Entrevista a Cristina Rascón, directora de Skribalia Escuela de escritura

Cristina Rascón, directora de Skribalia
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Cristina Rascón, directora de Skribalia

Cristina Rascón, directora de Skribalia

Definida como una celebración de la escritura, Skribalia es la primera escuela virtual de escritura en México. Es un espacio de plena libertad para que la literatura suceda en cualquier momento, idioma y geografía. Una entrevista con la escritora Cristina Rascón, directora de Skribalia.

Por Óscar Alarcón (Twitter: @metaoscar)

5 de agosto de 2016

 

Óscar Alarcón. Platícanos sobre Skribalia

Cristina Rascón. Skrib significa escribir en lengua esperanto, y le sigue alia que en latín significa afinidad o festividad, entonces en www.skribalia.com accedes a un lugar donde queremos celebrar la escritura.

Una de las maneras de celebrar la escritura es haciendo cursos de escritura creativa, como talleres de minificción, talleres de haikus, taller de cuento, taller de primera novela, un curso de cómo construir una novela, etcétera.

Por otro lado tenemos cursos temáticos que están más orientados al análisis de lectura, orientados a sacarle más provecho a autores, corrientes o géneros literarios, por ejemplo tenemos un curso que se llama “Los labios de la Tierra” que es poesía escrita por mujeres indígenas de México; hay otro que se llama “Qué leer con tus hijos”, es decir, qué libros se pueden aprovechar y qué elementos buscar para cuando vas con tus hijos, según el lenguaje o la historia. Tenemos otro que es “Ciencia y Poesía” con Pepe Gordon, ahí queremos unir dos disciplinas: literatura y ciencia. Hay también de edición y de marketing digital.

 

ÓA. Lo que están realizando en Skribalia tiene que ver con un binomio indisoluble: la escritura y la lectura.

CR. Exactamente. Lo que queremos hacer es invitar a la gente a que escriba sus propios textos pero también a que viva la lectura y que sepa compartirla con hijos, con alumnos, con la pareja. De la misma forma para sus textos: buscar editoriales.

Hay otro servicio que da Skribalia, que son las asesorías literarias. A veces no quieres estar en un curso porque sientes que va muy lento o muy rápido para ti, o es un grupo con el que no generaste una confianza y entonces prefieres clases particulares. Algo así es la asesoría literaria. Tú llegas con tu manuscrito de la novela, de los cuentos y un asesor, uno de nuestros profesores, sesiona en videollamadas y puede asesorarte para saber si puedes enviarlo a una editorial, si puede ir a un concurso, cómo estructurarlo mejor. O terminarlo. Hay gente que llega y poco a poco termina por medio de un couch literario —es decir por medio de una asesoría periódica—.

 

ÓA. Y tienen grandes plumas, hablas ahora de José Gordon y hemos visto que Alberto Chimal también está trabajando en alguno de los talleres.

CR. Somos tres miembros fundadores: Mauricio Molina, cuentista, ensayista y novelista, de la Ciudad de México; Carmina Jiménez, que no es escritora, es internacionalista, digamos. Ella vive en Viena, Austria. Y tu servilleta, Cristina Rascón, que soy sonorense.

Entre los tres invitamos a una serie de escritores que rápidamente te los menciono: Alberto Chimal con minificción; Luis Felipe Lomelí con novela, él es autor de Indio Borrado; Víctor Sosa que es poeta, da un curso que se llama “Escritura emocional expresiva” porque también se formó en psicoanálisis en el Instituto de Iris Corzo; Víctor Weinstock, que da clases de dramaturgia; Lauri García Dueñas, que es del Salvador, da poesía; Guillermo Vega Zaragoza es editor y narrador, él da Marketing Digital y cómo escribir el primer capítulo de tu primera novela.

También está Israel Pintor, es mexicano pero vive en España, da una clase que se llama “Tipos de narrador”; Omegar Martínez es editor por mucho tiempo estuvo en el Fondo de Cultura Económica y da cómo publicar tu libro, armar tu libro de tal forma que tenga una oportunidad editorial. Eve Gil da narrativa del Manga. Gabriela Vidal, guión de cine; Elizabeth Cruz Madrid, literatura infantil al igual que Raquel Castro. Raquel Castro te dice cómo escribir y Elizabeth Cruz te dice qué lecturas son las mejores. Miriam Mabel, que estuvo como editora en National Geographic un tiempo, ahora colabora con nosotros en crónicas de viajes; Eduardo Limón en autobiografía novelada, él es periodista. Otro periodista es José Gordon, ya sabes que trabaja ciencia y literatura. Por último, Susana Bautista, ella es de la comunidad mazahua, ella es maestra en derecho por la UNAM en derecho lingüístico y nos da poesía escrita por mujeres indígenas. Ha tenido muchísimo éxito ese curso, nos siguen de Venezuela, de Bolivia, de Paraguay, nos sigue mucha gente de Estados Unidos, España. La mayor masa crítica es de México.

