La imagen es la forma predilecta de la memoria

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La imagen es la forma predilecta de la memoria

Por Joaquín Ríos Martínez*

Fernando Osorio

¿Qué es la imagen para ti?
-La imagen es la forma predilecta de la memoria. Y en la fotografía, por su carácter de reproducción y por su penetración desde 1839, ha cambiado y contribuido a una nueva perspectiva de la representación, pero además ha cambiado las técnicas de la observación, así de una forma muy natural, desde que existe una representación del ser humano, a partir de siluetas. Ya Plinio el viejo planteaba el papel de las siluetas, o Aristóteles y la idea de la Cámara oscura.

Querer atrapar la realidad ha sido benéficamente impulsado por la fotografía. Los pioneros fotográficos tenían el interés de contar con un sistema tecnológico que permitiera atrapar la imagen y reproducirla.

¿Cómo se relacionan las imágenes con tu trabajo cotidiano?
-El punto de articulación es el concepto de patrimonio fotográfico, yo soy conservador de fotografía, por lo tanto he tenido que convertirme en un estudioso del desarrollo tecnológico de la imagen para poder conservarlo. Los conservadores y restauradores trabajamos con la materialidad y necesitamos cada vez mayores esfuerzos para conservar las matrices y las imágenes visuales que se producen a partir de las primeras.

¿Sigue siendo importante preservar la memoria histórica a partir de las imágenes?
-No podemos disociar los conceptos de patrimonio, memoria, identidad e imaginario. Somos generaciones que hemos crecido con un imaginario muy cambiante, y si le preguntáramos a jóvenes de 19 – 20 años acerca de Villa o Zapata tendrán sus propias imágenes mentales que los llevan a su propia manera de ver la revolución y la historia. Cualquier imagen, por deformada que sea, los relaciona con el hecho histórico, y eso tiene un valor de mucho tiempo atrás.

Finalmente la función en ese caso es divulgar los hechos, personajes o épocas. La imagen sigue siendo un factor de conocimiento.

Esta importancia de la imagen, la memoria o la identidad requieren también de una organización en repositorios. En Puebla se da como un hecho que la Fototeca del Estado cambiará su sede a un edificio nuevo, cuando ya tiene una sede a la que se le invirtió millones de pesos, ¿Es adecuado o factible mudarla?
-Todos los materiales orgánicos como es el caso de los archivos de miles de negativos y positivos de Juan Crisóstomo Méndez (JCM), y de las colecciones que se fueron agregando posteriormente desarrollan una isotérmia, eso quiere decir un equilibrio físico-químico direccionado por el ambiente en el que viven, y romper con esa isotérmia provocaría, si no se hace con cuidado y conocimiento científico, un duro golpe a la estabilidad de los materiales.

¿Además se afectaría por supuesto su durabilidad?
-Nadie nos había dicho que las imágenes fotográficas, cinematográficas y audiovisuales iban a vivir más de cien años, gracias a los cuidados que se les han dado. Actualmente la UNESCO presume una cifra del 12 por ciento de todo lo producido que es lo que está llegando y llegó a los grandes repositorios, así que rescatar cualquier cantidad de imágenes, cualquier archivo, es una gran aportación que se hace a sumar a ese 80 y tantos por ciento que no tenemos.

¿En el caso de Puebla, donde participaste desde los años 70 en el cuidado de ese acervo, que pasará?
-Si tenemos un archivo que tiene un recinto con diez años cuidados, pues tenemos que contribuir a que ello se soporte y seguir generando su uso, el mismo conocimiento y la difusión de la información. Debo subrayar como ciudadano, como poblano y como especialista e investigador que esto no puede ponerse en riesgo. Si las autoridades quieren mover algo deben pensar como las abuelas viejas cuando le decían a la hija primogénita que decidía irse para casarse: “vas a casarte para estar mejor o igual que en tu casa, sino pa que”.

Ya rescatamos esta colección de JCM desde los años setenta del siglo XX, hemos contribuido con nuestros conocimientos y nuestro impuestos a recatar una colección insignia y medular de una fototeca de Estado. Incluso en su momento se planteó un decreto de creación sancionado por el Congreso del Estado de Puebla, que es la parte fundamental de cualquier política pública, y como poblano me vanaglorio de qué ese archivo tenga ese fundamento legal que establece el recinto y le da derechos y obligaciones.

