EL MERCADO NICOLÁS BRAVO

Compartir

El nuevo edificio del Mercado que acaba de levantarse en la antigua Plazuela del Parral, hoy Plazuela de Iturbide, y que se va a inaugurar en breve, ostenta en su fachada un letrero de azulejos con el nombre “MERCADO NICOLAS BRAVO”.

Foto del Mercado del Parral en sus inicios por el rumbo del Barrio de Santiago, hoy Mercado Nicolás Bravo.

Foto del Mercado del Parral en sus inicios por el rumbo del Barrio de Santiago, hoy Mercado Nicolás Bravo. Foto: Periódico El Expediente

Sin embargo, en la esquina Suroeste de la propia Plazuela, existe, junto con un rotulo que dice: “Plazuela Iturbide”, o troque reza “Mercado MIGUEL BRAVO”.

Para saber si hay motivo justificado para cambiar el nombre, es preciso conocer los siguientes datos históricos. En 1814 fue hecho prisionero por los realistas el general de los insurgentes don

Miguel Bravo, lo trajeron a Puebla y le fusilaron en el lugar de ejecuciones, ubicado en el terreno del actual Paseo Bravo donde entonces todavía existían varias cuadras con casitas.

Consumada la Independencia, decretó el Congreso de la Nación que se adornaran los lugares donde fueron sacrificados los trece principales mártires de la libertad que se citaba nominalmente, incluyendo entre ellos a don Miguel bravo.

Transcurrieron algunos años, sin que los poblanos cumplieran con esta disposición, pero al fin, por orden del Gobierno del Estado, el Ayuntamiento levantó un monumento con el busto del Héroe, rodeándole con algunos árboles. Fue el primer monumento honorífico de la época independiente en Puebla y el segundo de todos los que se han erigido aquí. Estaba en el sitio del actual monumento al Gral. Don Nicolás Bravo.

No mucho tiempo después, en el tercer decenio del siglo pasado, se estableció el Paseo Nuevo, cuyo fondo entonces formó el monumento. En 1862, al cortarse los árboles del Paseo a fin de preparar la Ciudad para el sitio con que la amenazaron los franceses, se quitó también el monumento. Restablecida la República, el Paseo Nuevo, recibió el nombre de PASEO BRAVO,

Y más tarde se puso el busto del héroe sobre un pedestal, construido frente al templo de Guadalupe, donde quedó hasta 1896, cuando se levantó en el propio sitio el monumento a la Independencia. Poco después, el busto fue cedido al Museo Militar establecido en San Javier, y finalmente desapareció con los demás objetos de éste.

En el mismo año de 1896, se erigió en el lugar donde fue sacrificado don Miguel, el monumento al Gral. Don Nicolás Bravo.

Para comprender este cambio de nombre, es suficiente saber que en las actas del Cabildo de aquella época, nombraron al general sacrificado, don Nicolás Bravo, o don Agustín Bravo, pero nunca don Miguel.

Así, el héroe quedó en completo olvido hasta 1914, en que varios periodistas pensaron en celebrar el cementerio de su muerte, poniendo una placa conmemorativa. Pero errónea_ mente creyeron que el lugar del fusilamiento era la actual Plazuela del Parral, ignorando que así se llamaba al principio del siglo pasado también el terreno del futuro Paseo Nuevo y por eso colocaron la placa de bronce en la pared del Oratorio del Parral, donde está hasta hoy.

Desgraciadamente se encuentra en un estado muy abandonado a pesar de todas las gestiones que hice por conducto de la Sociedad de Historia y Conservación de Monumentos. Al mercado establecido en la propia Plazuela se puso al mismo tiempo el nombre “Mercado MIGUEL BRAVO”.

En vista de estos hechos históricos; me permito sugerir lo siguiente:

Para cumplir con aquella ley federal y para manifestar la profunda gratitud que todos los poblanos abrigan por los héroes de la Independencia, sería conveniente levantar por lo pronto, un modesto pedestal entre la entrada al Parque Infantil y la estatua de don Nicolás Bravo, y colocar en él la referida placa, haciendo constar al pie de ella la fecha del traslado. Al mercado se devolverá su nombre “Miguel Bravo”, pues no hay motivo para cambiarlo, aunque la razón porque se le puso originalmente, está equivocada.

Más tarde, se podría levantar un monumento más suntuoso en el sitio de don Nicolás, trasladando este último, sea al correspondiente lugar de la parte Norte del Propio Paseo o a la Colonia Humboldt, para conmemorar de esta manera el armisticio celebrado en el vecino Rancho de la Rosa en el año de 1821 y por el cual la Ciudad se adhirió a la Independencia, después del sitio que le había puesto el Gral. N. Bravo.

Hugo Leicht, REVISTA DE ORIENTE (Publicación Grafica Mensual Pro-cultura)

JUNIO 1933

Mientras la vida me lo permita, seguiré escribiendo y escuchando buenas rolas. * De fondo suena 'Two Steps, Twice', de Foals *

Be first to comment