Puebla miró, se asombró, preguntó e imaginó las estrellas.

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IMAGEN DOS NOCHE DE LAS ESTRELLAS

El pasado sábado 29 de noviembre Ciudad Universitaria y otras sedes de la ciudad y el interior del Estado de Puebla, fueron el escenario para el disfrute del cielo y el entendimiento de los astros en un marco de convivencia familiar cuyo calor hizo imperceptible el frío del otoño de la capital poblana. Más de doscientos cincuenta  telescopios fueron distribuidos en los estacionamientos de C.U. que en esta ocasión se convirtieron en un verdadero observatorio astronómico, las filas interminables de jóvenes, adultos y niños que esperaron pacientemente por un cielo que exhibía el cuarto creciente de la Luna en cuyas sombras se reflejaban los ojitos imposiblemente más abiertos de los pequeñines admirados por la claridad de los cráteres y los contornos que desdibujaban al mítico conejo blanco aperlado y mostraban la realidad de una Luna que desde la Tierra, a simple vista, nunca se ve igual.

Distintas facultades, institutos, colegios, escuelas y el Jardín Botánico de la BUAP, en fraterna comunión con el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica unieron sus esfuerzos  haciendo que el conocimiento científico, la riqueza cultural y la belleza artística llegaran al pueblo; eso es, a fin de cuentas, la divulgación del conocimiento, di vulgare, ir al vulgo, ir al pueblo. Aquello que nos hace humanos, el arte y la ciencia llegaron, se adentraron y marcaron al vulgo de la Puebla, de la sociedad a la que se debe la universidad pública y autónoma. El sábado en la tarde y la noche, la BUAP, el INAOE, y otras instituciones y empresas comprometidas con la ciencia y la cultura se dieron cita, puntualmente a las cuatro de la tarde las carpas se enfilaban desde el Instituto de Física BUAP, dando vuelta por la Facultad de Ciencias de la Electrónica hasta la Facultad de Ciencias Químicas pasando por Físico Matemáticas para ofrecer a los cientos de visitantes talleres, demostraciones, exhibiciones, montajes teatrales, proyecciones, conciertos, lecturas en voz alta, manualidades, exposiciones, pláticas, explicaciones, imaginaciones, preguntas, dudas, observaciones, creaciones, etc.

De entre las carpas, las familias, los investigadores, los visitantes, los profesores, los estudiantes, las preguntas y las respuestas se alzaba el edificio de Rectoría y el templete, música de todos los géneros, desde la armonía festiva de música gitana, pasando por la tradición jarocha  y los tambores a la mexicana, hasta el rock y las notas que aceleran el ritmo cardiaco, jóvenes universitarios, jóvenes que sueñan e imaginan un mundo donde quepa la crítica, donde mirar hacia arriba no implique tropezar abajo, grupos de estudiantes que gritan con la mirada y que dicen: aquí estamos y no daremos un paso atrás, queremos ser artistas, queremos ser científicos y ninguna sociedad consumista nos convencerá de claudicar en la tarea de preguntar y querer saber.

La fiesta del cielo nocturno se llenaba de sabor. El ponche de frutas otoñales llenó el aire fresco de un aroma que se asemejaba más a la navidad y las posadas que al agonizante mes de noviembre. Otro vapor humeante menos dulce con aroma a salsa, maíz y manteca, nos invitaba a disfrutar de por lo menos una orden de poblanísimas chalupas y el vapor que desprenden las ollas sobre los anafres repletos de carbón rojo blancuzco solo podía estar llena de elotes, esquites y chileatole.

En la misma tarde y noche confluyeron por los mismos pasillos, templetes, carpas, mesas, tapetes acojinados y puestos de comida los estudiantes y sus familias con los investigadores más renombrados de nuestro estado, caminaba por ahí el Dr. Alberto Carramiñana, director del INAOE, el Dr. Arrazola director de la FCFM-BUAP, el Dr. Raúl Mujica, reconocido divulgador científico también del INAOE, el Dr. Alberto Cordero de los talleres de Óptica de la BUAP, a quien le debemos que hoy muchas escuelas urbanas y rurales tengan un telescopio, caminaba por C.U. también el Dr. David Hughes director e investigador principal del Gran Telescopio Milimétrico y muchos otros profesores y científicos siempre dispuestos a resolver cualquier pregunta y sembrar en los visitantes muchas más.

Esta convivencia que hermana año tras año desde 2009  todos los rasgos que nos hacen humanos, fue dedicada este 2014 a la cristalografía. Aún está en nuestra memoria la noche de las estrellas de 2013 cuando la dedicatoria fue al agua con una hermosa remembranza al Po Pol Vuh maya, y ya esperamos con ansia de seguir dudando y alimentando nuestra curiosidad la próxima noche de estrellas que en noviembre de 2015 será dedicada a la luz.

Así, con eventos como éste, la BUAP, abriendo sus puertas a todo aquel que tenga una pregunta en los labios sigue demostrando que hoy por hoy, nuestra principal tarea es, pensar bien, para vivir mejor. Hasta la próxima y sigamos dudando juntos.

Eduardo Pineda Biólogo por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Conduce el programa "La Duda Metódica" en su canal de YouTube: Eduardo Pineda. Divulgador de ciencia y huamanidades, ha colaborado en el CUPS y la DGB de la BUAP. Actualmente colabora con temas de filosofía y literatura los sábados por la noche en el programa "Veladas Literario Musicales" de la HR (1090 de AM) y en Lobo Radio (www.loboradio.mx) los viernes por la mañana. Conduce junto a Exal Muñoz el programa El Sendero de los Sauces en el 107.1 FM Vanguardia Radio en la Cd. de Huejotzingo, Puebla. Se desempeña también como responsable de Vinculación Internacional en la Secretaría de Vinculación de la Universidad Tecnológica de Huejotzingo e imparte cursos, talleres y conferencias acerca de ciencia y humanidades.

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