Entrevista con Edgar Omar Avilés

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No respiramosPor Óscar Alarcón

9 de abril de 2015

Óscar Alarcón. Han pasado unos meses desde que ganaste el Premio Nacional de Cuento Fantástico en Puebla, ¿qué significó haber obtenido este premio de gran tradición?

Edgar Omar Avilés. ¡Híjole! Fue un premio que durante años lo quise ganar. Recuerdo haber sacado una mención en 2005, creo, con un cuento que se llamó “Las brumanosas” y a partir de ahí participé, creo que en total unas cinco veces.

Es un premio que, como yo escribo fantasía y ciencia ficción, anhelaba francamente. Es un premio muy querido por los que escribimos fantasía y ciencia ficción.

ÓA. ¿Qué significa la publicación de tu libro No respiramos, inflamos fantasmas en Postdata Editores dentro la colección La hormiga iracunda, te gusta apostarle a editoriales que se arriesgan como Postdata?

EOA. Creo también tiene que ver con lo que yo escribo. No escribo propiamente literatura que pueda llamarse comercial. Lo que no me molestaría, y a mí me encantaría que lo que yo hago pudiera llegar a las grandes masas. La minificción es un género que apenas está emergiendo, que está terminando de entenderse y de asimilarse. Nuevamente: fue un libro que no pensé que fuera a ocurrir como un libro; éste es mi séptimo libro y en tres libros de cuento hay minificciones —tengo cuatro libros de cuento pero en uno de ellos no hay—. Tomé algunas que estaban en esos libros, tenía algunas que estaban inéditas y con eso formulé No respiramos, inflamos fantasmas que son más de 90 minificciones.

ÓA. Es muy arriesgado para las editoriales publicar minificciones, generalmente las editoriales se van más por la novela o por el cuento.

EOA. Sí, parece que apenas se va comprendiendo la capacidad de este género. En México tenemos afortunadamente a Ficticia y a Postdata Editores como dos editoriales que están apostando por la literatura brevísima.

ÓA. Hubo una conferencia en la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP sobre la tuiteratura, ¿qué opinas sobre este fenómeno que está ocurriendo en la literatura mexicana?

EOA. Es muy interesante, tiene exponentes muy buenos como Alberto Chimal, José Luis Zárate, yo recuerdo a un español que es buenísimo y que casi nadie conoce, que se llama Rafael Vázquez, tuvo un tuiter que desde hace dos o tres años dejó de actualizar, su cuenta se llamaba “No hubo una vez”.

La literatura brevísima permite engranarse muy bien; con el momento de tantos y tanta paja que hay en internet, puede competir con dos o tres segundos de una lectura rápida —digamos de medio minutos— puede competir para ganar lectores. Creo que está muy bien. El gran problema y la gran virtud de internet y de tuiter es que en un minuto puedes escribir un texto y puede ser malísimo pero un mismo texto de un minuto puedes durar trabajándolo un día, dos días, quizá un mes. Quienes están haciendo tuiteratura de verdad son de estos últimos, quienes escriben diez palabras pero esas diez palabras son pensadas durante un día, durante tres días, durante una trayectoria como escritores. Quienes lo hacen de una manera seria yo lo aplaudo profundamente.

ÓA. Platícanos del taller exprés de cuento y minificción que impartiste.

EOA. Fue en Morelia, con unos amigos y colegas en Michoacán formamos la Sociedad de Escritores Michoacanos, ya somos más de 30, tenemos más de 3 años que la formamos. Y parte de lo que nos parece importantísimo es la promoción de la creación de gusto por escribir. Estos talleres tienen no precisamente la idea de formación de escritores —aunque ojalá también salgan escritores— pero sí que quienes asistan a estos talleres se sientan con la libertad de poder expresar sus ideas y que tengan herramientas. Fue un taller que duró 9

horas, fue muy intensivo, podía entrar desde quien apenas está iniciando hasta quienes ya tenían más tablas. Básicamente es eso: formar el gusto por escribir tus propias historias.

ÓA. ¿Cómo ves el panorama de la literatura michoacana que se ha escrito después de los tan lamentables acontecimientos ocurridos en los últimos meses?

EOA. Yo no he visto que haya cambiado mucho la temática de lo que escribimos. No sé si es para bien o para mal, yo siempre he considerado que la literatura no necesariamente tiene que ser un derivado del periodismo. Creo que probablemente las obras valiosas que de literatura nos vaya a dar estas cosas tan lamentables —desde los granadazos que hubo, hasta La Familia Michocana y Los Templarios, etc. —, están por escribirse esas obras.

No ha habido arribismo literario, afortunadamente, de esa naturaleza pero esperemos que vengan las obras serias de reflexión desde el punto de vista de la literatura hacia esto que está pasando en el estado.

ÓA. ¿Entonces consideras que se está gestando algo?

EOA. Yo creo que sí. Me ha tocado leer textos muy primeros que están intentando explicarse un poco qué es lo que tiene Michoacán para que haya pasado esto, pero no ha habido una novela o un libro de cuentos que lo haya abordado de manera claramente politizada, todavía no.

ÓA. Una última pregunta y sé que dijiste en tu muro de facebook que ya no hablarías de esto pero vaya revuelo que se causó con la selfie que publicaste en donde aparece el ex presidente Felipe Calderón, ibas a Guerrero a una presentación editorial, ¿esperabas que ocurriera esto, que se viralizara tanto?

EOA. Por supuesto que no. A mí no me molesta hablar de esto pero me saturé en ese momento. Por supuesto que no. Yo subí la fotografía como uno sube cualquier chiste. Me pareció eso: un chiste ver al ex presidente en clase turista, y yo lo subí de esa manera.

Calderón obtiene cada mes más de un millón de pesos de los impuestos mexicanos por su pensión vitalicia. A él le pareció conveniente ir en clase turista, qué bueno si lo quiere seguir haciendo pero es obvio que las primeras veces que veamos este baño de pueblo que se dio dudemos, que nos sintamos como que hay algo raro y torvo. Quizá no vaya a ser así y nos acostumbremos más a ver a este ex presidente y a otros viajando en clase turista y que está muy bien y tienen derecho. Pero las primeras veces tendrán toda nuestra duda y nuestro recelo.

Estación de radio de @BUAPoficial

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