¿y tú, cuánto me quieres?

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“Dadme un prejuicio y moveré al mundo, acentó el juez en el expediente del homicidio a Santiago Nasar,” y el mundo en crónicas de una muerte anunciada, gira entorno a los prejuicios.

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Gabriel García Márquez nació en Aracataca Colombia el 6 de Marzo de 1927. Hoy 17 de Abril cumple su primer año luctuoso; este autor fue de los primeros que leí y el que me atrapó en el mundo de la literatura, y por él es que me entrego al vicio de la lectura.

Cómo olvidar la historia de los Arcadio Buen Día, cómo olvidar 100 años de soledad, cómo olvidar Macondo, que me parecía una historia muy bonita, pero ¿qué de bonitotiene una historia en que lo único de amor nació con cola de marrano?

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Escrita en 1981, Crónicas de una muerte anunciada es el reflejo de una sociedad basada en arquetipos caducos y vehemencia católica; la ignorancia de la población, el fanatismo de la historia, son los culpables de la muerte del personaje principal Santiago Nasar. Esta historia transmite indignación, enojo, impotencia, sin embargo, un tema implícito en la novela es el amor, que a continuación expongo, de acuerdo a mi percepción.

En el poema llamado “Espero curarme de ti”Jaime Sabines habla de las prescripciones de la moral en turno basadas en prejuicios sociales que rigen nuestra conducta desde la invasión española. La sociedad occidental marcó su definición del amor, así como sus características para poder gozar de él.

El hombre en estos convencionalismos se vuelve un ser superior a su pareja, tiene que ser violento y defender sus creencia. Actúa suponiendo tener el poder, imitando a sus explotadores y a la vez, explotando a quien le es permitido. Es el poder aislado en su misma impotencia, sin relación ni compromiso con el mundo. Sea cual fuere su clase social, es sometido por alguien.

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La mujer se vuelve un objeto, que dependiendo de sus características físicas y sociales, podrá aspirar a un hombre de buen apellido y posición social. De acuerdo a las prescripciones de la moral en turno, la mujer debe ser frágil, dócil, carente de razón y de expresión.

Schopenhauer en su obra clave: “De las mujeres“, de 1851, enaltece a las mujeres. Parte señalando que “Necesitas sólo mirarla de la manera en que está constituida, para ver que la mujer no se supone que haga grandes labores, ni de la mente ni del cuerpo […] Las mujeres encajan directamente como niñeras y profesoras de nuestra temprana infancia por el hecho de que ellas mismas son infantiles, frívolas y cortas de miras; en una palabra, ellas son niños grandes durante toda su vida – un tipo de estadio intermedio entre la niñez y el hombre plenamente crecido, que es el hombre en el sentido estricto de la palabra”. Según el autor, la mujer carece de sentido de la justicia, porque no razona, y porque al ser más débil que el hombre, la naturaleza la ha provisto con la estrategia del disímulo para defenderse.

En la obra de García Márquez, Crónicas de una muerte anunciada, así se le considera a la mujer, y ella se acepta como tal, pues a esta forma somos educados, y suscitamos estas conductas, estos pensamientos de superioridad o en este caso de inferioridad, comprando muñecas para las niñas, dejándoles en claro su destino: trastes de cocina, obligando a la niña hacer el quehacer, a calentarle la comida al hermano y escombrar su cuarto. Su mayor expectativa es tener un matrimonio, familia,  la moral en turno que nos marca como “vida ideal”.

Dicho esto ¿dónde está el amor?, el amor es un sentimiento que produce intensa atracción emocional y sexual hacia una persona, para que se logre no hay recetas, pues varía las condiciones y el contexto en el que se presente. El amor es la máxima expresión del ser humano, es dar sin esperar nada a cambio.

La canción llamada “la familia, la propiedad privada y el amor” de Silvio Rodríguez dice algo que me parece adecuado, “se ama sin la iglesia y sin la ley”.

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Para amar no necesitamos títulos. Es intangible, no lo podemos medir, por eso es estúpido preguntar, ¿cuánto me quieres? El amor no se puede dar firmando papeles, diciendo, sí acepto; y tampoco se da por contagio.

Te invito a leer esta novela que te ayudará a comprender un poco más a nuestra sociedad.

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