El Tonalli y la herbolaria indígena

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Por Victor Manuel Gutierrez López y María del Rosario López Villegas

Existen acontecimientos en nuestro mundo que aún están fuera de nuestra comprensión. No me refiero a sucesos extraños, como luces en el cielo, ni sombras entre los árboles; sino a aquellas cosas del mundo cotidiano observados en la gente. Aquellos que han quedado aislados en medio de las nubes, para preservar el estilo de vida tradicional, basado en la educación de sus ancestros. Algunas cosas pueden parecer sobrenaturales, pero para otros es algo común. El hombre tiende a satanizar lo que no conoce o, en el mejor de los casos, ignorarlo, pero el rescate de lo tradicional puede ayudar a mejorar la vida del hombre urbano, si se le da la oportunidad de experimentarlo.

Una de estas tradiciones es el conocimiento herbolario. La medicina emplea los principios activos en las plantas, para la fabricación de medicamentos. Sin embargo, algunos “especialistas” lo usan de manera diferente. Al aplicarlo de manera pura y combinadas con otras sustancias, de origen vegetal y animal, al parecer dan resultado.

A pesar de los esfuerzos en contra, la cosmovisión indígena sigue siendo parte de la vida nacional. Campesinos y citadinos comparten su devoción a la iglesia. Los primeros, parece que lo manifiestan de manera más expresiva, combinando partes del rito católico con el prehispánico; oran a las imágenes de santos como si fueran dioses. Este argumento es utilizado por algunas sectas para ganar adeptos. La idolatría, también, es importante en el desarrollo cultural de nuestro país.

Es interesante ver la unión de dos creencias diferentes, a través de puntos en común. Tomando el conocimiento herbolario como referencia, podemos comprender mejor, el concepto de magia dentro de las religiones del mundo antiguo. Reconocemos la utilidad de la “medicina alternativa”, pero aún no comprendemos el papel importante en la historia de los pueblos y es momento de retribuírselo. Se hizo una revisión de trabajos que nos hablan de su historia, pero, no hablan del aspecto importante: la magia. Esa habilidad para hacer de lo imposible, algo posible.

En una ponencia hecha en la facultad de medicina de la BUAP en el año de 2008, se expuso un trabajo sobre la relación de la herbolaria mexicana y el concepto del tonal (tonalli). Se esperaba poder publicar dicha ponencia como un artículo en una revista de historia médica, pero a la postre, se reconoció que era demasiado extenso, por lo cual aquel artículo se convirtió en una publicación bibliográfica.  Para recaudar información, se recurrió a publicaciones ya hechas sobre el tema investigadores de la talla de Ana María Huerta Jaramillo. También se recabaron datos extraídos de la web. Consideramos valioso valernos de este tipo de publicaciones, como un medio de acceder a obras, que difícilmente podemos obtener en una biblioteca local.

Además de la botánica, existe otra ciencia que se dedica al estudio del reino vegetal: la herbolaria. La botánica se encarga de clasificar las especies mediante observación de su estructura física y molecular. Esta se enfoca al estudio de propiedades y principios activos, como se define académicamente. La botánica incluye el estudio químico, la herbolaria, le da significado a la química desde el punto de vista empírico.

La herbolaria, es una disciplina que podemos ubicarla en el campo del esoterismo. Para comprender este contexto, empezaré hablando de los mitos, además de extenderme a una concepción universal.

La gran mayoría de las culturas emplearon las plantas con fines mágicos, especialmente las culturas anímicas; aquellas que creen en la magia de las cosas. Por lo que se consideró importante, extendernos a explorar la cosmovisión de otras creencias anímicas y para introducirnos en estos conocimientos que son universales, debemos comprender su legado cultural, como una plesiomorfia en la ontogenia racional. Posteriormente, se tocará el tema de las entidades anímicas, así como su correspondencia con la enfermedad, como un mal espiritual. Al final exponemos a la herbolaria, como un conocimiento universal y su desarrollo histórico en México. Sin lugar a duda, el ámbito biológico es más de lo que aparenta.

En términos culturales y científicos, el positivista creía saberlo todo, el racionalista ilustrado decimonónico esperaba encontrar la solución de los misterios. Es comprensible, considerar el entusiasmo de los pioneros, porque en aquella época circulaba el pensamiento romántico. Los autores usaban alegorías de temas míticos medievalistas, con el propósito de equilibrar a los lectores y se observa también, algunos fines nacionalistas.

Entre la ilustración y el realismo artístico, se publicaron aquellos cuentos que introdujeron a los niños al mundo de la fantasía. Algunos de estos relatos, tienen como fuente de inspiración relatos míticos, que definen la razón del mundo de forma laudatoria, mediante la acción de héroes históricos, forman parte de la identidad nacional, ahí radica la importancia de su relación con el relato.

(Fragmento del libro El Tonalli Y la herbolaria indígena. La magia de las especies en la medicina Mesoamericana, de la autoría de Victor Manuel Gutierrez López y María del Rosario López Villegas; publicado por la Dirección de Fomento Editorial BUAP)

Estudiante de 18 años, me gustan los deportes y la música, acompañados de buena comida. Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo.

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