¿Astronomía? No, ¡astrología!

Compartir

 En la imagen: Una de las obras sinfónicas imprescindibles del siglo XX

Pues sí, damas y caballeros, resulta que, para decepción de científicos y melómanos escépticos, Los planetas de Gustav Holst (Cheltenham 1874 – Londres 1934) no es música científica sino esotérica. Esto, por supuesto, no le resta belleza a una obra musical que junto con el Bolero de Maurice Ravel se ha ganado un puesto más que seguro en el repertorio sinfónico del siglo XX. Aquí la historia.

Holst, a pesar de haber sido educado con toda la mano dura propia del sistema inglés, desde muy joven se sintió atraído por toda clase de mitos, especialmente los de la India y el Oriente Próximo. Varias de sus composiciones de madurez están dedicadas a la mitología del subcontinente indio, entre óperas, obras de cámara y para instrumentos solistas. Sin embargo, sus intereses iban más allá.

El evidente interés que la bóveda celeste ha inspirado al hombre desde tiempos inmemoriales, fue también material para que el insaciable y genial Gustav compusiera su obra más famosa. Hacia 1918, en plena Primera Guerra Mundial, dos alumnas de Holst interpretaron en sendos pianos la versión primigenia de Los planetas para Adrian Boult, director de orquesta y amigo del compositor.

Pronto, Gustav Holst partiría hacia Salónica como profesor de música en aquel lugar, pero antes de ello le hicieron un inolvidable regalo: una orquesta sinfónica y una sala de conciertos a su completa disposición durante toda la mañana de un domingo. Fue así como la versión orquestal definitiva de Los planetas fue estrenada el 29 de septiembre de 1918, con la orquesta del Queen’s Hall bajo la dirección de Adrian Boult.

La buena fama de la obra corrió como pólvora y muy pronto la editora musical de Holst no se dio abasto con la cantidad de copias que le requerían de resto del Reino Unido y de Europa entera. Desde su estreno, Gustav Holst declaró que no era su intención hacer una obra de carácter científico, ni siquiera mitológico; lo que el pretendía era hacer un perfil astrológico de cada uno de los planetas del sistema.

Pregunta obligada: ¿porqué es que no aparecen la Tierra y Plutón? Sobre nuestro planeta es justo decir que al compositor le pareció poco menos que imposible retratar este abigarrado hogar nuestro en un humilde pentagrama; el caso de Plutón es mucho más simple: para el momento en que la obra se estrenó, el dichoso planeta aún no había sido descubierto, cosa que no debe preocupar a nadie siendo que el título le fue retirado en 2006.

Encore: el próximo domingo 16 de agosto, la Orquesta Sinfónica de la BUAP, bajo la dirección de Alberto Moreno, interpretará Los planetas. La cita es en el teatro del CCU a las 17:00 horas.

 

Be first to comment