmos nocturnos y desmadrosos.

La Exhacienda de San Carlos, ubicada entre la frontera de San Manuel y colonia La Hacienda Santa Sabina, por medio de Gloria y su apellido aún no recuerdo si tocaron por primera vez ahí los Héroes del Silencio; personajes iban y venían, la primera que Caifanes tocó en tierra poblana a un joven empresario que con su amor al rock aposto por ellos Luis Sánchez, y cerrando con broche de oro.

En aquel entonces Helio Huesca, quien formaba parte de la Rectoría de Cultura de la UAP, trajo por exclusiva vez a Soda Stereo con su gira Dynamo y siendo la rola entre remolinos que estallaron hasta la lámparas del polideportivo de ciudad universitaria; por esas mismas fechas Caifanes y hasta C, en las memorias de ya personas pasadas de los 40 queda grabada esta gran aventura de aquellos años en donde ni internet, ni celulares, tan solo unas monedas de 20 centavos bastaban para comunicarte con la banda y seguir el cotorreo, larga vida a rock and roll…

Atte EL CUERVO

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

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