El embarazo no deseado en adolescentes es un problema de salud pública a nivel mundial

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  • Entorno familiar disfuncional, escasa educación sexual y consumo de sustancia adictivas, son algunos de los factores de riesgo en este sector de la población

La situación actual del embarazo no deseado en adolescentes está considerado como un problema de salud pública, ya que año con año las cifras van en aumento, comentó Ana Gabriela Perroni Marañón, egresada de la Facultad de Psicología de la BUAP e integrante del Centro de Especialidades Psicoterapéutico a nivel local.

Aseveró, que la Secretaría de Salud del Estado de Puebla hace referencia a que más del 30% de los embarazos que se registran son de adolescentes, por lo que es necesario “actuar e intervenir con medidas preventivas que reduzcan este fenómeno social”. Además destacó que a partir de este porcentaje se ha demostrado que la problemática se presenta en mujeres menores de 19 años, es decir, niñas que se encuentran en las fases de adolescencia y pubertad.

Perroni Marañón, explicó que la situación no se reduce a nivel estatal o nacional, la Organización Mundial de la Salud determinó que ocurren en el mundo alrededor de 16 millones de nacimientos en mujeres de 15 a 19 años de edad. Lo anterior se debe a los factores de riesgo y la carencia de factores de protección, como el contexto familiar disfuncional, escasa atención de los padres, falta de educación sexual y consumo de sustancias adictivas, entre otras.

Hoy la UNICEF cuenta con el Programa de prevención y atención de embarazos en adolescentes, mientras que el Fondo de Población de las Naciones Unidas contempla un plan de acción que abarca del 2014 a 2018.

No obstante, habiendo diversos programas en todos los niveles nos planteamos la pregunta ¿Por qué siguen existiendo estas cifras tan preocupantes?, la respuesta es que la prevención sólo alcanza los grados de secundaria y preparatoria en donde el factor de riesgo ya está presente, lo correcto sería empezar con la educación básica y fomentar la cultura de una buena salud sexual y reproductiva desde la niñez, para involucrar a todos los sectores de la sociedad como los padres, el personal de salud y los propios adolescentes

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