Raúl Godínez entrevista a los escritores más emblemáticos de la literatura mexicana

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Óscar Alarcón charla con  Raúl Godínez acerca de su más reciente libro de entrevistas “Desde el corazón de las palabras”, donde tuvo oportunidad de establecer un diálogo con los escritores más emblemáticas de la literatura mexicana.

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Óscar Alarcón. Desde el corazón de las palabras es un libro de un género al que la gente ya no se acerca tanto: la entrevista.

Raúl Godínez. Así es. Es un género que desafortunadamente se ha venido perdiendo, sobre todo porque no encuentra espacio en suplementos, revistas o en periódicos. Pero lo hemos seguido cultivando en cuanto a realizar entrevistas a escritores, es nuestro vicio y lo seguiremos alimentando.

ÓA. También he podido realizar algunas entrevistas a escritores y comparto contigo lo que estás diciendo, se vuelve un vicio platicar con la gente…

RG. Totalmente, yo siempre he pensado que cuando entrevistas a alguien que está apasionado por lo que hace, en este caso escritores, pues son personajes que te pueden enseñar mucho, aportar muchísimo y explotarles en el buen sentido de la palabra en cuanto aprender de ellos y dejarse seducir por sus conocimientos.

ÓA. ¿Las entrevistas pueden considerarse como documentos históricos?, quizá en el momento en el que se realizan no tanto, uno vuelve a leer entrevistas que se realizaron hace 5 o 10 años, te lo pregunto por los nombres que aparecen en tu libro: Juan García Ponce, Elena Poniatowska, Eraclio Zepeda, Carlos Monsiváis, José Agustín, Gustavo Sáinz, Juan Villoro, Jorge Volpi.

RG. Como tú lo mencionas, al paso de los años descubrí que son 20 años de realizar entrevistas y son 20 años aquí contenidos con autores, que algunos de ellos ya han partido, ya han fallecido, y otros más que se han consolidado dentro de la narrativa nacional. El primer sorprendido soy yo, siempre he considerado que este libro es un poco como la visión que tiene el reportero de cultura, que siempre estamos pensando en reunir un día nuestros materiales y que afortunadamente en este caso, a través de ediciones Felou lo pudimos lograr.

ÓA. También tienes otros libros como Sangre, sudor y jícamas.

RG. Manejo otros géneros: novela, cuento, ensayo y entrevista, son los géneros en los que nos hemos especializado y siempre con el gusto de tener las dos visiones: la del escritor y la del periodista.

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ÓA. ¿Y en dónde te sientes más cómodo?

RG. La verdad es que en los dos. Yo estudio la licenciatura en periodismo y luego la maestría en Letras Iberoamericanas, entonces son dos grandes pasiones pero siempre el periodismo como una herramienta muy sólida que te va permitiendo afinar el lenguaje, puliendo los adjetivos, etcétera. Creo que el periodismo es la gran escuela para de ahí saltar al hecho narrativo y literario.

ÓA. Muchas personas en los últimos años han dicho que las fronteras entre la literatura y el periodismo están desechas, ¿tú los trabajas por separado o de manera conjunta?

RG. Yo realmente los trabajo de manera conjunta. Actualmente estoy dirigiendo una revista, entonces retomo mi labor como periodista, como escritor, como editor, y a parte no dejo la narrativa, siempre se va alimentando de lo que vivimos en el día a día, en el hecho cotidiano. Creo que va muy hermanados. Tenemos ejemplos de grandes escritores como García Márquez, Ernest Hemingway, donde se nos permite ver que se puede saltar de manera muy cercana, muy compatible entre la literatura y el periodismo.

ÓA. De libros de entrevistas tengo muy fresco El oficio del escritor, este libro que se convirtió en un hito en los años 70, de entrevistas a escritores norteamericanos.

RG. Ese es el libro clásico de entrevistas a escritores, es el libro fundamental. En México está publicado por Ediciones ERA, y yo creo que quienes nos interesamos por la entrevista, sin duda abrevamos siempre de él. Pero hay otros libros más, yo recuerdo ahora Protagonistas de la literatura mexicana de Emmanuel Carballo, o Los escritores de la Revista Proceso, varios libros de entrevistas que de alguna manera siempre lo van a uno refrescando en cuanto al género.

ÓA. De los entrevistados que tienes en el libro, ¿quién fue el más difícil para poder acercarte?

RG. Yo siempre he creído que fue Elena Poniatowska, porque es una mujer muy activa, muy trabajadora, siempre está viajando, está revisando, está escribiendo, entonces fue un poco cazarla, andar detrás de ella, saber cuándo regresaba al Distrito Federal, en qué momento poder cazarla literalmente. Yo creo que me da la entrevista más por cansancio de ella y por terquedad mía. Fue como aceptó, logramos hacer la entrevista. Con los años he vuelto a entrevistarla y siempre con los años de aprenderle mucho.

