Entrevista a Antonio Marts

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Por Óscar Alarcón

6 de enero de 2016

 

El trabajo de las editoriales independientes ha tomado mucha fuerza en la última década en nuestro país. Algunos proyectos editoriales desaparecen con un par de buenos títulos. No es el caso de la Editorial Paraíso Perdido, que ha logrado mantenerse en un medio muy exigente por parte de los lectores, quienes no sólo buscan novedades sino el plus que hace de una editorial algo distinto y llamativo.

Editorial Paraíso Perdido cuenta con distintas colecciones en las que se incluye la novela gráfica, con un libro clásico como Frankenstein o el Prometeo Moderno de Mary Shelley con la adaptación al lenguaje visual por parte de Sergio Vicencio. Además de la narrativa en donde a través de “Instantáneas”, “Cuadernos de Leyndármal” y “El Taller del Amanuense” podemos encontrar voces alternativas, dispuestas a sorprendernos. La editorial también cuenta con colecciones de poesía y de ensayo, lo que hace que volteemos la mirada al trabajo realizado por Antonio Marts y los escritores de Guadalajara.

Antonio Marts

Antonio Marts.

Óscar Alarcón. Ya hemos platicado con Iván Farías, que es uno de los autores de la Editorial Paraíso Perdido, en la colección “Instantáneas”, sin embargo sabemos que hay muchos escritores que están publicando con ustedes, platícanos, ¿cómo surge la editorial?

Antonio Marts. Antes que nada quisiera mencionar que es un sello editorial radicado en la ciudad de Guadalajara, y que a partir de 2015 tenemos la intención de comenzar a buscar autores más allá del ámbito local.

En este caso fue la invitación que aceptó Iván para publicar con nosotros, en esa misma colección tenemos un libro de Alejandro Badillo, que radica en Puebla, y algunos otros autores de Guadalajara.

Básicamente la colección “Instantáneas” lo que busca es dar una pequeña muestra de la obra de los diferentes autores que estamos publicando, con la intención de publicar un libro de alguno de ellos con mayor extensión.

Y difundir el trabajo de los narradores, sobre todo narradores jóvenes que nos parezcan interesantes. Esa es la apuesta que nos está moviendo en este momento.

ÓA. En su página de internet mencionan que gustan de libros que sean lecturas periféricas, creativas y sobre todo extremas. Me parece que es el carácter que deben llevar las editoriales pequeñas, que no por ello son de escasa calidad así lo hemos constatado ya en los libros de la editorial Paraíso Perdido, ¿cómo hace una editorial pequeña para sobrevivir ante los grandes monstruos que son las editoriales transnacionales?

AM. Creo que una opción es precisamente lo que dices: tratar de buscar a estos autores que están trabajando, de cierta manera, historias que no entrarían en una especie de mainstream, sino temáticas que van desde la Ciencia Ficción hasta el género negro, algunas más realistas, algunas con un poco más de fantasía.

Creo que es buscar qué opciones tenemos no contra sino a la par de lo que están ofreciendo estas transnacionales.

Otra de las opciones que nosotros usamos, y creo que también es válido para las editoriales, es ofrecer servicios de edición a instituciones, a particulares que permitan equilibrar las cosas. De momento es difícil sobrevivir de la venta de los libros que se están publicando, y para eso se pueden buscar diferentes tipos de apoyo, como las coediciones, como algún tipo de beca o financiamiento oficial o particular. Como te decía, es la otra parte de estar chambeando en la edición.

ÓA. ¿Publicarán poesía?

AM. Nosotros comenzamos editando mucha poesía pero de repente decidimos cambiar de género, porque aquí en la ciudad de Guadalajara hay varias editoriales que están enfocadas en poesía, creo que la más conocida es Mantis Editores, que tiene un catálogo de lujo.

De repente vimos que la parte de la narrativa no estaba tan bien cubierta, sobre todo de voces jóvenes. Entonces decidimos apostarle a la narrativa. Y también, aunque de manera incipiente, estamos buscando crear una colección de novela gráfica.

ÓA. En el libro Estanquillo de Salvador Elizondo se publica una crítica muy fuerte a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara; sin embargo, poniéndose en los pies de los editores, también se debe considerar que es un negocio y que por ello es válida la reunión para conocer autores, ¿cómo equilibrar lo editorial con lo literario?, ¿qué es lo que buscas en los autores?

