Matemáticas para niñas

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Corría el año de 415 y en Alejandría convivían varias razas y religiones, y sabios de todos los rincones llegaban a la biblioteca para aumentar su ciencia. En ese momento la encargada era la bella Hipatia, que se había ganado su lugar, primero como matemática, luego como directora, gracias a sus descubrimientos en astronomía, geometría y aritmética. Pero  no era cristiana, y por eso murió desollada por los cristianos.

Hipatia dando clase de astronomía

Hipatia dando clase de astronomía

Por: Daniel Mocencahua Mora

Esta historia la cuentan mucho mejor que yo en la película Ágora (2009, Alejandro Amenábar) y la contaba Carl Sagan en la primera versión de Cosmos, sobre todo en el libro.

Dejando de lado la muerte violenta por fanáticos religiosos, debemos notar que su vida no fue nada fácil, ya que no era común que una mujer soltera, mucho menos  casada, se dirigiera a un público masculino, y menos aún que fuera su maestra.

Tristemente es una historia que se repite a lo largo de los siglos con las mujeres que querían hacer algo en nuestra ciencia favorita, las matemáticas.

Podemos citar a Sophie Germain (1776,1831), a la que no le permiten ir a la universidad por ser mujer, y tiene que aprender de los libros de la biblioteca de su padre. Para poder aprender más se disfrazaba de hombre y asiste a clases en la universidad de ese modo. Como no puede publicar en su nombre utiliza el seudónimo de “Sr. Le Blanc”. Con ese nombre la contacta el gran Lagrange, que se vuelve doblemente grande pues vence los prejuicios que le impone la época y la toma como su mentor. Comienza correspondencia con Gauss, el príncipe de las matemáticas, pero sin decirle que era mujer. En una ocasión ella intercede por Gauss para que no sea asesinado en la invasión de Napoleón a Alemania, y se descubre su secreto. Gauss le escribe entonces:

Pero cómo describirte mi admiración y asombro al ver que mi estimado corresponsal Sr. Le Blanc se metamorfosea en este personaje ilustre que me ofrece un ejemplo tan brillante de lo que sería difícil de creer. La afinidad por las ciencias abstractas en general y sobre todo por los misterios de los números es demasiado rara: lo que no me asombra ya que los encantos de esta ciencia sublime sólo se revelan a aquellos que tienen el valor de profundizar en ella. Pero cuando una persona del sexo que, según nuestras costumbres y prejuicios, debe encontrar muchísimas más dificultades que los hombres para familiarizarse con estos espinosos estudios, y sin embargo tiene éxito al sortear los obstáculos y penetrar en las zonas más oscuras de ellos, entonces sin duda esa persona debe tener el valor más noble, el talento más extraordinario y un genio superior. De verdad que nada podría probarme de forma tan meridiana y tan poco equívoca que los atractivos de esta ciencia que ha enriquecido mi vida con tantas alegrías no son quimeras que la predilección con la que tú has hecho honor a ella.

También vale mencionar la historia de  Sonja Kowaleskaya (1850,1891). Desde niña muestra actitudes hacia las matemáticas, pero a su padre le “horrorizaban las mujeres sabias”, así que le impidió estudiarlas. Sin embargo, ella estudiaba de noche, cuando no la veían y lo que no venía en sus libros lo deducía y lo reinventaba, como sucedió con la trigonometría. Al ver tanto empeño, el padre termina cediendo y le permite estudiar. En ese tiempo para estudiar con los mejores matemáticos debías ir a Europa, pero no podías salir de Rusia si eras soltera, por lo que se casó con un soldado, y de ahí el apellido que significa esposa de Kowaleski. Sus logros son tales que existe un cráter en la luna nombrado en su honor y un premio que motiva a los investigadores e inventores en Europa.

Es imposible ser matemático sin ser un poeta del alma.

Sonja Kowaleskaya

Esta  discriminación de género nos ha formado pensando que las niñas no son dignas de ciencias por lo que hay juguetes especiales para ellas: muñecas y hornos para cocinar, indicando su futuro papel. Aunque actualmente ya hay algunos progresos en esto de los juguetes para futuras ingenieras.

Otro prejuicio dicta que si una mujer es hermosa implica que esta incapacitada para la ciencia o la tecnología. Pero esto no es cierto.

Sin ir más lejos, una de las más bellas actrices de Hollywood tiene una patente precursora del WiFi: Hedy Lamarr (1914,2000).  Recuerdo haberla visto en la película “Sansón y Dalila” cuando era niño. Al parecer su belleza hizo que su primer marido la mantuviera alejada de las cámaras. Ella califica el acecho que sufría de su esposo como una esclavitud. A pesar de este sufrimiento aprovechó para estudiar ingeniería y matemáticas  y obtiene patentes que darían lugar más tarde al GPS y WiFi. Junto con un compañero músico inventó un sistema que ayudaría a proteger a los submarinos, basado precisamente en ideas musicales. Apoyó con un sistema para dirigir misiles, pero por el secreto militar nada de eso se le reconoció hasta su muerte. De ella es la frase “Cualquier chica puede ser glamorosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida”  Lo cual es un ejemplo de que también las mujeres pueden tener prejuicios sobre la belleza.

Pero si piensas que esas mujeres bellas e inteligentes ya quedaron en el pasado te puedo mencionar a Danica Mckellar. Conocida por su papel en los años maravillosos, tiene doctorado en matemáticas y ha hecho un esfuerzo enorme para que las chicas piensen en las ciencias como una opción profesional. Ha escrito libros como “Math doesn’t suck: How to Survive Middle-School Math Without Losing Your Mind or Breaking a Nail

Danica cuenta su historia en este video:

No es necesario ir a otros países  ni a otros tiempos para hablar de mujeres a las que les gustan las matemáticas. Hace poco surgió en redes sociales el hashtag “LadyMatemáticas”, que se le asoció a Olga Medrano, tapatía de 17 años campeona de la Olimpiada Europea de Matemáticas de este 2016.

Ella menciona que es muy poca la participación de mujeres en los concursos de este tipo, lo cual refleja un problema social acerca del papel de las mujeres en las matemáticas y la ciencia, que es de lo que hemos hablado en este entrada.

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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