HAVALINA Islas de Cemento

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havalina

Txt: Israel Miranda

Trío madrileño formado por: Manuel Cabezalí, voz y guitarra; Javier Cruceiro, batería, e Ignacio Celma, bajo y coros. Del proyecto original llamado, Sugar Kane, sólo queda Manuel Cabezalí líder actual del grupo. Smashing Pupkins, The Cure, Muse e incluso toques de doom metal, en la canción de Cementerio de coches, suenan en este disco. La voz de Javier es clara aunque puede llegar a gritar si siente que es necesario, sus guitarras están llenas de distorsión y reverb. El bajo de Ignacio es libre, encuentra nuevas armonías cuando la guitarra se detiene y la refuerza cuando están en riff. La batería de Javier es ruidosa aún cuando tuviera que callarse, no le hacen falta un millón de tambores para dar ritmo y cadencia.

Caminando por una gran ciudad en un día caluroso con dolor de cabeza. Respiras smog. El metro atascado: no puedes llegar a casa. Una pequeña jaqueca. La gente esta desesperada de no poder subir al transporte. Sudas y llevas los audífonos puestos. De pronto, un tipo con los puños del tamaño de un mazo, te golpea. Así suena Havalina.

Suena grande: invade el espacio. Sus guitarras son protagonistas de historias de ciudad, como las ratas, se esconden en las esquinas y te sorprenden. No juegan a ser deportistas. Se dan el tiempo de disfrutar una buena parte de melodía, no aceleran si no tienen que hacerlo. Su tempo esta pensado para hacer sentir lo que quieren y lo logran. Los sonidos; voz, guitarra, bajo y batería; están muy bien separados, lo que nos permite apreciar el esfuerzo que cada uno imprime en cada pieza. El trabajo en el estudio se esmeró en hacer que cada protagonista, suene, sin embargo en vivo prácticamente suenan igual.

Las canciones del disco están ligadas con una historia urbana. Editado por el sello Origami. Comienza con la canción de Cristales rotos sobre asfalto mojado. Un crescendo largo como introducción a piezas mas cortas y duras. Como Islas de Cemento y Un reloj de pulsera con la esfera rota: piezas directas y con su sonido característico. El olmo centenario es una de las piezas mas cuidadas, una linea de bajo interesante y guitarras que van tomando poco a poco el espacio de los demás; hasta que llega la voz y la letra. Melancólica y no por eso, suave ni tierna. Donde, canción atrevida, ejercicio de riffs en todos los instrumentos. Cementerio de coches, pesada y metalera; Lluvia en el cementerio de coches, penúltima canción, lenta y casi de despedida. Termina con Ulmo, un regalo fuera de la historia urbana del disco, que intenta curar las heridas que nos abrieron las demás canciones.

Havalina es una banda que tiene un sello en su sonido. No dan rodeos. Reconocibles desde el principio, les gusta hacer buena música, con un amplio rango dinámico. Explota en el momento adecuado con la tónica pegada al bajo, la guitarra y voz. Estos madrileños saben como hacer canciones. Muy recomendable.

P.D. ¿El disco se trata de un accidente de coche en donde el conductor muere? ¡Escriban!

@twitdelisra

Estación de radio de @BUAPoficial

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