La BUAP trabaja en la conservación de zonas naturales

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Cuencas hidrográficas-JMF 02

Científicos del DICA desarrollan un proyecto para establecer el uso y manejo sustentable de los recursos naturales en las cuencas hidrográficas de Puebla. El proyecto incluye la presa “Manuel Ávila Camacho” (Valsequillo)

BUAP. 4 de febrero de 2015. Un grupo de científicos del Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas (DICA), del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP), desarrolla el proyecto “Uso y manejo sustentable de los recursos naturales dentro de las cuencas hidrográficas de Puebla”, entre éstas la subcuenca del río San Marcos, ubicada en la Sierra Norte de Puebla, y la presa “Manuel Ávila Camacho”, conocida como presa de Valsequillo.

La presa de Valsequillo tiene la denominación de sitio RAMSAR, lo que quiere decir que es un humedal reconocido internacionalmente por su importancia biológica y debe ser protegida por la cantidad de aves migratorias que llegan al lugar.

En el caso de esta presa, Rosalía del Carmen Castelán Vega, investigadora del DICA y parte de este equipo, señaló que la citada investigación permitió determinar el deterioro actual del suelo, así como la capacidad de almacenaje de carbono, para establecer programas de manejo sustentable y mitigar mayores estragos.

La erosión del suelo en el sito RAMSAR ha provocado la pérdida de los principales nutrientes del suelo, aunque a su vez ha favorecido la disminución de la concentración de carbono orgánico en suelo. En cuanto a la dinámica de cambio de uso, el más drástico ocurrió del 2000 al 2003, con la pérdida del cien por ciento del bosque de encino, convirtiéndose en pastizal inducido.

El grupo de investigadores del DICA ha elaborado una serie de propuestas de manejo sustentable del sitio Ramsar, presa Valsequillo. En la zona urbana, sugieren crear áreas verdes como parques, huertas, traspatios, así como terrazas y muros verdes en las viviendas.

En lo relativo a la agricultura de temporal, evitar la labranza hasta el momento de la siembra para proteger el suelo durante más tiempo, e impulsar los policultivos utilizando leguminosas como habas, alfalfa, frijol, ejotes, lentejas, que agreguen nitrógeno y eviten el uso de fertilizantes químicos.

Asimismo, utilizar barreras vivas con pastos, maguey o árboles de la familia de las leguminosas, que se pueden podar para obtener leña; e implementar el cultivo en contorno, es decir, hacer hileras siguiendo las curvas de nivel, y el uso de abonos orgánicos como estiércol o residuo vegetal.

Desde hace varios años, los científicos del Departamento de Investigación en Ciencias Agrícolas DICA han trabajado en la subcuenca del río “San Marcos”, ubicada en la Sierra Norte de Puebla, lugar del que se tiene un amplio diagnóstico ambiental, por lo que se han hecho varias propuestas del manejo sustentable en la cuenca alta, media y baja.

De acuerdo con la investigadora del DICA, el 94 por ciento de la subcuenca presenta evidencia de erosión en diferentes grados: 7.5 por ciento leve; 24.7 por ciento moderada; 26.6 por ciento muy fuerte; y 35.2 por ciento fuerte. La erosión acelerada es el resultado de la falta de medidas encaminadas a la conservación de los suelos.

En el periodo de 1976 al 2000 se eliminó el 62.65 por ciento de bosque mesófilo de montaña, y el 62 por ciento de las selvas. La calidad del agua del río San Marcos es mala, tanto en época de sequía como de lluvia, de acuerdo con un balance general y el Índice de Calidad del Agua (ICA).

El tipo de tenencia de tierra que predomina es la pequeña propiedad privada, resultando en una alta fragmentación de los núcleos agrarios. En la región existen fuertes problemas productivos que demandan la aplicación de tecnologías para incrementar la productividad y hacer un aprovechamiento sustentable de los recursos.

Para ello, es necesaria la restauración ecológica de la zona con especies nativas; en las áreas agrícolas con grados de pendientes superiores al 30 por ciento de inclinación, se deben introducir medidas de conservación de suelos para evitar la erosión, como barreras muertas de piedras y barreras vivas de la planta gramínea vetiver o magueyes, ambas siguiendo las curvas de nivel. Se debe sembrar de forma perpendicular a las pendientes y fomentar los policultivos. Además es necesario promover actividades de agroforestería y silvicultura, como alternativa a la agricultura, entre otras propuestas.

Para que los resultados de la investigación se traduzcan en beneficio social, la doctora Castelán Vega consideró la necesidad de fortalecer la vinculación entre universidad, gobierno y sociedad, con el fin de diseñar y difundir programas de manejo adecuados para el cuidado de las cuencas, además de transferir la tecnología a los habitantes de las zonas, quienes al conocer las prácticas adecuadas de parte de los expertos, contribuirán en la preservación de los ecosistemas.

El fortalecimiento de la investigación y su uso sistemático en la toma de decisiones, constituye hoy en día el camino para recuperar la sustentabilidad de los recursos naturales y mejorar la calidad de vida de los pobladores.

 

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