Los robots destruirán a la humanidad

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¿Te has dado cuenta que en muchas películas los robots son enemigos de los humanos? ¿De dónde salió esta idea? En esta entrada comentamos algunos orígenes y de cómo fue desarrollándose hasta hoy.

Desde la mitología griega nos enteramos que Hefestos, el dios del fuego y de la forja, de los herreros, artesanos y escultores, crea dos doncellas doradas que le ayudan en las labores de su palacio. Las Kourai Khryseai, según la Iliada, “eran semejantes a vivientes jóvenes, pues tenían inteligencia, voz y fuerza, y hallábanse ejercitadas en las obras propias de los inmortales dioses.“

También Hefestos construye a Talos, un gigante de bronce que cuidaba la isla de Creta: para que no entraran enemigos o no saliera nadie sin permiso. En lo personal me gusta mucho la escena de la película “Jasón y los argonautas”  (1963, Don Chafey). Me encanta la animación cuadro por cuadro de Ray Harryhausen que le da vida al gigante.

imagen1TAlos

Talos ataca a un enemigo

En la edad media el Golem es una criatura de barro animada por el nombre de dios y que ayuda al pueblo judío. En este mito, que después se ha novelado y convertido en película, se deja ver un elemento recurrente: la criatura se vuelve contra su amo por cometer la blasfemia de querer ser dios por medios místicos y dar la vida a un objeto.

Esta idea se repite en la obra de Mary Shelley, Frankenstein de 1818, donde la criatura busca a su creador para vengarse por darle la vida. Cabe resaltar que ahora es la electricidad, la ciencia la que logra este portento blasfemo. La película de 1931 con Boris Karloff nos dio la imagen clásica de esa criatura.

Y esta es una idea dominante, parece que el hombre no debe aspirar a construir algo, ya no digamos vivo, sino inteligente.

En 1921 se estrena la obra de teatro en tres actos R.U.R. de Karel Kapek, en esta obra se mostraba como los robots se volvían en contra de los humanos. Y aparece por primera vez la palabra robot usada para designar un trabajador involuntario, un esclavo, metálico y automatizado, pero con cierta inteligencia. La palabra, en checo,  se acuñó por Josef, hermano de Karel.

Y ahora empieza la época del cine. En 1927 se estrena Metrópolis de Fritz Lang, con uno de los robots más famosos del cine, María. Otra vez es usado el robot como el medio para hacer daño a los humanos. Vale mencionar que el robot María inspira a Ralph McQuarrie para diseñar a C3PO de Star Wars.

imagen2MAriaMetropols (1)

Robot María de Metrópolis

Ya tenemos entonces dos ejemplos en donde el robot se vuelve en contra de los humanos, los de R.U.R. por su propia cuenta, y el de Metrópolis por instrucciones de un genio malvado.

“Síndrome de Frankenstein Industrializado” es el nombre que Isaac Asimov le da a esta idea, recurrente en los medios, de que el robot siempre atacará al hombre. Para evitar que esto suceda plantea que los robots deben tener en sus cerebros, en su sistema operativo, una serie de conexiones positrónicas, que traducidas en lenguaje humano serían normas de comportamiento para los robots. Y así concibió, en 1942, la palabra robótica y las tres leyes de la robótica. Mencionadas por primera vez en el cuento “Círculo vicioso” (runaround).

 Las tres leyes de la robótica:

1. Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

2. Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la primera Ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda Ley.

Imagen3

Una impresionante presentación de las tres leyes de la robótica en la película El hombre bicentenario (1999)

Debemos resaltar aquí que la literatura define a la tecnología. De hecho se adelanta a los tiempos y empieza a hablar de robots antes de que existan, y este carácter profético es uno de los elementos que hacen entretenida e interesante a la Ciencia Ficción.

Es  hasta 1961 que Joseph F. Engelberger y Geoge C. Devol construyen el primer robot real de la historia. Pero no era un androide como María, ni siquiera como R2D2, sino un humilde brazo robótico que movía cosas de un lado a otro y generó una revolución en la industria. Y no tenía las leyes de la robótica en la computadora que la controlaba. Ellos mencionan que se animan a realizar esta empresa debido a que son admiradores de la obra de Asimov.

En 1969, la película 2001 muestra lo que una inteligencia artificial puede hacer por lograr su meta, sin importar la vida humana, dando un toque de terror a esta película de ciencia ficción basada en un cuento de Arthur C. Clarke, de quien ya hemos hablado anteriormente.

La saga de Terminator también apuesta porque la inteligencia de los robots los pondrá en nuestra contra. Y es una mezcla de 2001 y Metrópolis puesto que hay una inteligencia artificial que orquesta la ofensiva, y el robot Terminator se mezcla entre los humanos con un disfraz de carne viva como María.

Por otra parte, en Star Wars los robots también son tratados como sirvientes, inclusive como esclavos, y solo R2D2 y BB8 son como amigos para sus dueños. En toda la saga son prácticamente invisibles para sus dueños e inclusive el lenguaje hacia sus dueños es de un esclavo. C3P0 lo deja claro cuando dice “eso no le gustará al amo Luke”.

La posibilidad de convivir con los robots como compañeros o amigos no es muy popular en las películas, comics o series. Pero en 1963 aparece Astroboy, un manga y anime de Osamo Tezuka, que si bien no plantea leyes como las de Asimov, si se sugieren dichas leyes en las actitudes y discurso de Astroboy y delinea la posibilidad de que los robots y los humanos convivan pacíficamente. Tal vez por eso es mi robot favorito.

Tal vez esta idea tenga futuro. Hace poco aparecen tres películas en ese sentido. En Chapie, el robot policía desarrolla autoconsciencia y prefiere acercarse a una humanidad desde su perspectiva, la de un niño de pocos años. El robot y Frank, es una bella película donde un viejo retirado es cuidado por un robot y se hace su amigo, ahí si mencionan las leyes de la robótica sin decir explícitamente que lo son.  Big Hero deja ver el futuro de los robots de servicio en la salud, no solo como cirujano, sino como enfermero.

Si esta tendencia de entender al robot como un ser inteligente sigue, es posible que dejemos de ver a los robots como enemigos y podamos evitar que en el futuro los robots destruyan a la humanidad.

 

 

Divulgador científico. Matemático de formación, apasionado de la ciencia y la tecnología, sobre todo de los robots.

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