En la BUAP se reflexiona sobre los retos mundiales de la producción de alimentos para la salud pública

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Congreso Inocuidad Alimentaria 1

 

  • Fue sede del Congreso Internacional de Inocuidad Alimentaria 2015, que contó con la participación de Jack Guzewich, expresidente de la IAFP

 

BUAP. 16 de octubre de 2015.- La importancia de la labor de los profesionales en el rastreo de contaminantes en los alimentos radica en que con ello se alerta de forma oportuna a la población, para garantizar la salud pública de las naciones, subrayó Jack Guzewich, expresidente de la Asociación Internacional de Protección de Alimentos (IAFP, por sus siglas en inglés), durante su visita a la BUAP, sede del Congreso Internacional de Inocuidad Alimentaria 2015.

Jack Guzewich, quien durante 14 años realizó investigaciones para The Food and Drugs Administration (FDA), del gobierno federal estadounidense, informó que los profesionales en ciencias e ingeniería de los alimentos deben de impulsar metodologías de investigación, como las búsquedas hacia atrás o tracebacks, pues de su efectividad depende la salud pública de millones de personas a nivel mundial.

Con él coincidió Ygnacio Martínez Laguna, vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, al sostener que de las principales causas de atención médica en México, se encuentran las enfermedades gastrointestinales de origen infeccioso, como resultado de la ingesta de alimentos y bebidas contaminadas, debido a un deficiente manejo sanitario en su preparación, manipulación o embalaje.

La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se reportan mil 500 millones de episodios clínicos causados por infecciones gastrointestinales, de los cuales, 1.5 millones derivan en muertes. En México, un estudio gubernamental realizado en 2003 reportó 4 mil 556 decesos causados por infecciones intestinales.

Congreso Inocuidad Alimentaria 2

Acompañado de José Santos García Alvarado, presidente de la Asociación Mexicana para la Protección de los Alimentos (AMEPAL), el vicerrector subrayó que la calidad de los alimentos es prioritaria para quienes se dedican a su producción y comercialización. “A mayor inocuidad alimentaria, menores índices de enfermedades y más posibilidades de bienestar y desarrollo de la población. De ahí la importancia de este congreso que incentiva el aprovechamiento de los recursos científico-tecnológicos para tratar este problema”, sostuvo.

Jack Guzewich, también consejero del Centro para la Salud Alimentaria y Nutrición Aplicada y colaborador del Departamento de Salud del estado de Nueva York, Estados Unidos, indicó que los rastreos o tracebacks son herramientas importantes que, si son ejecutadas de manera efectiva, benefician principalmente a tres públicos: la sociedad en general, el personal regulador y los empresarios.

Los reguladores, quienes se encargan de supervisar el estado de los alimentos, al implementar rastreos son capaces de realizar su trabajo de manera más sencilla y menos costosa: de establecer mejores y efectivas rutas de investigación.

Dichas metodologías contribuyen con la salud pública de naciones enteras, pues permiten que las autoridades facultadas para hacerlo, emitan alertas rápidas y oportunas a la sociedad. Con ello se disminuyen las enfermedades causadas por sustancias nocivas identificadas, y los alimentos contaminados se suspenden temporal o definitivamente del mercado.

Asimismo, los rastreos ayudan al sector industrial a mejorar su reputación de marca, incrementar la confianza del consumidor, expandir sus mercados, mejorar la gestión de las cadenas de suministro y disminuir el deterioro de la comida, entre otras.

“Se deben identificar las fuentes de la contaminación para quitar los alimentos afectados de los anaqueles y proteger la salud de los consumidores. Las búsquedas hacia atrás nos permiten distinguir entre dos o más alimentos implicados en el brote de una enfermedad. Determinar cuáles son las rutas o fuentes de contaminación para prevenir futuras enfermedades y, sobre todo, limitar el impacto económico de la contaminación”, aseguró Guzewich.

 

El Congreso Internacional de Inocuidad Alimentaria 2015

En el año 2001, la Secretaría de Salud informó que las enfermedades gastrointestinales, ocasionadas por bacterias o parásitos, ocupaban la decimocuarta causa de fallecimientos a nivel nacional. Chiapas, Oaxaca, Guanajuato, Veracruz, Puebla y el Distrito Federal son los estados con mayor incidencia.

“Recordemos que el comercio internacional facilita el acceso a múltiples y diversos productos alimenticios, pero también supone el intercambio de agentes patógenos, químicos o sustancias tóxicas. Los profesionales en el área deben asegurar su inocuidad en los alimentos”, destacó Martínez Laguna, quien en representación del Rector Alfonso Esparza Ortiz inauguró dicho espacio académico, que tuvo lugar los días 15 y 16 de octubre en Ciudad Universitaria.

El Congreso Internacional de Inocuidad Alimentaria 2015 fue organizado por la BUAP en coordinación con los campus poblanos de la Universidad de las Américas y la Universidad Iberoamericana, la AMEPAL y el Instituto Universitario Boulanger, para abordar temas como seguridad microbiológica, vigilancia, prevención de contaminantes y enfermedades microbianas asociadas con el consumo de alimentos; así también control-aseguramiento de la inocuidad en la producción y comercio de alimentos, entre otros.

Estación de radio de @BUAPoficial

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