AM. Básicamente buscamos que tengan una voz propia o lo más madura que se pueda, obviamente la mayoría de los autores son jóvenes y probablemente puedan dar una obra todavía mucho más interesante, pero sería comenzar a rescatar este filo: aquellos que por la intuición, o por la experiencia como editor, empiezas a darte cuenta de que el discurso narrativo que traen resulta interesante. Creo que ese es el paso más importante.

Con respecto a lo que comentabas de la Feria, si bien es como un gran monstruo publicitario mercadológico, creo que sí nos sirve a los editores más en pequeño porque a fin de cuentas es estar en la escena, a lo mejor no con todos los reflectores encima, pero también hay un público que va buscando las alternativas.

Entonces, han sido años en que los editores más pequeños hemos estado con presencia en FIL, y creo que afortunadamente en este momento ya hay un pasillo en el que nos ubican, cada vez hay más gente que presta más atención a este tipo de ediciones. Pienso que los lectores empiezan a darse cuenta de que sí hay una propuesta, de que no sólo es estar editando de manera improvisada.

Paraiso Perdido

Títulos de la editorial Paraíso Perdido

ÓA. Platícanos sobre las colecciones de Paraíso Perdido, también aparecen ensayos, me llama la atención que se llama “Divague”, y además son coediciones, ¿qué es lo podemos encontrar dentro de Paraíso Perdido sobre este tema?

AM. La colección “Divague” acaba de nacer, es de lo más nuevecito de 2015. Es una colección que busca publicar ensayo literario, nada académico, nada encorsetado. Un ensayo muy libre que te permite hablar de la importancia del libro hasta —a lo mejor— por qué alguien ama a su perro, creo que es una vertiente muy abierta.

En este caso se hizo una coedición con una revista que se edita en formato electrónico, que precisamente se llama Divague. Son unos muchachos que estuvieron trabajando en un taller del escritor y ensayista Israel Carranza, y a partir de ese trabajo hicieron la revista.

A mí me gustó mucho lo que han estado publicando, y los invité a hacer una coedición con los mejores trabajos que han recibido a lo largo del año. La intención es seguir publicando no sólo el material de la revista sino cualquier cosa que entre en el término “divague literario”.

Otro elemento que podría ser interesante es nuestra colección principal de narrativa, que se llama Taller del Amanuense. Una de las novedades es una novela de Édgar Adrián Mora —que es un autor joven pero al que yo considero bastante maduro—que se titula Continuum, que habla sobre el autor de El Eternauta, un historietista argentino y su desaparición en la dictadura argentina de los 70’s.

ÓA. Cuando pensamos en los autores de Guadalajara de manera inmediata pensamos en autores como Toño Ortuño, ¿qué es lo que nos ofrece la literatura que se está haciendo en aquella entidad?

AM. Creo que Ortuño es la voz que está con los reflectores, como dices. Antonio es un gran narrador. También hay ciertas voces particulares, nuestra intención es publicar, no se puede a todas pero sí a algunas de ellas.

Hay un par de escritores jóvenes que yo quisiera mencionar: uno de ellos es Rafael Medina, nosotros traemos un libro de él titulado Los evangelios de la rabia, que me parece una propuesta muy interesante ya que a partir de textos bíblicos él los reconstruye con ironía, humor negro y cambiando totalmente el sentido de las cosas. Por ejemplo, retoma la figura de Poncio Pilatos y lo convierte a un procurador de justicia muy cercano a los procuradores que tenemos en México, salvo que es una persona honesta pero por lo mismo todo su círculo le hace la vida imposible.

Otro narrador es Édgar Velasco, él tiene con nosotros un libro de cuentos de título Ciudad y otros relatos, en donde uno de los elementos clave es el humor, y son historias urbanas aunque también se asoma la violencia que estamos viviendo día a día.

ÓA. ¿Podemos conseguir los libros de Paraíso Perdido en Puebla?

AM. Los pueden conseguir en Profética, al menos los libros. Y en el caso de las plaquettes de la colección “Instantáneas”, como el libro de Iván Farías, es más fácil si nos visitan en nuestra página web, que es http://editorialparaisoperdido.com/ ahí encontrarán un enlace a nuestra tienda en línea, se puede comprar de manera segura, y por lo general los jueves tenemos la oferta de envío gratis a todo el país, y podrían aprovecharlo para adquirir alguno de los títulos y el envío corre por nuestra cuenta.

Este año habrá algunas novedades de libros, que incluirá gente de Puebla en Paraíso Perdido.

Peor que un encuestador del INEGI.

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