Los caricaturistas y la religión

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He tardado en abordar el tema, pero viene a mí con frecuencia y creo que me toca decir mi opinión. Soy caricaturista y uno de mis temas favoritos es la religión.

Por cuanto he pasado y repasado del tema de los moneros de la revista Charlie Hebdo brutalmente asesinados en Francia, me parecen claras un par de cosas.
El humor de Charlie Hebdo no se propone disparar contra las creencias musulmanas. Es decir, obviamente ha ofendido a alguien, pero ese alguien no ha comprendido el chiste. Una de las teorías del humor dice que la risa proviene de hacer énfasis en las faltas humanas, los vicios de la gente. No es mi intención proponer que la religión es un vicio humano, me parece que no lo es por sí mismo; tampoco la religión es el centro de la crítica para Charlie Hebdo.

Veamos algunos ejemplos.

Mahoma advierte “100 fuetazos si no te mueres de risa”.

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Es bien conocido que para algunos musulmanes es pecado representar al profeta Mahoma, por lo que el par de cartones anteriores les resultan condenables. Estamos de acuerdo, pero eso no debe aplicar para los que no participamos de su fe. Los que creemos otras cosas tenemos derecho de dibujar a quien nos dé la gana, faltaba más. Y a una falta religiosa, que nos apliquen una pena religiosa. El problema con estos muchachos fundamentalistas es que confunden Estado con Religión.

Mi punto es el siguiente,  el centro de la crítica de este cartón no es la religión musulmana, una religión de la paz. No se mete con la fe que practica el exbasquetbolista Kareem Abdul Jabbar, incapaz de hacer daño a nadie. Clava el aguijón contra quienes usan la religión como un garrote, contra los que aplican penas corporales, etc. Al realizar una crítica contra la violencia que toma de pretexto la religión, los cartones que vimos son impecables. La violencia es condenable y objeto de crítica humorística. Viva la Liberté!

Ahora bien, no quiero dejar de presentar un par de imágenes mías. El fenómeno es diferente aquí.

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En la imagen anterior no ataco ningún rasgo de carácter de la gente hinduista. Voy directamente contra la apariencia de una de sus deidades, Lord Ganesha. Yo sí que podría recibir una visita inesperada, más allá de la entrega de una orden de curry con arroz. Afortunadamente, aquella comunidad es bastante más tolerante con los clientes frecuentes y practican bastante la piedad meditando en las alturas de la cordillera del Everest. O es que tienen bastante mejor sentido del humor.

Profesor en la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales de la BUAP.

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