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ÓA. Platícanos sobre Juan García Ponce, un escritor fundamental de la segunda mitad del Siglo XX, muy poco popularizado pero muy estudiado.

RG. Juan García Ponce en su juventud fue un personaje muy seguido, sobre todo por sus obras de teatro y por sus autobiografías. Posteriormente publica material en el Fondo de Cultura principalmente y es poco seguido por sus cuentos. Pero yo creo que con el paso de los tiempos, con la memoria que nos aleja mucho del hecho actual, lo dejamos de leer desafortunadamente cuando tiene obras fundamentales sobre todo en el género de novela. Son autores que de pronto se nos van haciendo antiguos, y es un lástima porque son autores que valen mucho la pena, uno les aprende mucho. Creo que en el fondo ese es el interés de este libro, de rescatarlos de la memoria, de traerlos al presente y de recordarle al lector cuáles son sus obras fundamentales.

ÓA. Se puede retomar no sólo a Juan, sino a su hermano Fernando García Ponce, todo lo que significó en la plástica.

RG. Son épocas, etapas culturales de nuestro entorno, entonces uno va descubriendo estas diferentes generaciones, por ejemplo, dentro del libro viene desde México en la cultura, aquellos escritores que formó Fernando Benítez en diversos suplementos como Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis; vienen escritores de la Onda como Gustavo Sáinz, José Agustín, Juan Tovar; del ciclo de Chiapas como Eraclio Zepeda hasta el Crack, son diferentes etapas de la narrativa nacional tratadas en este libro y siempre con el afán de darlos a conocer, de difundirlos y de recordarlos.

ÓA. Hablando de los grupos en los que se ha ido generando la literatura, hablamos del Crack, hablamos de la Onda, ¿cómo percibes los grupos que se han generado en México? Hablemos por ejemplo de lo posnorteño, o de la generación que ha hecho literatura del narco.

RG. La verdad es que es una literatura muy experimental, es una literatura que frecuento poco, la verdad es que esta temática me inquieta muchísimo precisamente por el tema en el que se centra porque creo que a veces ya tenemos demasiado con los noticiarios y con las sorpresas que nos da a cada rato la PGR y con este tipo de noticias que nos vienen a ensombrecer mucho en el día a día.

Lo que sí creo es que es una literatura muy experimental de gente joven, de gente creativa que está proponiendo y que ahora tienen este tema a la mano. Hay autores muy importantes que la han frecuentado, yo recuerdo ahora a Daniel Sada, en donde su obra póstuma trataba al narcotráfico en el norte del país, en donde vemos un trabajo del lenguaje, de la estructura y de la misma temática con esta construcción de personajes que él tenía muy sorprendente.

Creo que cada época está centrada en la temática que nos está afectando de manera directa o está incidiendo y en este caso nos ha tocado esta temática desafortunadamente.

ÓA. Dice Magali Tercero que el tema del narco se le impone como novelista a Daniel Sada, aunque él se oponía a escribirlo en El lenguaje del juego.

RG. Acuérdate que él viene de la narrativa del desierto donde nos está conversado sobre estos personajes anodinos, que no tienen mucho futuro, que no tienen mucho horizonte, que tienen que emigrar. Después escribe de la narrativa de la ciudad y finalmente regresa, ya en sus últimas novelas, a la narrativa de frontera pero ya con este elemento muy incrustado, muy importante y que esta temática se le está imponiendo como bien lo comentas.

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ÓA. ¿Y hablando de la literatura que se hace en el sur del país, a quién mencionarías?

RG. Cuando yo entrevistaba a los autores de este libro me hablaban mucho del Ciclo de Chiapas, yo sé que es un ciclo ya muy antiguo donde reiterativamente me hablaban de los dos pilares: Rosario Castellanos y Jaime Sabines, y ahora con Eraclio Zepeda quien publicó ya maduro sus últimas cuatro novelas, pero que han venido a dar una temática muy interesante en cuanto a la narrativa, pero en cuanto a la poesía tenemos a Efraín Bartolomé en aquellos lados, que es un poeta sólido, entrañable, muy querido y muy apegado a la naturaleza.

ÓA. También Balam Rodrigo.

RG. Totalmente. Creo que es una poesía que se va refrescando, que va manteniendo este acercamiento con la naturaleza pero ya con este grado de violencia después de aquel estallamiento zapatista en el sureste mexicano, pero siempre reforzado con elementos de actualidad.

ÓA. Son 26 escritores lo que aparecen en tu libro.

RG. Es material entrañable, es rescatar 20 años de trabajo, lo publica en esta ocasión Ediciones Felou.

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