La escuela ha sido bien recibida. La idea es brindar promoción literaria a quienes no están en un espacio de fácil acceso. Yo te lo puedo decir: viví en Puerto Peñasco, en Zihuatanejo, Obregón, Monterrey, Hermosillo, Tijuana… he vivido en varios lugares y a veces te tienes que esperar al profe que manda CONACULTA cada seis meses, o a que cada tres meses haya un taller y a ver si entras.

En otros casos, tuve la experiencia de estar viviendo en un país en donde no se habla mi lengua, entonces ¿en dónde ibas a encontrar talleres en español y con este nivel de profesorado? Hemos tenido gente que vive en Estados Unidos, Francia, Austria, Suiza y que está buscando dialogar en español sobre estos temas de literatura, cultura.

Hemos tenido casos, muchos de ellos de personas que viven en zonas rurales, de personas que no pueden moverse o que andan en silla de ruedas, o que por su edad no pueden moverse y llevan nuestros cursos, dialogan con un grupo que tiene los mismos intereses, en su lengua y no hay distancia. Eso me encanta de Skribalia.

La idea es un lugar sin geografías y sin tiempo: tú pones tu horario. Sí hay clases con horario porque son en vivo, una vez a la semana, pero hay otros materiales y el foro, que son permanentes: 24 horas al día.

 

ÓA. Como lo relatas, Skribalia nace de la espera por lo maestros en lugares lejanos, y gracias al internet nosotros podemos ir al aula virtual.

CR. Claro. Si vives en el D. F. o en el Estado de México, te ahorras una o dos horas de transporte. Si vives en un país donde no está tu lengua, tienes amigos y tienes espacio de diálogo en tu lengua. Si vives en un país hispano pero en un lugar un poco más alejado puedes tener maestros como si vivieras en la capital o en los lugares donde regularmente se ofrecen este tipo de servicios de nivel y de calidad de instrucción y de formación literaria.

 

ÓA. ¿Podríamos hablar de los precios? ¿Qué tan accesible es una escuela de escritura como Skribalia?

CR. Hicimos una investigación para saber cómo estaban los precios y al final llegamos a la conclusión de que generalmente un curso de ocho semanas de escritura son 2550, y por un curso de análisis de lectura son 4 semanas y es de 1550.

En realidad no están muy caros y como te digo te ahorras traslados, te ahorras tiempos, te ahorras mucho estrés. Entras cuando tú quieres acceder y a tus tiempos.

 

ÓA. ¿Skribalia sólo funciona en línea o existe un aula en donde puedan tomar clases?

CR. Todo es 100% en línea. Las asesorías también son en línea.

Después de 5 cursos tienes la posibilidad de graduarte con un certificado en Diplomado de Escritura Creativa. Otro que queremos ofrecer es el diplomado en Enseñanza de Escritura Creativa. Puedes tomar 3 cursos de escritura y 2 de lectura, y una actividad especial que es, en Escritura Creativa, terminar tu propio libro generalmente con alguna asesoría. Y si es Enseñanza de la Escritura Creativa, llevas un curso especial que todavía no lo sacamos al aire. La idea es tener un curso de cómo impartir un taller literario con bibliografía de pedagogía de la escritura creativa.

Se trata de llevar la literatura a otros lugares y también traer profesores a México o a donde estés. Por ejemplo, hay profesores que viven en España, en Estados Unidos o en Argentina, y dentro de México, la mayoría está en la Ciudad de México pero también están en Colima, Sinaloa y Monterrey. También hay que acercar a los profes a otros públicos.

Yo viví 5 años en Monterrey y siempre fui a talleres ahí durante toda mi licenciatura, estuvo padre, tuve una formación muy buena con Rafael Ramírez Heredia pero luego te topas con que los jurados o los editores o ciertos círculos no eran de ahí y traen otras ideas, otras escuelas, otras formas de escritura.

Aunque siempre la buena escritura se va a defender en donde sea pero creo que después de tomar talleres en Ciudad de México, después de tomar talleres en Argentina, tomé talleres en inglés y en portugués, la verdad te sacudes un poco de lo que debería de ser: la literatura es libertad total y entre más tengas una visión plural de los textos —del mismo texto un profesor te va a decir que es malísimo y otro que es buenísimo, o uno va a sacar a relucir ciertos puntos oníricos y otro va a sacar la estructura racional del texto, de la gramática de la fantasía— mientras más visiones tengas puedes llegar a tus conclusiones: cómo quiero escribir, a quién quiero seguir, qué quiero leer.

La escuela de Skribalia se abre en esa pluralidad de visiones.

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