Si quieren mover ese archivo debe ir a un lugar mejor que el que ya se tiene. Todo eso tiene que ver con un Plan maestro, ¿Dónde está ese plan para el traslado? Que además defina el futuro inmediato y de largo plazo de una fototeca tan importante.

¿Cómo hacerles entender a los funcionarios qué sólo imponen sus criterios?
-Debe existir un comité de especialistas que supervisen en la iniciativa y que deciden de manera democrática, aunque eso de la democracia es lo que nosotros queremos tener en estas decisiones. Sobre todo que fuera abierto. Cuál es la razón por la que se mueve, tendrá el personal adecuadamente capacitado, porque esos perfiles no salen de las universidades, además de archivistas y documentalistas audiovisuales, hay que desarrollarlos junto a un plan de educación.

Cualquier archivo debe tener muy claras sus políticas de control físico, de control intelectual, de acceso y eso significa generar todo un manual de procedimientos el cual se ajuste al día a día que va a determinar el cuidado, y la permanencia de por lo menos cien años de estos materiales, con el concurso de buenas prácticas y nuevas tecnologías.

La Fototeca Juan Crisóstomo Méndez requiere de un presupuesto mínimo de unos cinco millones de pesos para gasto corriente, adquisiciones, y sistemas de seguridad y aire acondicionado. Puebla ha crecido mucho y con ello la contaminación, por lo cual la nueva bóveda deberá contar con sistemas de filtrado de aire de por lo menos 98 Hpa – filtrado de partículas físico-químico.

¿Además hay otros enemigos de estos materiales orgánicos?
-La humedad y los gases oxidantes son los enemigos uno y dos de cualquier fotografía, el tercero es la temperatura por eso se necesitan bóvedas de 14° centígrados, conservar el nitrato separado del acetato. La fototeca tiene una gran cantidad de nitrato en sus matrices de estereoscópicas. Tienen vidrio, negativos de acetato de celulosa que generan gas acético causante del famoso efecto vinagre.

Todo eso lo sabemos y sabemos cómo mitigar el impacto de estos factores. Lo que yo esperaría es que en el proyecto ejecutivo de mudanza estuviera muy bien estipulado y sustentado un catálogo de conceptos para las instalaciones.

¿Hay una nueva manera de mirar y resignificar las cosas a partir del caos visual y la televisión que no aporta, hay una nueva identidad social?
-Las artes visuales requieren de una educación específica, de un proceso. No podemos ahora desvincular los acervos del conocimiento, y en el conocimiento está la educación y la cultura. Son las directrices más importantes.

¿Qué sería lo ideal para una fototeca viva?
-Necesitamos además una sala de consulta para investigadores, becas, salas de exposición para difundir los acervos, todo para el largo plazo y de manera ambiciosa, presupuesto para adquisición de la obra contemporánea de los fotógrafos en activo, y organizar estímulos.

Después hay que pensar en digitalizar toda la obra del acervo y definir cómo se va a almacenar, ¿En una torre de 50 Terabaits, y a su vez migrarlos y refrescarlos, actualizarlos? Y deberán tener un espejo que no sea en el mismo lugar, y mitigar cualquier riesgo natural impredecible.

La instancia cultural de Puebla no sólo tiene fotos en la FJCM, también hay patrimonio en la Buap, en archivos particulares y con coleccionistas y los fotógrafos que han trabajado por años en Puebla, ¿por qué el gobierno no hace nada por apoyarlos, por qué no se preocupan? Es el momento de adquirir portafolios de creadores contemporáneos de varios momentos históricos.

¿Alguna recomendación para las autoridades culturales de Puebla?
-Yo recomendaría al secretario técnico del CECAP, que convocara abiertamente a una reunión y nos compartieran el proyecto, y que se nos permita participar como ciudadanos, como poblanos en algo que nos interesa y sobre todo.

Vamos a los orígenes de todo: mantener el patrimonio, la difusión de la cultura fotográfica. Por eso estamos con la iniciativa de crear el Observatorio de Patrimonio Fotográfico, para coadyuvar en el ejercicio y creación de políticas públicas en materia de patrimonio.

*Fernando Osorio Alarcón, conservador de imágenes, Director del Fotobservatorio Nacional, (Entrevista) 26 de agosto 2015, Foto Calli 72 y 73
*Periodista cultural, director de Foto Calli 96.9 FM, Lector de imágenes en el Archivo Histórico de la BUAP.

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