Desarrollan en la BUAP alimentos funcionales que mejoran la salud

Compartir
Alimentos funcionales-JMF 02

Esa tarea ha dado sus primeros frutos: “Método de elaboración de postre de leche bajo en calorías”, registrado ante el IMPI con el número MX/a/2014/004302

México es uno de los países con mayores porcentajes de obesidad y sobrepeso: 7 de cada 10 adultos y 26 por ciento de los niños en edad escolar presentan alguna de estas patologías. Ante este problema de salud pública, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ) de la BUAP desarrollan alimentos a base de una fibra dietética llamada inulinaque, entre otras funciones, disminuye niveles de colesterol y triglicéridos, así como de glucosa en sangre.

Esa tarea ha dado sus primeros frutos: La solicitud de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) del “Método de elaboración de postre de leche bajo en calorías”, que quedó registrado con el número MX/a/2014/004302.

Alimentos funcionales-JMF 04

 La labor consiste en desarrollar alimentos funcionales que contrarresten los problemas de obesidad y sobrepeso en México

 

La labor consiste en diseñar alimentos funcionales, que son aquéllos que además de contar con características nutricionales, aportan algún beneficio para la salud. El equipo de investigadores está integrado por los doctores Raúl Ávila Sosa Sánchez y Addí Rhode Navarro Cruz, y los maestros Obdulia Vera López y Rosa María Dávila Márquez, del Departamento de Bioquímica-Alimentos de la FCQ de la BUAP.

La maestra Obdulia Vera López explica la función de la inulina: “Para la elaboración de estos alimentos se trabaja con una fibra dietética llamada inulina, la cual ayuda a diferentes funciones del organismo como la disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos, así como a reducir los niveles de glucosa en sangre, entre otros beneficios”.

Al no aportar gran cantidad de energía, la inulina permite que los alimentos no contengan demasiadas calorías. Además, muchos de estos comestibles son endulzados con stevia, un edulcorante no calórico de origen natural que proviene de la planta Steviarebaudiana. Vera López dio a conocer que con estos dos insumos han elaborado mermeladas, yogurts, pan y cajeta, con un buen sabor y bajo valor calórico.

Postre de leche  y pasta de harina de pescado bajo en calorías

En 2013 los cuatro investigadores iniciaron un proyecto que se basó en la elaboración de un postre de leche tipo cajeta bajo en calorías. Al año siguiente, presentaron la solicitud de registro de la patente ante el IMPI, denominado “Método de elaboración de postre de leche bajo en calorías”, que quedó registrado con el número MX/a/2014/004302.

Los académicos crearon este producto a base de una formulación de carbohidratos, proteínas, leche, inulina y un edulcorante. Este alimento tuvo mayor impacto que los anteriores. Los investigadores lo sometieron a un análisis de determinación de índice glucémico, para conocer el nivel de glucosa en las personas que lo consumieran y los resultados después de haber consumido el postre, todos los participantes presentaron bajos índices de glucosa.

En abril del 2014 los investigadores presentaron la solicitud de registro de patente ante el IMPI. De obtenerla, en un futuro no muy lejano, la BUAP podrá lanzar una nueva cajeta al mercado, como un producto cien por ciento saludable.

Otro ejemplo de alimentos funcionales elaborados por los investigadores del Departamento de Bioquímica-Alimentos, de la FCQ de la BUAP, es una pasta hecha a base de harina de pescado y un porcentaje mínimo de harina de trigo. Para diseñarla se necesitó de una enzima llamada transglutaminasa, la cual permite la formación de enlaces entre proteínas.

Al igual que con los otros alimentos, los investigadores partieron de una formulación base de pasta para mezclarla con esta enzima y obtener el resultado deseado. De acuerdo con sus palabras, es “una buena alternativa para comer pescado”. Pero esa es otra historia.

Be first to comment