Es muy importante reflexionar en qué mundo vivimos, cuál es nuestra relación cotidiana con el mundo de las imágenes, para defendernos de las que son coercitivas, y generar pensamiento: Itala Schmelz

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Itala

Es muy importante reflexionar en qué mundo vivimos, cuál es nuestra relación cotidiana con el mundo de las imágenes, para defendernos de las que son coercitivas, y generar pensamiento: Itala Schmelz

 

Entrevista con la directora del Centro de la Imagen y organizadora del Coloquio Internacional Las tres eras de la imagen

¿Qué es la imagen para ti?

-De manera evidente uno de los medios de comunicación y de transmisión de información, que de más en más nuestra civilización ha ido utilizando y generando son las imágenes visuales.
Por un lado todo lo que la tecnología nos ha ido dando al respecto ha generado una imagenósfera gigantesca entre todo lo que se publica, lo que se ve en los medios televisivos, o en el cine. Vivimos rodeados de información visual, y este es el mayor sentido: ¿Cómo aprender a leer esas imágenes que nos rodean, no sólo para disfrutarlas, también para aprender a defendernos de ellas?

¿Hay que estar a la altura para comprender mejor?

-Sí, y es importante porque depende mucho de la manera de interpretarlas, lo que yo veo no es necesariamente lo que ven los otros. Justamente por eso las imágenes pueden ser revisadas y criticadas una y otra vez, hay que desarmarlas y deconstruirlas para ver qué es lo que hay detrás de ellas, no sólo son los valores visuales, sino las cargas ideológicas que se depositan en esa imagen, o el uso que se les da.

Tu puedes ver una fotografía en el periódico de un guerrillero y en el pié de foto un texto que dice: “Un asesino”. Y ahí ya valió, ¿entonces qué pasó con la imagen? Por ello, tanto en este coloquio internacional como desde el Centro de la Imagen queremos generar un sentido crítico hacia la imagen, y también encontrar la mejor manera de que se lea. Las imágenes contienen también algo fascinante, que es como se juntan con otras disciplinas, crean diálogos o constelaciones que van generando sentido.

¿En este caso, lidiar con tanta información cuánto ayuda la educación y el bagaje cultural?

-Hay tanta información visual que se genera también desinformación y caos, por eso también nuestra chamba diaria es dando orden a esto transitando en todo este exceso de información visual. Las imágenes no tienen una carga aparte de las palabras. Yo creo que deben ir cercanas o alejadas pero hacer un todo como en el cine, donde se conjuga texto, imagen, escenografía, música y una carga sicológica. Si tú sabes depositar en una imagen fija el tiempo específico logras una carga dramática impresionante.

¿Cómo se relaciona la imagen con el trabajo diario de Itala?

-Mi trabajo va en muchos órdenes, además de la gestión de la institución. Por un lado me preocupa mucho promover a los artistas, a los creadores y generadores de imágenes que están proponiendo formas nuevas de ver el mundo a partir de la fotografía y la imagen en movimiento. Muchos artistas no están proponiendo nada nuevo en imágenes, más bien se están apropiando de imágenes ya existentes de otras épocas y las están actualizando. Por ello parte importante de mi trabajo es darle cabida a toda esta reflexión creativa artística desde espacios como la Bienal de fotografía, porque en el Centro de la Imagen exhibimos, pero también conservamos, restauramos y archivamos, además de investigar y analizar con el compromiso de valorar la producción, para generar un legado.

En este sentido me parece que este coloquio es muy importante para reflexionar en qué mundo vivimos, cuál es nuestra relación cotidiana con el mundo de las imágenes, para defendernos de las que son coercitivas, y generar pensamiento. Otro punto que me importa mucho es que detrás de todos esos productores de imágenes haya lectores especializados como los críticos, historiadores, museógrafos e investigadores, para que nuestro ámbito sea interdisciplinario.

¿Cómo ves la educación visual, las políticas públicas y la información actual?

