La maldición de Kafka

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Kafka

En los últimos años, la crónica ha logrado tener un lugar especial dentro del mercado editorial en México. Uno podría suponer que esto no podría lograrse sin el interés del lector por temas de coyuntura como “narco”, “violencia”, “corrupción”, tópicos que aún tienen cierto anclaje con los lectores. Sin embargo, cuando nos encontramos con libros como Kafka en traje de baño (Nitro Press, 2015) de Franco Félix (Hermosillo Sonora, 1981) el argumento acerca de los temas coyunturales se desploma. De “narco” y “violencia” (con todo y que es norteño) no encontramos nada; por el contrario, encontramos tres crónicas que ahondan en la sensibilidad y en la maldición Kafkiana. Cuando te encuentras con libros como el de Franco Félix, uno puede morir tranquilo ¡Ya sé que soy un exagerado! ¡Claro! Pero tampoco puedo ocultar el placer que me dio el haber leído este libro que incluye tres crónicas: Kafka en traje de baño, El origen del autismo y Vacaciones en el Borda. El libro, quiero decirles, ganó el premio Libro Sonorense 2014 en crónica.

¿Te puedes imaginar que algún familiar de Kafka ande por alguna calle de la Ciudad de México o ya de plano hasta en Hermosillo Sonora? Bueno, pues esa fue la cuestión que hizo a Franco Félix clavarse en esa investigación por años y todo porque escuchó en una fiesta la existencia de sangre kafkiana en su odiado Hermosillo:

Recapitulemos. Todo inició en 2008, en una fiesta, un amigo comentó que en Hermosillo había un chico que decía ser descendiente de Kafka. Me causó bastante gracia. Primero porque en Hermosillo no sucede ni un carajo, no existe nada interesante. A nivel nacional, esta ciudad y el estado entero fueron señalados por José Vasconcelos como el territorio en el que moría la cultura (y aunque el bloque de cultureros de esta ciudad haga berrinches, patalee y diga lo contrario, es verdad: la cultura en este municipio tiene dos betas: las bicicletas y el malabarismo) (p. 30)

Cualquiera que haya leído cualquier texto de Kafka, sabe que hay una especie de maldición que persiguió a sus personajes, al autor, ¿y por qué no? hasta a sus descendientes que, para continuar esa tradición, se van a vivir al paradisiaco Hermosillo. Como si fuera parte de la herencia maldita, Franco Félix, decide cargar con la loza de la investigación. Supongamos que estemos en los pies de Franco, ¿qué sería lo primero que haríamos? Pues claro, lo primero es prender nuestra computadora y meternos hasta el fondo de las redes sociales, también las que se dedican a los judíos, para buscar la primera hebra que nos puede llevar a nudos alucinantes.

kafkaportada

 

Creo que eso es lo que más nos cautiva, el saber que cualquiera persona puede llevar a cabo una investigación de este tipo, claro, sólo hace falta que en nuestras ciudades vivan descendientes de algún escritor maldito ¿Se imaginan? …Dicen que en Puebla viven algunos descendientes de Kerouac, sí y que en Cuernavaca Malcom Lowry dejó algunos gringuitos por ahí regados y en Oaxaca y en Guanajuato…La genealogía al Facebook le asienta muy bien. Franco Félix extrae de la obra de Kafka dos elementos: la maldición y un extraño humor que resulta deslumbrante. ¿Libro recomendable? ¿Ustedes creen que quepa esa pregunta? Pero por si existe alguna duda, les digo sí, creo que este libro de Franco Félix extraordinario.

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