Día sin Carro

Compartir

Estábamos ya en la última conversación cuando me preguntó que a dónde me dirigía, le dije que a casa. Caminabamos juntos ya a punto de despedirnos, llegamos al final del pasillo, saqué las llaves y caminé hacia ella. Él me miró y echó una carcajada, después creyó sermonearme:

“¡No!, pero si ya hemos pasado la edad de piedra, el progreso de la sociedad está en los autos y las carreteras”.

Luego yo solté la carcajada. Me desplazo en bicicleta, es mi vehículo. No aspiro a tener un automóvil como meta personal ni prioritaria. Mi amigo, el de las carcajadas, no entendió porqué lo hago, para mi es un asunto de conciencia. Vivo cerca, casi en pleno centro de la ciudad, es más fácil y eficiente recorrer mis caminos en una esbelta y silenciosa máquina  que además me permite cubrir con mi cuota de ejercicio mínimo que requiero para estar saludable, sé que aporto menos contaminantes a mi entorno y contribuyo con mi sociedad de muchas formas que ni se imaginan y que tendría que escribir en otro post.

Tantos beneficios me aporta la bicicleta que he vencido el mito y el miedo de salir a la calle en mi frágil vehículo. Sueño el día en que pueda salir en mi corsel y saludar a mis vecinos y compañeros en la calle mientras conducimos en bici en un caos sincronizado, como en Bogotá.

Es algo fuera de lo común, el 5 de Febrero en la ciudad de Bogotá, allá en Colombia se guardaron cerca de un millón y medio de automóviles y unas 400 mil motos. Los bogotanos sacaron las bicis, los tenis y el “Trasnmilenio” (que no me atrevo a comparar con lo que debería ser su equivalente; el transporte público mexicano).

Esta es una actividad que lanza la administración pública de esa ciudad con el objetivo de reducir la contaminación ambiental y de incentivar otras formas de transporte, un día al año se restringe la circulación de vehículos motorizados y motocicletas, para dar paso a otras formas de movilidad que convengan más a la sociedad y al ambiente. Muchos Bogotanos protestaron, si, patalearon, si, pero al final se resignaron y acataron la medida. Otros más estaban más que emocionados de ver su ciudad libre de embotellamientos, ruido y contaminación. (Vean los hashtags del twitter #MiDiaSinCarro).

Pero no solo limitaron el uso de transportes particulares motorizados, también implementaron ciclorutas, más de las habituales y préstamo de bicicletas de forma gratuita, ideal para aquellos que aún no cuentan con bicicleta. Pusieron en marcha el programa “Al colegio en bici” donde los niños y niñas no solo se fueron pedaleando ese día a sus escuelas en bici-bus junto con sus profesores, sino que también recibieron una capacitación durante el curso escolar para ser buenos ciclistas urbanos.

Bogotá ha hecho mucho por convertir a la bicicleta como una alternativa seria de transporte, adecuando espacios cómodos, rápidos y seguros para circular en bicicleta. La ciudad cuenta con un plan de infraestructura ciclista llamado “CicloRuta”, que incluye una red de ciclovias de carril exclusivo con una extensión de 392 kilómetros que hace posible la conexión con muchos puntos de interés, (y lo han hecho sin gastarse la millonada). Las estaciones del Transporte Público, en especial Transmilenio cuenta con cicloaparcamientos seguros, gratuitos, techados y bastante bien distribuidos en la red de transporte público que pueden albergar hasta 2700 bicicletas entre los 13 cicloaparcamientos. Durante el Día Sin Carro se contabilizaron 737.740 usuarios de las CicloRutas.

Lo mejor de todo es su Sistema de Transporte Público, que si bien al día de hoy aún no ha cumplido su meta de infraestructura, si ha dado un verdadero avance en materia de movilidad para esa capital. “Transmi”, como le dicen allá, ha hecho posible la movilidad de los Bogotanos que son unos 8 millones y en promedio a diario realizan 2 millones de viajes con este sistema.

Las cifras de ruido y contaminación ambiental disminuyeron gracias al Día Sin Carro, así por ejemplo para las PM10 (material particulado de 10 micrometros) se redujo 37% en comparación con el promedio de los días de febrero. y las micropartículas de 2,5 micrómetros (al ser tan pequeñas llegan hasta el fondo de nuestros pulmones), bajaron en un 45% en comparación con el promedio de los días de febrero. También disminuyeron los niveles de otros gases como el ozono, monóxido de carbono, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno y los decibeles que producen los motores y el pitido del claxon.

Así, un día al año se vive una ciudad sin el adictivo automóvil particular dando por todas partes resultados positivos para los habitantes de Bogotá.

El 22 de Septiembre se celebra el día Mundial Sin Autos, ¿Qué vamos a hacer los Poblanos en pro de una movilidad humana y sostenible?

Comunicado de la ciudad de Bogotá, Día Sin Carro.

Saca la Bici es un programa donde los expertos en ciclismo urbano te llevarán de la mano para que saques tu bici. Transmitimos todos los miércoles a las 8:00 am. desde el edificio Carolino en el centro de la Ciudad de Puebla. Informamos de temas de actualidad en torno al Ciclismo Urbano y la bicicleta como medio de transporte, añadimos temas que fomenten esta nueva forma de vida surgida como respuesta a la problemática en materia de movilidad, transporte, salud, ambiente y cultura.

Be first to comment