-Las generaciones más jóvenes tienen esta cuestión impresionante qué es el acceso a la información desde la tecnología, no les asusta ningún botón o software, y se comunican a una velocidad impresionante. Recuerdo hace unos 20 años con el conflicto Zapatista todo lo que había que hacer para generar información y editar las imágenes, hacer volantes para difundir tus fotos, en fin. Hoy con los 43 de Ayotzinapan lo increíble ha sido la capacidad inmediata de organización a través de las imágenes que circulan en las redes.

Ahora, como tú dices, si hace falta mucha lectura e información, si creo que es una generación que no está suficientemente al tanto, se desprenden del pasado y creen que están inventando algo original, y pues no, no hay memoria del pasado inmediato, y eso les crea mucha confusión.
Por ejemplo la relación del arte y la rebeldía que viene de los años sesenta la desconocen, la edición sin el Photo shop y la creación entre el collage y la reproducción con mimeógrafo. La creatividad y la experimentación ya estaban, no son de hoy como ellos creen.

El Centro de la Imagen tiene un archivo heredado por el Consejo Mexicano de Fotografía que consta de 13 mil imágenes de entre finales de los años sesentas y principio de la década de los 80, de México y Latinoamérica, además de una colección muy importante generada por las bienales que da cuenta de los 30 años más recientes de la fotografía en nuestro país. Nuestra especificidad como archivo sería la fotografía de “autor”.

¿El Centro de la imagen tiene ya mucho tiempo cerrado, qué está pasando con ello?

-Es una situación realmente muy delicada. En el 2012 se cerró y además todo se empacó, desde la biblioteca hasta el archivo fotográfico porque se tenía una idea muy importante de renovación como parte del Gran proyecto cultural de la Ciudadela, que implicaba el parque y unirlo a la Biblioteca México (Metro Balderas). Desgraciadamente con el cambio de sexenio no se ha podido reactivar ni llevar a cabo los cambios para tener bóvedas de resguardo para nuestro acervo de colecciones, un área de biblioteca y consulta, salones para nuestros talleres, y temperatura específica para bóvedas y para las salas de exhibición. Espero que este 2015 vea surgir el cambio.

¿Arte actual o contemporáneo ¿Cómo se define a quien estimula el Centro de la Imagen. El arte es ya un concepto rebasado?

-Yo también prefiero la noción de arte actual para no montarle pretensiones encima, ni cuestiones que no va en tiempo. En efecto, el arte es ya un concepto rebasado y como hemos visto en el coloquio la producción de imagen supera en mucho el concepto de artista, porque estamos generando comunicación en muchos niveles. Son los artistas los que tienen la capacidad de dar esa segunda lectura, y en su propuesta va incorporada esta visión crítica. Son nuevos lectores sensibles al contexto, con nuevas propuestas de presentar su ámbito de vida.

Nadie como el artista se arriesga a sí mismo, es valiente, aunque como en todo hay muchos “faroles”. Pero es una apuesta enorme por representar tu propia manera de ver el mundo y de materializarlo a través de facultades muy precisas, porque el tener una cámara o celular en la mano no te hace fotógrafo.

Finalmente Itala ¿Qué es la Estética, nos sirve aún de referente?

-Esa es una cuestión bien delicada porque históricamente la mejor forma de saber si estabas frente a una obra de arte era si te emocionabas, si te motivaba y encontrabas belleza. Pero en la era contemporánea viene la rebeldía que dice “no sólo es algo de emociones, o belleza. El arte dialoga y está al tanto de lo que sucede en la realidad, y se ocupa de lo político, de la injusticia, y de expresar el presente.

Lo que busca toda estética, es la sublimación a través de la belleza. Kant decía que estamos en el mundo con nuestros sentidos y la información que nos dan la objetivamos a través de esos sentidos. En cambio la belleza que percibimos del mundo no se conceptualiza y sólo pasa por nuestros sentidos, por lo sensible y la emoción, entonces se refiere a otra forma de conocimiento, y allí es donde está el arte.

Siguiendo a Kant dice: “Si te gusta te emociona, pero eso no es conocimiento. Una es la experiencia subjetiva y otra la objetiva”. Si algún campo le queda al arte es el del conocimiento y el pensamiento.

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