Ernesto Chigo, un físico convertido a químico, que juega con las moléculas

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El investigador de la Facultad de Ingeniería Química hace simulación molecular de materiales para estudiar el transporte de fármacos.

De formación física, pero convertido a químico, el Doctor Ernesto Chigo Anota, investigador de la Facultad de Ingeniería Química de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) dedica sus esfuerzos a la simulación molecular de materiales, línea relativamente nueva que busca predecir moléculas o nuevos materiales, para aplicarlas en el transporte de nuevos fármacos.

Dr. Ernesto Chigo Anota 1

Aunque pareciera de ciencia ficción, la simulación molecular de materiales, nacida a finales de la década de los 60 e inicios de los 70, tiene el poder de predecir nuevas moléculas y materiales, sólo con la ayuda de una computadora y un software especializado, los cuales no sólo tienen aplicaciones en el desarrollo de nuevos fármacos, sino también pueden utilizarse como sensores de gases y otras aplicaciones optoelectrónicas.

“El poder de predicción de nuevos materiales que tiene la simulación molecular desde el punto de vista químico, físico o biológico dependiendo del área que se trate, es el aporte central. También ayuda a bajar los costos de los estudios y acelerar los tiempos para sacar al mercado nuevos medicamentos. Como ejemplo, antes investigábamos un fármaco que tardaba 15 años en salir al mercado, hoy con la simulación molecular de materiales, sólo con el poder de una computadora y un software, se puede reducir ese tiempo”, precisa.

Abunda que el procedimiento para sacar nuevos fármacos al mercado, tiene muchas etapas, desde la investigación básica, la experimentación con animales y más adelante, su uso en humanos, proceso que requiere tiempo y dinero. “No obstante, con la ayuda de la simulación molecular, cualquier reducción de tiempos es un gran logro para colocarlos fármacos al mercado”, reitera.

Y aunque esta línea de investigación resulta prácticamente desconocida para los simples y mortales ciudadanos, la simulación molecular ha ganado un preponderante terreno en el mundo científico, a tal grado que investigadores dedicados a esta área han logrado ser merecedores del Premio Nobel.

Por ejemplo, en 1998, el matemático de origen inglés, John Pople y el físico austriaco Walter Kohn, obtuvieron el Premio Nobel de Química. Ambos crearon el programa molecular “Gaussian”, que implementa las dos principales teorías para el estudio de sistemas moleculares y la teoría de las funcionales de la densidad.

En la actualidad, los estudios sobre la simulación molecular son liderados por un científico de origen español, Ángel Rubio, quien predijo un nanotubo de nitruro de boro en 1994; existe otro grupo en Italia y otro muy fuerte en Japón; ahí la colaboración se da entre un japonés, Yoshio Bando y un ruso, Dmitri Golberg, quienes han logrado unir la teoría y el experimento, lo que les permite publicar resultados con regularidad, ya que su equipo de trabajo es fuerte en cuanto a la infraestructura con la que trabajan, apunta Chigo.

Y agrega que en Latinoamérica, países como Colombia y Chile, encabezan la lista de investigaciones en torno a esta área, al igual que México, con instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y la BUAP.

Jugar con las moléculas

Para el investigador, originario de San Andrés Tuxtla, Veracruz, hacer simulación molecular de materiales, línea en la que trabaja desde 1997, no es otra cosa que “jugar con moléculas en una computadora”:

Dr. Ernesto Chigo Anota 3

“Hacer simulación molecular de materiales es como experimentar y hacer lo mismo que se hace en un laboratorio, pero sólo con un software y jugar con moléculas para determinar qué propiedades tienen y qué aplicaciones pudiesen tener. A final de cuentas, la simulación predice propiedades nuevas o puede comprobar propiedades que ya se conocen de los materiales”, abunda.

En los últimos cinco años, el científico, se ha dedicado a estudiar el nitruro de boro – nanomaterial con nuevo auge en el mundo, tras comprobar que puede eliminarse su toxicidad – para aplicarlo como sensor de gas o en transporte de fármacos para aumentar su eficiencia en el tratamiento de distintas enfermedades.

 “He investigado nanotubos y hojas de nitruro de boro para aplicarlo como sensor de gas o en transporte de fármacos. En este caso, estamos estudiando qué tan viable es utilizar nanoestructuras de nitruro de boro en el transporte de fármacos en el organismo humano para aumentar su eficiencia, y aquí la simulación molecular puede dar una visión general y, si se quiere, también particular, en esta aplicación”, enfatiza.

Entre la Física y la Química

Sin duda, un aspecto que resalta de la formación académica de Chigo Anota, es el hecho de haberse formado como físico -cursó la Licenciatura en Física en la Universidad Veracruzana y la Maestría en Física en el Instituto de Física Luis Rivera Terrazas de la BUAP- y de abrazar, más tarde, a la Química, tras cursar el Doctorado en Ciencias Químicas en la Facultad de Ciencias Químicas, por requerimientos laborales.

“En el pasado sentí que me faltaba un poco más de química, y debo decir que la química teórica da como resultado la simulación molecular. Yo creo que las necesidades que uno tiene y el lugar donde trabajas termina moldeándote a las necesidades laborales, y al llegar a la Facultad de ingeniería Química me di cuenta de que si quería aportar más, tenía que aplicarle para estudiar química”, admite.

Otro rasgo que lo distingue del común de las personas, fue su elección, durante la juventud, de materias “difíciles” como la física o las matemáticas. El Dr. Chigo eligió voltear a esas disciplinas porque eran “difíciles” y le “costaba” aprender:

“Me costaban mucho las matemáticas y la física, entonces dije: lo que más me cuesta es sobre lo que tengo que trabajar, para saber por qué me cuestan tanto, y al final terminaron gustándome. Y sí, se me complicaron mucho, tanto la física como las matemáticas, pero las enfrenté y me gustaron. Recuerdo que en el bachillerato el maestro nos ponía dinámicas en cuestiones de física; te motivaba a participar. Terminó gustándome”, recuerda.

Pero el Doctor Chigo Anota no sólo gusta de jugar con las moléculas; una actividad que disfruta en sus tiempos libres es hacer ejercicio y correr, lo cual retomó recientemente y que inició cuando estudiaba la licenciatura en un equipo de atletismo.

Una de las cosas que más extraña de su tierra natal, San Andrés Tuxtla, Veracruz, es el aire de provincia y la comida casera de su madre, el caldo de pescado y las enchiladas de mole. Esta es la experiencia de vida del Doctor Chigo Anota, un físico convertido a químico.

Es conductora del programa Ciencia a tiempo, el cual pretende ser un espacio radiofónico accesible y ameno que informa a la sociedad sobre los proyectos científicos de la BUAP y otras instituciones de educación superior. Hace énfasis en la importancia de la ciencia y la tecnología en el desarrollo económico, político, social y medioambiental de Puebla y la región. Ciencia a tiempo se transmite los jueves a las 14:00 horas.

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