Kanye West Vs El Mundo

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Arturo Uriza

Esta pelea comienza ya desde hace algunos años cuando el rapero se volvió famoso por una serie de rants/berrinches públicos que hacían que poco a poco se les llenaran las bolsas de piedras a los fanáticos de gente como Justice y Taylor Swift (afectados inmediatos). Desde entonces se veía que Kanye es un tipo listo, y no digo listo con el argumento de que como es rico y vende todo lo que toca demuestre su inteligencia, creo que va más allá.

Es bien sabida la historia de que por mucho tiempo Jay-Z no dejaba que Kanye brillara por su cuenta y lo mantenía como uno más de sus beat makers/productores, hasta un día que West decidió crear su personaje y convertirlo en el rapero contemporáneo más insoportable del mundo.

Tiene lógica, todos saben que Kanye no creció en la calle. No sólo eso, ni siquiera sufrió un gramo de pobreza (como muchos de sus contemporáneos). Esto por supuesto haría que su personalidad de rapero fuera relativamente diferente a la de otros, tal vez un tipo que desde la clase media muestra un poco más que desde el barrio.

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La primera vez que escuché a Kanye fue con “Gold Digger”, una rola en la que comparte créditos vocales con Jamie Foxx, quien repite el coro de “I Got A Woman” de Ray Charles.

Dicha canción además fue coproducción por Jon Brion que, para quienes no lo conozcan es el responsable de gloriosos OST’s de películas como Magnolia y Punch Drunk Love de Paul Thomas Anderson. Esto sucedió en 2005, recién habían sacado el álbum, y diez años después la sigo pinchando en fiestas.

Un par de años después, Kanye edita el Graduation, que desde mi punto de vista es su álbum más logrado. Fue éste en donde lo respeté. Incluía una canción llamada “Drunk And Hot Girls” donde colabora Mos Def y que utiliza un sampleo de “Sing Swan Song” de la banda alemana Can, cosa que me dejó perplejo, jamás creí que un rapero fuera a utilizar de manera tan sutil e imaginativa una pieza tan compleja y adelantada a su tiempo, vaya que era refrescante para mí.

Justo después de ese track aparece “Flashing Lights”, que si me lo preguntan es la mejor canción de Kanye, o por lo menos mi favorita de toda su carrera. Eventualmente sacó otros cuantos discos que si bien no me han encantado, regularmente contienen una o dos canciones que me agradan.

La separación de una persona y su personaje es por demás compleja. Todos a nuestra manera tenemos un personaje que nos ampara de la crítica, que nos protege del mundo y sus maldades y que funciona para decir ciertas cosas que a lo mejor no pensamos realmente, pero que ayudan de algún modo a generar confianza.

Supongo que para una persona pública o famosa el personaje en algún punto se come a la persona y pues, genera ciertos conflictos. Digo esto porque es un poco mi concepción sobre West, un tipo listo que sabe producir (ok, que abusa del auto tune, sí), sabe hacer buenas canciones, y que sobre todo se sabe vender.

Dicen que no hay tal cosa como la mala publicidad, y creo que es cierto. Todos los escándalos y el odio que se ha generado alrededor de West lo han postrado aun más como una figura de culto, alguien que polariza sectores y que define dos tipos de público: los que lo aman y los que lo detestan.

Yo por mi parte no considero estar en ninguno de los dos lados, lo que sí es que reconozco fácilmente lo que Kanye hace. Es la vieja estrategia con que Malcom McLaren vendió a los Pistols, con la que Kim Fowley vendió a The Runaways, con la que Shep Gordon vendió a Alice Cooper: haz que los odien y van a amarlos.

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Hace tiempo un comediante de estos de stand up cuyo nombre no recuerdo, nos juraba a mí y a otros amigos (bien informados en el rap) que Kanye era el mejor rapero del mundo, cosa que por supuesto es tan falsa como decir que es el peor. Por otra parte, leía comentarios en Twitter que decían que Kanye “sampleaba todo y cantaba feo”, cosas que de igual forma me hicieron reír, vaya, qué rapero no ha sampleado y cantado feo en algún punto de su carrera.

Creo que de repente la gente pierde un poco el punto y olvida que la música es un gran negocio, que son productos que se tienen que tomar y consumir a conciencia y que más allá de buscar pretextos para amarlos u odiarlos, hay que examinarlos y a partir de ahí saber qué es lo que vale la pena y qué no.

El domingo pasado que veía el nuevo sketch de Wayne’s World que se hizo para el especial de 40 años de Saturday Night Live presenciaba la culminación del plan. Wayne y Garth, o sea, Mike Myers y Dana Carvey haciendo dos chistes sobre lo que sucedió semanas antes en los premios Grammy, donde Kanye iba a interrumpir a Beck, cosa que le llevó después a comentar que Beyoncé merecía el premio por encima de Hansen y bla, bla, bla.

Me pareció bastante inventivo, como un metachiste: el chiste dentro del chiste dentro del chiste. Y pensaba, vaya que lo ha logrado. Por otra parte, ya lo he mencionado en la radio, creo que el disco de Beck es bastante menor, probablemente uno de los peores que haya hecho, cosa que no quiere decir que el de Beyoncé me parezca mejor, creo que es igual de terrible.

¿Entonces en qué quedamos? Yo por mi parte puedo decir que he sentido una disminución en la calidad de la música de Kanye, lo cual no quiere decir que lo deteste. He visto un gran avance en sus estrategias de marketing, lo cual como mencionaba me parece importantísimo.

¿Beck? Beck ni se entera qué pasa alrededor porque aunque saque un disco malo sabemos que es un genio y eventualmente se repondrá. Beyoncé, Taylor Swift y demás personalidades pop pues, la verdad es que ya son otra liga en la que yo no juego.

Lo que sí es que si usted odia a Kanye, le puedo decir que cayó en su trampa.

Programa radiofónico. De lunes a viernes de 10:30am a 12:00pm por 96.9 fm Radio BUAP. Va de música contra la lasitud.

1 Comment

  • Responder febrero 16, 2015

    Vntonio

    Muy bien 🙂

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